Vivobarefoot es la línea de calzado para ir descalzo de la casa inglesa Terra Plana. Esta empresa ha sido una de las pioneras en el mundillo minimalista, y este es su segundo modelo de zapatillas de running: las Vivobarefoot Neo.

Estas zapatillas cumplen perfectamente con las premisas del minimalismo: procuran protección contra los accidentes del terreno y las inclemencias del clima a la vez que permiten al pie comportarse de forma natural, sin interferir en su movimiento. Así que son muy distintas a cualquier otra zapatilla de running ‘estándar’. No ofrecen amortiguación, ni control de pronación, ni apoyo del arco, ni ninguna otra característica que pueda modificar tu forma natural de pisar.

Al abrir el paquete se nota que Terra Plana cuida los detalles. Un diseño atractivo de los envoltorios y muy buena presentación de las zapatillas, cada una envuelta en su bolsa de cordones individual. Otro detalle es el interés en ser ecológicos. Tanto los envoltorios como las zapatillas están hechos con materiales o bien reciclados o bien reciclables.

El diseño de la zapatilla tiene un aire retro que puede parecer un poco soso. Pero, como se puede ver en su catálogo, hay varios colores y unas combinaciones de color resultan mucho más atractivas y elegantes que otras sin llegar a ser demasiado estrambóticas. Aunque como siempre, para gustos, colores.

La construcción de las zapatillas se ve muy cuidada. Los materiales son de calidad y han puesto especial cuidado en mantener las costuras interiores ocultas, ya que a muchos corredores ‘minimalistas’ nos gusta ir sin calcetines y cualquier irregularidad puede producir ampollas. Esta característica, unida a un collar del tobillo acolchado y un buen ajuste hacen que sea un calzado agradable de llevar.

El upper está constituido por un mesh realizado en un material a base de botellas de plástico recicladas y una capa de tejido de micro fibra por el interior, que incorpora un tratamiento antibacteriano para frenar los malos olores. Su tacto sobre el pie es suave y cálido, sintiéndose un poco mullido, muy agradable sobre todo en tiempo frío. El mesh externo es hidrófugo, las gotas de agua resbalan rápidamente sobre él y no recalan en el interior. Aún así no son zapatillas para el agua. Las salpicaduras de pisar un charco poco profundo son repelidas y no llegan a calar, pero si el agua es abundante y llega hasta la capa interior, ésta se empapa y tardará bastante en secar. La ventilación es escasa y quizás no sean las más apropiadas para ambientes calurosos y/o corredores a los que les sude mucho el pie. Sin embargo en ambientes fríos deberían funcionar muy bien, ya que la micro fibra interior parece hacer un buen trabajo evacuando el sudor si este no es muy abundante, a la vez que permite conservar el calor del pie.

La suela consiste simplemente en 4 milímetros de goma, resistente a la perforación y a la abrasión. El grosor es el mismo a lo largo de toda la suela, no existiendo diferencia de altura entre el talón y el antepie. No incorpora ninguno de los mecanismos que pueden ser habituales en otros tipos de zapatillas, permitiendo la máxima libertad a los movimientos del pie. Es muy flexible, por ejemplo las zapatillas se pueden enrollar desde la puntera al talón (ver foto principal). Esta suela ofrece una buena tracción en casi todo tipo de superficies, tanto el material como el dibujo de panel de abeja hacen un buen trabajo. Aunque no son zapatillas especializadas para terrenos difíciles.

El interior incluye unas plantillas tratadas con carbón de bambú, material que supuestamente sirve para controlar la humedad y la aparición de malos olores. Estas plantillas son extraíbles, y las zapatillas son perfectamente usables con y sin plantillas, según el grado de ‘sensibilidad del suelo’ que queramos obtener. No existe una entresuela apreciable, y por supuesto no tiene ningún tipo de apoyo para el arco plantar. Si quitamos las plantillas lo único que separa al pie de la goma de la suela es una fina capa de tela.

Quizás lo mejor sea la forma de su horma, con un diseño anatómico que ofrece un amplio espacio para los dedos, una característica difícil de encontrar. Y lo mejor de todo es que consigue este espacio sin tener que renunciar a una buena sujeción. El ajuste es muy bueno en el tobillo, en el talón y en el medio pie, manteniendo la zapatilla en su sitio a la vez que permite cierta holgura en la zona de los dedos, fundamental para un movimiento natural del pie, ya que los metatarsos deben tener libertad para expandirse al recibir el peso del cuerpo en el contacto con el suelo.

Lo peor que tienen es el peso, 265 gramos según el fabricante. Comparado con unas zapatillas estándar no es mucho peso, pero quizás sea excesivo para unas zapatillas cuya suela solamente tiene 4 mm de grosor. En la mano la diferencia con unas VFF Bikila (165 gramos) es apreciable claramente.

Su uso ha sido bastante agradable en las pruebas. Cómodas y amplias a la vez que firmes en el pie, muy flexibles y ofreciendo una buena percepción del suelo a cada pisada. Acostumbrado a otras zapatillas más ligeras, al principio se notan pesadas, aunque una vez puesto en marcha no sabría decir si es una cuestión práctica o más bien sicológica. Se agradece bastante la amplitud en la zona delantera, aunque tiene el efecto secundario de hacer que los dedos, al pisar, se deslicen un poco por dentro de la zapatilla produciendo una sensación un poco extraña, aunque uno se habitúa rápidamente. Al principio pensé que este deslizamiento podría producir alguna rozadura, pero he realizado tiradas de hasta 10km sin calcetines y 20km con calcetines sin ningún tipo de roce ni ampolla.

Para este tipo de zapatillas no se pueden dar recomendaciones por peso de corredor o distancia a recorrer, esos parámetros solo dependen de la técnica y de la forma física del corredor. El cometido de las zapatillas es interferir lo menos posible.

En definitiva, son unas buenas todoterreno: su especialidad es el asfalto y la tierra, pero resultan muy usables en caminos de monte con gravilla y piedras sueltas, tanto por agarre como por nivel de protección. También tienen la ventaja de ser usables sin la plantilla interior, ofreciendo dos niveles de ‘percepción del suelo’, según el gusto del corredor o el terreno sobre el que vayamos a correr. Y por supuesto la amplitud en el antepie, es algo impagable. También parece que tienen una muy buena durabilidad, su construcción es excelente y los materiales de buena calidad. Después de 60km de pruebas por todo tipo de terreno la suela apenas muestra signos de haber sido usada. Lo único negativo es el peso y la escasa ventilación, aunque esto último puede ser una ventaja para ciertos usos.

Peso de la zapatilla: 265 gramos.
PVP: 82 £
Precio Zapatillas Minimalistas: 99,90 € (comprar)

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Antonio ‘Peluko’ Carrillo (aka AntonioC) siempre se había mantenido alejado del running por culpa de las lesiones, hasta que un día descubrió el barefoot/minimalist running y desaparecieron sus problemas. Desde entonces uno de sus hobbies es estudiar todo lo relativo a estas técnicas y, por supuesto, ponerlas en práctica.

8 Comentarios

  1. angel, ten en cuenta que este tipo de zapatillas te van a durar mucho más que las convencionales. No tienen amortiguación que pierda propiedades conforme van pasando los kilómetros ni ningún componente de ese estilo. Fácilmente por los mismos kilómetros en que jubilarías un par de zapatillas de minimalistas gastarías por lo menos dos pares de las zapatillas convencionales. A la larga es un buen ahorro

  2. Angel, además de lo que comentan más arriba, algo que influye en el precio y que destaca bastante en estas zapatillas es la calidad y el cuidado puesto en su construcción. El interior es de lo mejor que te puedes encontrar, hay muy pocas zapatillas que te puedas poner sin calcetines el día que las estrenas y hacerte 10km sin tener ni un roce ni ampolla.

  3. ¿ no creeis con ese precio que merece la pena unas tortola de toda la vida por 6,95 € en ca ceferino del javali ?
    por dios, que precios para unas chanclas asi.

    Me pasaré definitivamente al minimal way of live cuando bajen de precio.

  4. Al autor del post, si puede ser que me lea, claro. ¿No notas el suelo muy duro corriendo con este tipo de zapas? Es que no me imagino corriendo así, y encima las chicas con el pecho y tal, es como mucho más impacto… no sé, a ver si me puede sacar de dudas Antonio o el que quiera.

  5. Buenas. Deedee, acabo de leerte. Para salir de dudas deberías informarte sobre el minimalismo y el “correr descalzo” (barefoot running). Básicamente consiste en aprender a correr con una técnica natural, usando bien las piernas. El muelle formado entre tus tobillos, rodillas y caderas es mucho mejor amortiguador de impactos que unos cm de goma en el talón de una zapatilla.

  6. Admiro a los corredores que se atreven a correr descalzos, la verdad. Veo estas cosas y pienso que molaría salir por ahí con unas cinco dedos en los pies o unas zapatillas como éstas, pero no me atrevo y sigo con mis zapatillas amortiguadas de toda la vida. De todas formas el analisis esta genial y es muy intereesante

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