Sin duda alguna el primer punto que hay que abordar al tratar esta nueva superzapatilla con placa de fibra de carbono de Kiprun es el elefante en la habitación: ¿220 euros por una zapatilla de Decathlon?
Kiprun está intentando redefinirse como marca propia y su objetivo es llegar a ser una de las marcas más relevantes de panorama internacional. Tiene a su favor una de las mejores redes de distribución del mundo y mucho capital para poder hacerlo. De hecho, están montando unas buenas bases con un trabajo profundo en Kenia que les reportará muchos patrocinios, feedback de los atletas y, lógicamente, resultados deportivos, algo que ya está logrando poco a poco tanto en carreras de asfalto como en montaña.
Teniendo en cuenta este objetivo, Kiprun ha creado una zapatilla moderna, con grandes perfiles, materiales avanzados y mucha calidad que pretende plantar cara a los grandes nombres del mercado y, sí, 220 € pueden parecer muchos si nos atenemos al pasado de la marca (cuando era Kalenji) pero, realmente, cuando pruebas la KD900X LD+, la opinión que sacas es que no es cara, aunque tampoco es barata.
Analizando el mercado, está más o menos en su precio. En mi opinión, su precio ideal estaría en 199 €. El resto son prejuicios que tenemos los corredores, algo similar a lo que ocurre a día de hoy con las marcas chinas.
Vamos a analizar la Kiprun KD900X LD+ en profundidad porque, si bien es una zapatilla claramente de alto nivel, tiene cosas (como todas) que la hacen particular y que deberían conocerse, y otras que pensamos pueden retocar o mejorar de cara a futuras ediciones.
Chasis y mediasuela de la Kiprun KD900X LD+
Lo cierto es que la versión precedente me dejó muy pero que muy frío, me pareció firme, poco elástica, con un chasis raro y, básicamente, solo la recomendaba para gente de hasta 10 kilómetros por esas características tan peculiares, pero esta segunda versión desde el principio ya tenía una imagen mucho más avanzada, moderna y presumiblemente con mucha más reactividad.
En cuanto a perfiles, tenemos 39 mm en talón y 35 mm en antepié (en las zonas donde la World Athletics toma medidas), mientras que en el punto donde el pie reposa tiene 38 mm atrás y 34 mm delante.
Estéticamente es un modelo que parece más alto incluso que los 40 mm legales y es que tenemos unos topes laterales en talón de 21 mm de altura, topes considerables no solo ya para una zapatilla de competición como la Kiprun KD900X LD+ sino para cualquier zapatilla, incluso las de estabilidad.
Kiprun ha decidido que esta zapatilla tenía la necesidad de llevar esos topes para aportar un gran nivel de estabilidad, puede ser porque su público, históricamente, han sido corredores novatos o de bajo volumen de kilómetros semanales…
El caso es que esos topes y la plataforma de 120 mm en antepié y 90 mm en talón son, sin duda, los elementos más importantes a la hora de valorarla ya que es de las pocas zapatillas de este segmento que se pueden considerar suficientemente estables para cualquier corredor.
Si tienes problemas de tobillo o zapatillas tipo Vaporfly, Adios Pro 4, Metaspeed Sky… Te exigen demasiado a los ligamentos encargados de estabilizar el pie, con la KD900X LD+ puedes tener una alternativa que te dé ventaja y rebote pero de manera mucho menos exigente.
En cuanto a formas, cuenta con un chasis realmente curioso. Me ha recordado un poco a la 361º Future 2 o incluso a la Puma Fast R Nitro, con un talón y un antepié muy marcados, redondeados, pero con poco volumen de mediopié.
Es, creo entender, una manera de intentar ahorrar algo de peso pero seguir teniendo amortiguación y rebote en las zonas más importantes y también permitir el movimiento de la placa de fibra de carbono.
La placa de carbono está insertada en mitad de la mediasuela, con forma de cuchara y unas geometrías curvadas pero no demasiado agresivas.
Es una placa que funciona pero no es la más exigente en cuanto a anchura o forma. No fuerza al pie a posiciones extremas en estático y, además, tampoco tiene una rigidez brutal. De hecho, flexa relativamente fácil para el compuesto del que se trata.
La espuma de la KD900X LD+ es el VFOAM Plus, un 100% de Pebax (el original de Arkema) supercrítico que ronda los 40 C de dureza, dato muy en la línea de su segmento y, al llevar una mediasuela de con alto contenido de Pebax, posee un rango de rebote de más de 80% de retorno, probablemente rondando los 85%.
En cuanto a peso, es una de las partes mejorables pero que se mantiene en un rango aceptable: son 219 gramos en 9 US oficiales (sospechamos que serán alrededor de 225 gramos reales) y 240 gramos en la 10 US que hemos probado.
Chasis: 8,1/10
- Estabilidad: 7,9/10
- Geometrías: 7,9/10
- Peso: 8,2/10
- Espumas: 8,3/10
Suela de la Kiprun KD900X LD+
Acertadamente, viendo el resultado de lo que realmente es esta zapatilla, Kiprun ha decidido no echar el resto buscando ligereza sino equilibrarla con durabilidad. Y es que tenemos una suela con tres grandes piezas, dos de talón (a sendos lados) y una en la parte delantera ligeramente segmentada por un surco central.
Las piezas del talón no tienen gran relieve y sí una dureza elevada para este segmento, 68 A, lo que la coloca a la par de las zapatillas de entrenamiento, algo que seguramente alargue la vida útil de la KD900X LD+.
En la parte delantera busca algo de durabilidad pero también adherencia. La pieza delantera tiene 50 A de dureza, relativamente blando, pero tampoco tiene un taqueado demasiado expuesto por lo que, sí, tiene un poco de taco para hacerla ligeramente útil en asfalto rugoso y tierra, pero no como para que se vaya a gastar rápidamente con la fricción. Es una zapatilla que se lo juega todo, en gran medida, a la adherencia.
La adherencia no es mala pero tampoco es brillante, es funcional. Al principio, en los tres primeros días que salimos, el caucho delantero se peló cual guiri en verano, perdió la capa transparente que le da cierto brillo y, una vez se acabó de pelar, la adherencia fue ganando en agarre.
La parte central es inútil en el sentido de que nunca va a apoyar en el suelo y, por tanto, es espuma y caucho que se ahorran (si bien el efecto que luego comentaré de que el chasis se estira al entrar en carga puede añadir rozamiento al caucho de la suela).
En general creo que hay suela para, al menos, 600 kilómetros, por lo que para una zapatilla de competición no está nada mal. Aunque creo que cada día más urge que las zapatillas de este tipo se pasen al poliuretano forjado (CPU) porque es ligero y duradero.
Suela: 7,6/10
- Adherencia: 7,6/10
- Tracción: 7,4/10
- Polivalencia en terrenos: 7,7/10
- Durabilidad: 7,7/10
Upper
Tenemos un upper con una sola capa de hilo de poliéster que resulta bastante duradera pero un poco rígida y gruesa para una zapatilla de este segmento en el que se supone que la búsqueda de ventaja debería ser lo primero.
Es un upper que solo lleva como elementos estructurales termosellados de TPU en el collar, talón, logotipo, sistema de cordones y una tira interna de mediopié que une el sistema de cordones y el chasis, suficiente para una zapatilla de competición y que compensa bastante bien la ausencia de contrafuerte de talón.
Como decía, es un upper cercano y se pega al pie sin agobiar pero tampoco le deja excesos de ningún tipo, más aún al ser poco elástico y consistente.
Estas características hacen que no sea el más amable o confortable con el pie con el paso de los kilómetros. No es que moleste pero, si tienes un pequeño problema de cualquier tipo (con costura, termosellado, sobrepresión), el upper no va a aliviarlo: para ello necesitaría un upper más maleable que se adaptara mejor a los movimientos del pie.
La lengüeta es curiosa. Muy ancha, sujeta al chasis en la parte media, fabricada en knit, pero poco elástica y es muy fina. Lleva un par de almohadillas para adaptarse al empeine, algo muy original y que lo cierto es que son bastante cómodas, aunque absorben algo de humedad.
En cuanto a los cordones, lleva una tira central que pasa por el centro de la lengüeta, que es de TPU y que no deja estirar la lengüeta hacia el tobillo. Los cordones son un poquito largos y en mi caso he tenido que utilizar el agujero auxiliar para bloquear bien el pie y que no sobren demasiado.
El collar lleva una especie de recubrimiento de piel vuelta (que se me está despegando desde el primer kilómetro) y dos almohadillas para acoger el Aquiles de manera cómoda.
Como curiosidad, alrededor del protector de Aquiles hay una pieza que se dobla, rodeando el borde del collar o ejerciendo de alerón con puntitos de goma para generar agarre si queremos pinzarlo para calzárnoslo (aunque es algo corto)
La transpirabilidad y ventilación es buena, pero quizá no está entre las más destacadas de su segmento. Lógicamente, es un upper más recio y duradero que no se va a romper fácilmente.
Upper: 7,7/10
- Ventilación: 7,9/10
- Confort: 7,2/10
- Ajuste: 7,8/10
- Durabilidad: 8/10
Horma
La horma y el tallaje son algo complejos ya que la zapatilla claramente talla grande. De hecho, el 9.5 US, que es media talla menos de la que suelo usar, me va ligeramente largo. Por lo general recomendaría sí o sí media talla US menos en la KD900X LD+.
En cuanto al ajuste, es el propio de una zapatilla de competición, no demasiado angosto pero sí notas que el upper está muy cerca de tu pie y no le permite licencias en cuanto a movimiento: va bastante controlado.
El arco es moderado pero, debido al efecto de colapso pues no sirve en demasía, es por ello también que decimos que la fascia puede ser un punto donde la zapatilla exija algo más de la media.
Es una zapatilla apta para pronadores porque es de las pocas estables que hay a pesar de lo ya comentado y también apta para supinadores, aunque quizá no sea la más fluida en transición para estos últimos.
La plantilla que lleva es de 3.5 mm, muy fina, de célula cerrada con espuma supercrítica que va pegada a un strobel board prácticamente inexistente.
No es que sea una zapatilla que vaya a solucionar el problema de los plantilleros a la hora de usar zapatillas de carbono pero, si tu soporte plantar mide 5 mm o menos, entonces es una de las mejores opciones que hay, pero si es de más de 5 mm, el ajuste sin elasticidad del upper va a limitar demasiado la horma.
Ajuste y horma: 7,1/10
- Tallaje: 6,8/10
- Anchura antepié: 7,1/10
- Conteción del pie: 7,7/10
- Plantilla: 6,7/10
Amortiguación
En cuanto a amortiguación, digamos que es una espuma ligeramente más densa y menos blanda que las zapatillas más punteras del mercado como adidas Adios Pro 4, Puma Fast R Nitro 3, Vaporfly 4, ASICS Metaspeed Sky Paris o Saucony Endorphin Elite 2.
De hecho, en tacto me ha recordado un poco a la primera versión de la Endorphin elite, quizá ligeramente más firme, pero para nada es una zapatilla con falta de amortiguación o dura. Es, a todos los efectos, blanda, pero no es tan blanda como dichas rivales.
En términos de rebote, creo que está en un grupo algo por detrás de las zapatillas más punteras. Le calculo entre 80% y 85% de rebote, que para algunos quizá sea una decepción, pero el 99% de la gente tendrá más que de sobra con una zapatilla de este estilo, especialmente porque, lo que le falta en rebote, le sobra en estabilidad.
A partir de un cierto grado de beneficio o ventaja que te da la zapatilla, empieza a cobrar importancia, por ejemplo: si tengo que correr un maratón en 2h30′, no voy a elegir la KD900X LD+ por lo general pero, si tengo que hacer 3h30′ y quiero una zapatilla que me empuje pero que no exija a mi cuerpo demasiado, quizá sí sería mejor opción que algunas de las más renombradas, y he ahí el nicho ideal para esta Kiprun, donde muy pocas pueden competir con ella.
Ahora bien, hay algo que marca claramente el carácter de la Kiprun KD900 LD+, y es que su chasis está dividido en dos partes: delantera y trasera ya que en mediopié tenemos un vaciado muy marcado.
Según Kiprun, se ha hecho para que el chasis pueda adaptarse y ceda en carga, proporcionando amortiguación y creedme que esto es así al 100%. Ahora bien, recibes amortiguación y el chasis se estira, pero representa también dos potenciales problemas:
- Por un lado, los corredores con fascia tocada no creo que sean grandes fans de este modelo porque, al entrar en carga, la puntera y el talón se separan (la zapatilla se estira) y la fascia se ve obligada a estirarse también.
- Por otro lado, la inercia del corredor no se ve favorecida en la KD900X LD+ ya que, en vez de favorecer una rápida transición hacia adelante (tipo Adios Pro o Fast R Nitro 3), la zapatilla se estira y rompe esa transición, haciéndola más longeva, manteniendo el pie más tiempo en el suelo y rompiendo la inercia un poco, algo que para un runner que corra a ritmos más rápidos de 4:00/km es un desastre pero, para alguien que corra a 4:30/km o 5:00/km, no tendrá demasiada relevancia.
En términos de geometrías, el rocker tiene una estética muy pronunciada pero no es tan radical, son 51 mm de altura; mientras que el biselado llega a los 19 mm de manera efectiva. Por las curvaturas y la imagen de la mediasuela la sensación que da es la de una zapatilla más radical de lo que realmente es.
En cuanto a los ritmos, donde mejor se mueve es en el rango de 3:45/km y 4:30/km, si bien tiene un rango más amplio y se puede correr con ella algo más rápido y algo más lento.
Amortiguación: 8,2/10
- Recorrido: 8,2/10
- Tacto de amortiguación: 8,2/10
- Rebote: 8,7/10
- Dinámica: 7,8/10
Conclusión
Kiprun está creciendo y va a ir presentando modelos muy llamativos con el objetivo de hacerse un nombre entre los más grandes y, como decía al principio, bien puede conseguirlo.
Esta Kiprun KD900X LD+ es un esfuerzo más que honesto para ofrecer una zapatilla de competición puntera en un mercado saturadísimo de opciones.
Ahora bien, teniendo en cuenta que quizá no sea la mejor opción para la élite, tiene la oportunidad de abarcar un nicho concreto mucho más numeroso, el de corredores más lentos de 2h40′ en maratón, especialmente más lentos de 3h30′, que busquen una zapatilla de placa de fibra de carbono pero que no sea demasiado exigente y cuente con una estabilidad ideal para gente sin una preparación o un físico de alto nivel.
Personalmente, además me parece algo más polivalente porque se puede entrenar con ella sin demasiados problemas por esa poca exigencia y, en estos casos, el hecho de que el chasis se estire es casi hasta beneficioso ya que hace trabajar un poco al pie.
Por lo demás, quizá le falta un poquito de refinamiento en algunas partes del upper, un poco de rebote y quizá un precio psicológico por debajo de 200 € pero, como decía, un esfuerzo honesto, zapatilla muy útil para un público concreto, un salto enorme de calidad respecto a versiones anteriores y una ventana hacia lo que Kiprun puede ofrecer en el futuro.
Usuario tipo de la Kiprun KD900 LD+
- Corredores neutros, supinadores o plantilleros de hasta 90 kg que busquen una zapatilla de competición con placa de fibra de carbono que sea estable y polivalente para competiciones de hasta maratón y entrenamientos de calidad/series a ritmos más lentos de 3:30/km.
Los calcetines utilizados para las imágenes de esta review son de Jungle Socks, marca colaboradora de foroatletismo.
Kiprun KD900X LD+
Lo mejor
- Zapatilla de competición para las masas
- Estabilidad
- Polivalente para ser una zapatilla de competición con placa de carbono
- Durabilidad de la espuma
A mejorar
- El efecto de la elongación de la mediasuela puede ser exigente para la fascia
- Le falta un poco de refinamiento en el upper
- Le falta un poquito de rebote










































Van por buen camino, pero una saucony speed te cubre ese rango.¿no?
Es bastante diferente a la Speed, pero sí en ritmos por lo general se solapan, pero claro la Kiprun es más rígida y diría que hasta más estable
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