Encontrarse de nuevo con las Brooks Cascadia es como reencontrarse con un buen amigo, de esos que hace años que no ves pero que, cuando empiezas a hablar, parece que no haya pasado el tiempo y, si ha pasado, ha sido para mejor. Esa es la sensación que mejor resume lo que he sentido al probar estas renovadas Brooks Cascadia 12.

Brooks Cascadia 12

Sin duda alguna, Brooks tiene uno de los buques insignia del trail running que poco a poco ha ido puliendo y, salvo en alguna ocasión que ha dado algún paso en falso, ha acabado completando un calzado que creo no desagradará a casi nadie.

Si tuviese que recomendar unas zapatillas a alguien que empieza a correr por la montaña, posiblemente serían mis favoritas junto a las New Balance Leadville. Prácticamente se defienden en todos los frentes, sin ser especialmente sobresaliente en muchos de ellos, pero desde luego salva la papeleta con nota.

La Brooks Cascadia 12 es una todocamino que, además, en esta nueva edición han intentado darle mejora en terrenos técnicos y escarpados, tanto por la suela como por el afinamiento de su forma.

Se sigue manteniendo un drop, para mi gusto, un pelín demasiado alto para lo que las tendencias suelen marcar últimamente. Son 10 mm la diferencia entre punta y talón siendo, además, un calzado de cierto peso (355 gramos en talla 10.5 US), pero entendible ya que prima la estabilidad y la protección frente a la ligereza.

Los colores ofertados por la marca son ahora mismo un discreto negro/azul con algunos detalles en magenta y una segunda opción en rojo, verde y azul que no deja a nadie indiferente para el modelo de chico. Para chica destaca el rosa en ambas opciones, con naranja y morado en una de ellas frente al azul y el celeste en la otra. Mas allá de gustos, sin duda alguna presentan un acabado excepcional marca de la casa.

Analizaremos ahora en detalle las diferentes partes que componen el calzado, organizado de arriba a abajo en parte superior o upper, mediasuela y suela.

Upper

Empecemos por el mesh o el tejido que recubre nuestro pie, que ciertamente a primera vista parece bastante contundente y cerrado.

Da la impresión de ser bastante resistente y en las pruebas desde luego no ha sufrido prácticamente ni un rasguño. Además, aunque parece bastante estanco, el pie transpira de manera correcta.

Las celdas hexagonales se entretejen formando un tejido robusto con dos densidades diferentes. Por un lado, tenemos la parte general del tejido, más transitable y flexible y, por otro, una especie de esqueleto que abraza nuestro mediopié y que funciona como lecho de las bandas de sujeción laterales.

Brooks Cascadia 12

Además, la parte inferior, en su unión con la mediasuela está recorrida por una inserción termosellada para dar un mayor soporte a la zapatilla. Esta inserción se eleva por la parte del empeine y termina en la puntera, zona en la que destacamos el refuerzo adicional para protegernos frente a los golpes que podamos ocasionarnos con alguna piedra.

La banda plástica funciona de manera correcta ya que es lo suficientemente alta como para evitarnos más de un golpe.

Brooks Cascadia 12

En cuando al contrafuerte, es el polo opuesto a la punta. Presenta dos inserciones plásticas laterales abrazando al tendón de Aquiles.

Brooks Cascadia 12

Además, la suela en su parte trasera se eleva ligeramente, acompañando de manera significativa al talón y dando una mejor ubicación y control al tobillo. Sin duda alguna, no es un sistema muy aparatoso pero realiza su función con total fiabilidad. El pie se siente siempre en su sitio.

El conjunto de capas de tejido lo completan sendos refuerzos laterales prácticamente simétricos. En su parte interior, de tejido como una especie de eslinga o cincha que inicia en la cordonera y finaliza en el punte con dos brazos en forma de V invertida.

Brooks Cascadia 12

Por el otro, bajo el logotipo de la marca podemos ver esta misma V invertida pero en material plástico que enlaza en una especie de prolongación de la mediasuela.

Brooks Cascadia 12

Sin duda alguna, este sistema lo que pretende es ajustar nuestro mediopié al máximo, de manera que podamos traccionar, girar o frenar con total fiabilidad. Estos nervios, con el calzado bien ajustado, funcionan de manera impecable dándonos una muy buena sensación de ajuste, sin agobios.

Los cordones tienen una longitud óptima y son semiplanos. No suelen desatarse a diferencia de otros modelos similares, eso sí, no disponen de ningún bolsillo o goma para poderlos ocultar o recoger. Quizá sería interesante mirar este detalle.

Brooks Cascadia 12

La lengüeta que acomoda la cordonera es como la zapatilla en sí: compacta y contundente. Sin ser un modelo super envolvente, nos da un confort y un sustento óptimos.

En cuanto al cuello de la zapatilla, tenemos una altura suficiente, diría que superior a la media, para abrazarnos bien el tobillo y en pro siempre de la protección y del confort para darnos un punto más que sus competidoras. Está bien acolchado y en ningún momento me ha causado alguna rozadura o molestia remarcable.

Brooks Cascadia 12

Mediasuela

Destacable su composición BIOMoGo DNA, que nos proporciona una amortiguación que se adapta de forma dinámica a la pisada de cada corredor. Aunque esta afirmación suena un poco marketiniana, tras estudiar ambos compuestos cabe destacar la evolución de Brooks en la composición de sus mediasuelas hacia una mayor personalización en su respuesta y, desde luego, una preocupación medio ambiental destacable.

Brooks Cascadia 12

Encontramos pues una suma de ambas tecnologías, BIOMoGo y DNA, que nos aportan:

– BIOMoGo. Esta tecnología lanzada hace ya una década mejoraba, sobre todo, a nivel medioamebiental el compuesto MoGo de Brooks, convirtiéndolo en un producto biodegradable que se estimaba sería degradado en 20 años aproximadamente. Y es que aunque parezca mucho tiempo, la EVA necesita de un tiempo 50 veces mayor para llegar a ese punto. Además, mejora la amortiguación en un 30%, obteniendo un mayor transferencia de la energía.

– DNA. El DNA sin duda alguna viene a complementar el buen trabajo realizado en el compuesto base BIOMoGo. ¿Cómo? Pues la idea es que la pisada sea personalizada según el corredor, trabajando con diferentes niveles de amortiguación que variarán dependiendo del usuario.

Para ello, Brooks inserta en el talón y en el mediopié un compuesto a base de material no-newtoniano o, dicho de otra manera, que se adapta a la fuerza específica que se le aplica.

Si viéramos este compuesto por un microscopio nos encontraríamos con moléculas individuales unidas por hebras a modo de cadenas que reaccionan según la fuerza ejercida por el pie, dispersando la presión y proporcionando resiliencia. En resumen, encontramos una sensación muy personal que cambia de una persona a otra con una amortiguación casi “hecha a medida”.

Brooks Cascadia 12

Posiblemente, mucho tiene que ver esa sensación de “viejos amigos” que transmite la zapatilla al colocársela e ir recorriendo kilómetros con ella. Sin duda alguna una de las más cómodas que he probado sin ser algo exagerado en cuanto a la amortiguación, que aparece en su justa medida. Además, su sistema segmentado en la mediasuela hace que el balanceo entre punta y talón sea mucho más amable.

Suela

Quizá es una de las partes donde el nuevo modelo ha sufrido un cambio mayor: menos segmentación en cuanto a la tipología de tacos y aumento en el tamaño de los mismos, menor cantidad de unidades por un mayor tamaño y direccionalidad. Abandona en su origen la alta densidad multitaco que, en ocasiones, le ha causado algún dolor de cabeza en versiones anteriores.

Brooks Cascadia 12

Viendo la morfología de la suela, yo diría a simple vista que su función principal es la contención. Una amplia columna central en forma de flecha invertida (contragrip) domina la planta del pie, desde la punta al talón a excepción de la zona del mediopié que se contrarresta por un par de inserciones.

Esto implica que, a priori, se obtiene un mayor control en las bajadas y una capacidad de tracción extra en la parte delantera para imprimir mayor fuerza en las subidas.

Brooks Cascadia 12

El perímetro se ve, en sus dos tercios delanteros, copado por tacos multidireccionales en forma de hexágonos que nos darán puntos de agarre extra en zonas técnicas. En el talón sumaremos más enganches a la retención y el freno en las bajadas.

Por otro lado, destacan los cuatro tacos claramente diferenciados con el epígrafe “PIVOT”. Este sistema nos aporta una mayor estabilidad, teniendo en cuenta que no solo se trata de estos resaltes. Los tacos son la punta del iceberg que se extienden a lo largo de la media suela y de la suela trabajando en favor de una mejor estabilidad.

El cocktail lo completa una barrera antirrocas, Ballistic Rock Shield, compuesta por una vaina de EVA termoplástica endurecida entre la suela y la media suela que nos protegerá frente a los golpes ocasionados por las piedras.

La resistencia de la suela es notable. Al aumentar los tacos de tamaño, se mejora su respuesta ante la abrasión y los desprendimientos que en ocasiones tenían lugar en modelos anteriores.

Cierto es que quizá se pierda cierta capacidad de agarre en zonas embarradas, pero en general su respuesta es muy buena. En la mayoría de las ocaciones la respuesta ha sido muy favorable, dando siempre mucha seguridad en la pisada y en la respuesta ofrecida.

Buena tracción y muy buena retención, que es muy de agradecer en corredores que no disfrutan volando en las bajadas.

Brooks Cascadia 12

Perfil de corredor para la Brooks Cascadia 12

Como he adelantado al principio, tan amigos como siempre, las Brooks Cascadia 12 y yo nos hemos llevado muy bien.

Es una zapatilla muy recomendable para todo tipo de corredor por su polivalencia, su mejora en la suela y su gran trabajo de ingeniería en sus compuestos que la hacen “única” para cada usuario.

Puedes comprar la "Brooks Cascadia 12" en Runnics.

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