Si hablamos de K-Swiss, las K-Ona S son, sin ninguna duda, uno de los dos o tres modelos que sobresalen sobre el resto por su gran nivel de ventas, por la pasión que desatan y, bueno, también ayuda algo el hecho de que ha sido la elegida por la marca para dotarla de una gama completísima de modelos con las enseñas nacionales, ediciones especiales para conmemorar determinadas competiciones, etc.

Apenas empiezas a ver las K-Swiss K-Ona S, salta a la vista un ADN 100% triatlético con infinidad de guiños que se agradecen enormemente en las competiciones de esta disciplina deportiva y, por supuesto, también mantienen la mayoría de las características típicas de la marca como iremos viendo a continuación.

Pongámonos manos a la obra

Nada más agarrarlas, lo que más llama la atención es el upper porque es tremendo, sin ninguna costura (Seamless Upper), una tela muy agradecida tanto al tacto exterior como al interior (algo que se agradece cuando se usan sin calcetines), muy elástico (ofrece más amplitud aún de la que da la horma), transpira muy bien (de las más transpirables que he usado), lengüeta finita pero sin llegar a ser como de papel de fumar, …

Por supuesto, no todo es tela endeble y viene bien reforzada en las zonas donde hay riesgo de roces (puntera y talón) y la zona del empeine viene con las cinco tiras de plástico características de la marca que dan un buen ajuste en la zona.

La única pega que le puedo poner al upper es que, al combinarlo con una horma muy amplia, cuando se va rápido, quizá acaba cediendo un poco más de la cuenta y no ofrece todo el ajuste que sería necesario para poder ir a esos ritmos con el pie bien sujeto.

El collar no es un punto destacable pensando en una zapatilla de entrenamiento pero cumple bien su función: algo bajito en la zona del talón, el contrafuerte del talón no es especialmente grande ni rígido pero funciona y sujeta muy bien. En esta zona, se nota claramente que está enfocada a ser una zapatilla ligerita y muy enfocada al triatlón porque a todo esto hay que sumar que el remate de los bordes y de la zona interior es muy agradable para el pie y no debería plantear problemas por rozaduras.

Mencionar los cordones que traen que, además de ser larguísimos para que podamos atarlas como nos venga en gana, en las zonas de los extremos vienen “arrugados” para que agarren mejor al anudarlos lo que sumado al Stay-Tied Laces (un trozo plástico que lleva en la lengüeta) nos garantiza que van a ir en su sitio y que no nos van a causar problemas.

Como toda K-Swiss, la flexibilidad es otra de sus cualidades destacables y la K-Ona S, a pesar de ser para pronadores flexa muy bien ya que tiene unas grandes ranuras de flexión en el antepié pero no cede ni en retropié ni en mediopié. A Pesar de estar separadas claramente las parte de antepié y retropié, la pieza de TPU que lleva en el mediopié le da la suficiente firmeza para que no flojee en esa zona. También se agradece la ranura de flexión longitudinal que discurre por el centro de la zapatilla girándose ligeramente hacia el interior para ayudar al guiado de la pisada.

La horma, quizá es un poco más holgada de lo esperable incluso siendo una K-Swiss y esto se nota sobre todo en la zona del antepié donde los dedos podrían llegar incluso a perderse si no estuvieran unidos al pie. Es muy amplia en todas las zonas, lo que hará las delicias de la gente con pies grandes, de los que necesiten plantillas (siempre que no sea demasiada la corrección que suman la zapatilla y las plantillas) y que darán algún quebradero de cabeza a los de pies finos o de los que gusten de llevar el pie muy sujeto. No puedo asegurarlo a ciencia cierta, ni garantizar que no se deba en parte esa amplitud de horma y a cómo cede el upper pero diría que de largo tallan un pelín más grandes de lo esperado.

Y qué hay del peso, ¿me lo he olvidado? No, no, pero es que los números, al ser cuantificables fácilmente tienen menos historia y vale con decir que el 8.5 USA deja la báscula en 260 gr. y al 9 USA de catálogo le marcan un 269 gr. Ojo, que lo de que sea fácil evaluarlo o contarlo no quiere decir que no tenga su punto de gracia porque meter todas las cosas que llevan las K-Ona S en este peso es de nota.

Vamos a dar una vuelta con ellas

Al ponerlas en marcha he tenido mis más y mis menos porque quizá esperaba otro tipo de sensaciones y he necesitado tres o cuatro citas con ellas para que empezáramos a intimar como está mandado.

El tacto de la amortiguación, que viene determinado en gran medida por la combinación de los compuestos de la mediasuela (K-Eva, SuperFoam, Si-18 Tech, …) tiende a durillo y no cede mucho, ni siquiera al presionarla con la mano pero es comprensible pensando en que es una mixta y que luego da una buena respuesta. En tierra compacta, césped, etc., va genial ese tacto pero pensando en el asfalto o terrenos de esa dureza, sí que le echo un poco en falta un puntín de amortiguación (sobre todo en la parte trasera porque, delante, aunque tenga poca, es menos relevante en una mixta).

Las ventajas claras de esto es que ofrece una buena respuesta cuando damos el zapatazo e impulsamos y que a pesar del paso de los kilómetros, seguimos teniendo el mismo tacto durante todo el entrenamiento.

El tema de los ritmos es peliagudo porque depende mucho de quien las está conduciendo pero diría que su velocidad crucero (en la que sacan el par máximo que dirían en una prueba de coches) puede estar entre los 3’40’’/km y los 4’/km. Por debajo de ahí, empieza a echarse en falta que no ceda tanto el upper, que haga algo más de palanca, etc. Sin embargo, por encima, es algo más versátil porque se puede empezar a estirar perfectamente hasta p. ej. los 4’30’’/km.

Por encima de esos ritmos ya me cuesta un poco verlas y quizá me iría a por otros modelos salvo que estuviéramos pensando en una zapatilla ligerita para competir a esos ritmos en maratón, larga distancia, etc.

El paso por curva es regular, pero no por la respuesta de la zapatilla, el agarre… sinó porque si la apuras, notas lo que he comentado de que upper cede un poquito y da la sensación de que el pie no queda “anclado” a la zapatilla y, por ende, al suelo. Quizá puede notarse esa sensación de “falta de anclaje” si el terreno es muy irregular porque el pie tiene cierta libertad. Pero, vamos, no es ni de lejos molesto y en el caso del paso por curva, hay que apurarle bastante para que se pueda considerar un punto negativo.

En definitiva, aunque no son para volar bajo, sí que nos dejan claro que prefieren los ritmos ligeritos a los trotones, algo que se nota en cuanto das cuatro zancadas con ellas y sientes el tacto de la amortiguación, la cercanía al suelo, etc.

En cuanto a la corrección, como se puede intuir al ver la doble densidad, son zapatillas que ofrecen cierto soporte gracias sobre todo a la doble densidad interior (Dual Density Posting) que al estar combinada con una mediasuela durilla ofrece un control relativamente recio a pesar de que no es extremadamente contundente. Ocupa bastante zona por lo que da soporte a lo largo de una buena fase de la pisada pero no se nota intrusiva y al tener bastante flexibilidad, es perfectamente utilizable por neutros.

Al trabajo de la doble densidad hay que añadir que tiene bastante plataforma, sobre todo en antepié lo que sumado a algunas de las cosas que hemos ido viendo como p. ej. el perfil bajito, hacen que sean unas zapatillas con una buena dosis de estabilidad (no es de las que corrigen mucho la pronación pero tampoco la favorecen).

Aunque al principio de la prueba he mencionado lo transpirables que son no puedo menos que volver a mencionarlas en la parte en la que estamos ya que es en marcha cuando realmente se nota lo fresco que es el upper, la labor que realiza el Flow Cool System (los agujeritos que hay en la puntera y en el talón), el Drainage (el agujereado de la suela), etc. Esta combinación funciona tan bien de cara a la refrigeración que en algunos modelos han tenido que sacar un modelo adicional “Non Perforated” en el que han tapado los agujeros del Flow Cool System (en la K-Ona S no es el caso por el upper que tiene pero sí pasa p. ej. en la hermana, las K-Ona C).

La suela, sin ser especialmente destacable, también cumple su función y agarra muy bien gracias al compuesto Aosta II que además ofrece una buena dosis de duración, algo que se agradece en zapatillas mixtas. En este punto, sí hay que mencionar que, merced a los agujerillos (en algún caso agujeros XXL), tiene cierta afición a recoger alguna que otra piedra.

Usuario Tipo:

Tal como hemos ido viendo durante la prueba, son unas zapatillas mixtas para neutros o pronadores leves que, aunque dan bastante juego y se pueden estirar bastante, no las veo como zapatilla “todo uso de diario” (independientemente de pesos y ritmos) pero sí me parecen unas zapatillas a tener en cuenta como “zapatilla de complemento” intermedia entre una mixta y una de entrenamiento, es decir, para hacer rodajes a ritmos majos, fartleks, etc., con una zapatilla que nos da una buena protección y que no nos exige tanto como lo haría una mixta pura o una voladora.

Por supuesto, pensando en el mundo del triatlón, sobre todo en el de media o larga distancia, son unas de las que todo triatleta debería probar al menos una vez para ver las sensaciones que les transmite porque es toda una navaja suiza de cara a ese tipo de competiciones upper súper agradable y perfecto para ir sin calcetines, drena muy bien el agua que podamos tirarnos por encima, ligerita pero ofreciendo buena protección, bastante contacto con el suelo, permite un abanico de ritmos amplísimo (se rueda con ella la cantidad de kilómetros que queramos tanto yendo a ritmos rondando los 4’/km como a ritmos más lentos , inclusive por encima de los 5’/km).

Peso de la zapatilla: 269 gramos.
Precio: 119’95 €.

4 Comentarios

  1. Una de las “must” del mundillo triatletoide y que todo triatleta que se precie debería probar a calzárselas al menos una vez para ver las sensaciones que le transmiten en primera persona.

  2. Magnifica zapatilla para competicion y series. Su peso es de 269 gramos y son ideales para distancias cortas en carreras de 3 -5-10 km si pesas entre 75 y 85 kg y para distancias mas largas, incluso una media si pesas 75 kg ó menos y eres un corredor ligero. La zapatilla es neutra pero tiene una magnifica estabilidad para esos pesos. Otra virtud de esta zapatilla es el ajuste y que no tiene ni una costura en el empeine, va fabricada en una sola pieza, en resumen perfecta para corredores ligeros de pesos ligeros, distancias medias, triatlón, duatlon,, para usar 1 vez ó 2 como mucho por semana y un precio alto, hasta 135 € en muchas tiendas, pero aquí en http://www.tresdosuno.es la k swiss k ona s Ironman las tienes a 90 €. Enhorabuena a k swiss por fabricar algo así.

  3. Hola, las recomendarías para competir en triatlón de media distancia o IronMan? y para un maratón normal? soy triatleta sobre los 85kgs, pronador leve, que corre a ritmos de entre 4,40 y 5’/km. Otra alternativa mejor? muchas gracias!

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