Hace años ni se me pasaría por la cabeza correr un maratón solamente dos meses antes de otro y que éste sea mi gran objetivo, pero la vida es aprendizaje y estar abierto a escuchar y evolucionar, probar y, evidentemente, equivocarse. La vida es ensayo y error… ¡mucho error!, pero si en el camino somos capaces de aprender de estos y continuar mejorando, SIEMPRE valdrá la pena.

Vaya por delante que cada atleta somos un mundo y, si algo he aprendido con los años, es que la clave está en realizar aquello que podamos recuperar y asimilar para así seguir mejorando.

Después de leer y estudiar, experimentar como entrenador propio y de terceros, decidí charlar con un buen amigo (Marc Roig), y adentrarme más en el entrenamiento de los atletas africanos, de la mano de Renato Canova con algunos de sus métodos. Comprobé que ellos realizan tiradas más largas al tiempo que escuchan su cuerpo con el fin de realizar los entrenamientos de calidad más recuperados y a ritmos controlados, SIEMPRE pensando en el objetivo, en el maratón.

Acudí a Tarragona para realizar un test sobre los 42 kilómetros, quería ir a un ritmo alto y exigente, pero sin vaciarme, alcanzar la meta con esa sensación de “poder más”… y así fue.

El día antes rodé 14 kilómetros con mi compañero Camilo, no realicé una dieta disociada la semana previa ni dejé de hacer el miércoles los 3x4K programados, aunque es bien cierto que el jueves solo corrí 60′ suaves y el viernes descansé y viajé.

No afronté la carrera con la tensión ni presión propia de ese objetivo en el cual “no puedes fallar” y reconozco que, a pesar del exigente circuito y las condiciones meteorológicas, disfruté mucho toda la prueba. La ayuda de Kike Fernández y Miguel Ferrer, que me acompañaron hasta el km 30, hicieron todo mucho más sencillo, los últimos 12 kms en solitario incluso “me excedí” en algún km y así alcancé la meta una vez más… otro maratón terminado y la satisfacción que ello conlleva.

Maratón de Tarragona
Foto: Maratón de Tarragona

Seguimos en nuestro camino a Los Ángeles. Llegan las semanas más duras y exigentes, series largas a ritmos ligeramente superiores al ritmo de maratón, tiradas de entre 30 y 40 kilómetros, trotes regenerativos y alguna otra competición que considere puede ayudar en esa puesta a punto… cada día, cada minuto y cada kilómetro enfocado al maratón. Y es que como un día alguien me dijo, “el maratón es como una pareja celosa, si tonteas con otros objetivos sin darle prioridad, ¡te castiga!”.

Os iré informando de la evolución de los entrenamientos y os explicaré por qué doy tanta importancia a que la mitad de muchos de mis entrenamientos sean por el bosque para terminar la segunda mitad por asfalto y a ritmos medios. 

Manténganse jóvenes y bellos!!!

#GOrunLA

Anteriormente: “Objetivo Maratón: Pedro Nimo #GOrunLA

1 Comentario

  1. Buenas Pedro,

    Se sobreentiende que los días previos has mantenido más o menos las pautas que tenías previstas en el plan de entrenamiento, pero pasados unos días desde la carrera,… ¿has notado alguna repercusión de ella en tu plan de entrenamiento o simplemente ha sido como si se tratase de una tirada larga exigente?

    Lo que si es cierto e que este tipo de “entrenos” contrasta notablemente con esas teorías de no hacer tiradas largas de más de treinta kilómetros y centrar más el entrenamiento en la calidad.

    Saludos.

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