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Frase de la semana

“Esto ha sido más emotivo que vencer en los JJ.OO. He hecho historia al ser 4 veces campeona del mundo y creo que eso es bueno para las mujeres y para el deporte en general”.

Valerie Adams después de conseguir su 4º título mundial. Lleva 40 victorias consecutivas.

Vídeo de la semana

Moscú posiblemente haya sido la última competición internacional de uno de los más grandes mediofondistas de este siglo, Bernard Lagat. Como pequeño homenaje dejamos el vídeo del mejor 1500 de la historia. Se trata del 1500 del Memorial Ivo Van Damme año 2001, prueba que contó con la presencia de El Guerrouj, Lagat y 4 atletas españoles entre un inmejorable plantel de atletas.

La historia del “Youtube man”, Julius Yego

El pasado Campeonato del Mundo de Moscú será recordado por el triplete de Usain Bolt y Shelly-Ann Fraser-Pryce, por el doblete de Farah, por Bondarenko, la continuación de la racha victoriosa de Adams, Tamgho, etc. Pero se produjo un hecho realmente destacable, a pesar de que el protagonista ni escuchó su himno en el estadio por una victoria suya ni tampoco subió al podio. El campeón del mundo de los no medallados ha sido, sin lugar a dudas, el keniata Julius Yego. Muy pocos aficionados son capaces de recordar quién fue la cuarta en el 5000 o la el cuarto en lanzamiento de martillo, o el cuarto en cualquier otra disciplina, pero casi todos los aficionados que han seguido el campeonato del mundo recuerdan al cuarto en jabalina, el keniata Julius Yego.

No deja de sorprender que Kenia no lograra ningún finalista en 800 ni que tampoco lograra meter a ningún atleta entre los 8 primeros de la maratón, y sin embargo fuera capaz de tener a un hombre 4º en jabalina y, que en la 5ª ronda estaba en posición de medalla gracias a un lanzamiento de 85.40 metros, marca que suponía un nuevo récord nacional y que, de lograrlo el año pasado en el transcurso de los JJ.OO de Londres, le hubiera dado la medalla de oro. Su sueño de ser medalla duró hasta el sexto lanzamiento, en el que Tarabin lanzaba 86.23 metros, otorgándole un tercer puesto (con lo que lograba emular a su mujer, Abakumova) y relegaba a Yego hasta la 4ª posición.

La historia de superación de Yego es digna de todo elogio, ya que salió de la nada, prácticamente sin condiciones y sin un entrenador que lo pudiera guiar en los primeros años de aprendizaje en una disciplina tan técnica como es la jabalina.

Yego es un lanzador joven. Nació en 1989, y con margen de mejora que ahora trabaja a tiempo completo para la policía de su país. Kenia heredó del Imperio Británico el amor por los deportes en su ejercito y su policía. Muchos son los atletas de élite keniatas que ostentan la condición de atletas que pertenecen al cuerpo de policía, funcionarios de prisiones o al ejercito. Este modelo deportivo les permite a los atletas entrenar en su época de máximo esplendor deportivo y al mismo tiempo les garantiza un puesto de trabajo una acabada su carrera deportiva.

Los inicios de Yego fueron mucho más complicados y son un claro ejemplo de lucha contra la adversidad. Su amor por la jabalina se inició en la escuela pero se tenía que conformar con lanzar un palo, que hacía de improvisada jabalina, ya que no tenía ningún tipo de medio técnico para poder entrenar. La falta de entrenador la suplía viendo en Youtube las imágenes de los grandes lanzadores mundiales. Todos hemos visto tutoriales por este medio, pero se antoja mucho más complicado poder seguir una técnica tan complicada como la jabalina a través de los vídeos de Zelezny, Pitkämäki, Thorkildsen y compañía. Su sobrenombre de “Youtube man” viene precisamente de su metodología para aprender a lanzar.

“Siempre he confiado en Internet. No tenía un entrenador, mi motivación viene de dentro. Kenia tiene muchos atletas de pista, sin embargo nunca tuvo un atleta destacado en concursos. Probé y se ha convertido en un gran logro. Pero el entrenamiento sin un entrenador no es una cosa fácil”, señala el lanzador keniata cuando se le pregunta por sus métodos de entrenamiento. La consecución de jabalinas de élite es otro hándicap que ha tenido que superar. En todo el país hay muy pocas jabalinas de nivel. Éstas solo se pueden conseguir en dos de los estadios de la capital, Nairobi. Algo parecido sucede con los gimnasios. Pocos son los que reúnen las condiciones mínimas para el entrenamiento de un lanzador de jabalina de la élite mundial. Y a ello hay que sumarle la total falta de tradición en la disciplina, y lo que es más importante aún, la falta total de técnicos en una especialidad compleja en muchos aspectos. Correr descalzo por los caminos de Iten o Eldoret se puede hacer ya que el desarrollo deportivo de un fondista no está tan marcada por las instalaciones pero un lanzador requiere muchos más cuidados en los aspectos técnicos y de logística.

Yego es un atleta que procede de la comunidad étnica de los Nandi, un subgrupo de los Kalenjin. Curiosamente los Nandi siempre han sido una fuente inagotable de atletas para la selección keniata, pero siempre en disciplinas relacionadas con el fondo y medio fondo . Algunos atletas Nandi son parte de la historia del atletismo en Kenia: Kip Keino, Bernard Lagat, Mike Boit, Wilson Kipketer, Pamela Jelimo, Henry Rono…

Los inicios de Yego se remontan a 2003 (14 años), pero era más una diversión que un entrenamiento serio. Su primer título nacional lo logra en 2008 con un lanzamiento de de 72.18 metros. Dos años más tarde logra su primera medalla internacional al ser bronce en los Campeonatos de África de 2010 celebrados en Nairobi. En 2011 vencía en los Juegos Africanos, batiendo el récord nacional con 78.34 metros. El año pasado fue el de su gran salto. Lograba su cuarto título nacional con 79.95 y lo que era más importante, el pasaporte para los JJ.OO. donde se clasificó para la final superando el récord nacional con 81.81 metros. Terminó último en la final con 77.15 m. (12º) pero había logrado un hecho histórico e inaudito en la historia del deporte keniata. En 2012 también conseguía el oro en el Campeonato de África celebrado en Porto Novo (Benin). Este año 2013 lo cierra con un cuarto puesto en el mundial y otro nuevo récord nacional (85.40). Con ese registro habría sido medalla de oro en los JJ.OO. de Londres.

Su progresión en los últimos años le permitió ir a entrenar fuera. Esta emigración fue gracias a que le fue concedida una beca que lo llevó a entrenar al centro de Kuortane (Finlandia). Se trata de uno de los mejores centros de entrenamiento del mundo y forma parte de los “IAAF Accredited Training Center “. Por este centro han pasado Ari Mannio, Teemu Wirkkala, Merja Korpela, Heli Kruger (nacida Koivula), James Ojaniemi, Harri Haatainen, Latvala (nacida Pöyry) y Johanna Manninen, entre otros.

Su llegada a Finlandia estuvo llena de anécdotas. La primera es que llegó al norte de Europa sin ropa de abrigo y tuvo que ser ayudado por los anfitriones para abastecerlo de la ropa imprescindible para sobrevivir en la gélidas tierras finlandesas. Su mentor en Kuortane ha sido Petteri Piironen, uno de los más afamados técnicos de jabalina del mundo. Por sus manos han pasado destacados jabalinistas de talla mundial y ha guiado a los lanzadores del equipo británico. Se trata de un entrenador joven, nacido en 1976 y que en su época llegó a lanzar “sólo” 76.38 metros.

En Kuortane entrenaron durante meses con Piironen dos atletas que procedían de tierras donde la jabalina no era más que una anécdota. Uno de los atletas era el mencionado Yego y el otro fue el atleta Sachith Mudaranga. Se trata de un jabalinista de Sri Lanka que ha elevado el récord de su país hasta los 79.62 metros, y que además ha conseguido la medalla de plata en el Campeonato de Asia, siendo superado por centímetros por el uzbeko Zaysev. Bajo su tutela, Yego superó por primera vez los 80 metros y lo más importante es que ha alcanzado una indudable mejora técnica. Además está demostrando ser un gran competidor, ya que sus actuaciones en los grandes campeonatos suelen acabar con récord nacional. Según el propio Yego, no se le podía considerar jabalinista hace un año, ya que en el país de los mil lagos se considera jabalinista a aquel atleta que supera los 80 metros. Ha sido este año cuando se ha podido considerar, por fin, jabalinista.

Con la consecución de títulos ha llegado pareja la fama y el reconocimiento. A sus títulos deportivos se han unido, trofeos, premios de reconocimiento a su labor y hasta contratos publicitarios como el que recientemente ha firmado con la marca de telefonía móvil “Orange”.

Tan importante como sus logros puede ser su legado dentro del atletismo keniata. La AK (federación keniata) ya está estudiando medidas de desarrollo de la jabalina en un país que tradicionalmente se dedicaba al medio fondo y fondo casi en exclusiva. El mundial de Pekín (2015) será el siguiente gran reto de Yego. Una medalla sería un hecho histórico para “Youtube man”  y un paso  muy grande para el atletismo keniata.

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