La Under Armour Charge RC es, para mí, todo un descubrimiento y sin lugar a dudas una de las zapatillas del año.

De primeras te encuentras una estética súper cuidada que entra por la vista, un ajuste y comodidad tales que son inexplicables el uno sin el otro y unas fantásticas sensaciones corriendo con ellas… imposible pedirles más en un primer asalto.

Fundada en 1996 por el entonces futbolista universitario de Maryland Kevin Plank, Under Armour se ha convertido en una marca deportiva de calidad que fabrica ropa y zapatillas de alto rendimiento. Las Under Armour Charge RC vienen a reforzar el cambio que está viviendo la marca (consecuencia a las cada vez mayores exigencias de los atletas): zapatillas cada vez más ligeras, con un menor ‘drop’ y que nos dan las mismas prestaciones de una típica zapatilla de entrenamiento y otra de competición.

TECNOLOGÍAS

Como bien ya nos informó Jonatan en su review de las Charge para chicos, Under Armour se asoció con la multinacional Procter&Gamble (líderes mundiales en prótesis) para este proyecto, surgiendo así su nueva filosofía denominada EVOnatomy, que busca desarrollar tecnologías que faciliten o colaboren con lo que ya nos viene de serie a los seres humanos.

Como ya podéis ir dándoos cuenta, las tecnologías que incorpora la Charge son realmente complejas. Para un mayor detalle, os recomiendo la lectura de los análisis previos elaborados por los gurús de foroatletismo en tema de zapatillas Jonatan y Morath. Yo intentaré resumirlo y esquematizarlo de la manera más gráfica y comprensible.

Cuando la cogemos, nos damos cuenta rápidamente de la extrema ligereza de la zapatilla. De hecho, es la zapatilla más ligerita de Under Armour debido principalmente a la extrema calidad de los materiales utilizados. Primera idea: ¿voladoras? Pues sí, pero también… vamos poco a poco.

Su ‘drop’ de 6 mm la hace idónea para corredores minimalistas, pero tiene algo diferente que realmente destaca, que es cómo se levanta la puntera hacia arriba. Es decir, combinados ambos aspectos, es obvio que el conocido “efecto catapulta”, bautizado por Morath, es impresionante. La respuesta de la zapatilla es de las mejores que he probado en la gama de zapatillas rapiditas, y la transición de la pisada… es como si no hubiera transición.

En cuanto a la mediasuela:

El polímero empleado para la mediasuela es el MICRO G, material desarrollado por la marca y que reúne todas las caratceristicas que se le deben exigir a una “correcta” mediasuela: amortiguación, ligereza y resistencia al estrés (en la figura es la parte que sale en amarillo). Este material recubre por completo toda la longitud del pie, proporcionándonos las tres características mencionadas antes y echando mano de ellas según la fase de la pisada en que nos encontremos.

El Micro G viene recubierto por la gran novedad que han incluido en las Charge, la placa de fibra de carbono, también de longitud total aunque sin cubrirlo todo, ya que tiene una forma muy estudiada para conseguir una transición progresiva, permitiéndonos una recepción más acolchada (con mayor trabajo del micro G) y más concentrada en la zona del mediopié que es, en definitiva, donde se realiza la transición de la pisada, sin perder un ápice de estabilidad. En cuanto a la zona del antepié, salen como dos ramales de diferente longitud, más larga en la zona interior llegando al dedo gordo, que es justo donde necesitamos más impulso -creo se ve mejor en la siguiente imagen (es la parte grisácea con dibujos a modo de cuadraditos)-:

Esta es precisamente la placa desarrollada por Protecr&Gamble, culpable de la impresionante respuesta que tiene la zapatilla. A pesar de incorporar el Micro G y encima la placa de carbono, es una zapatilla con una notable flexibilidad, debido a la ranura longitudinal que divide la zapatilla y a las cuatro ranuras transversales en la zona del antepié.

En cuanto a la suela, podría incluirse dentro de una zapatilla minimalista. Presentan una suela cuidada y con muchos detalles, de esos que carecería cualquier otra zapatilla ‘minimal’. Como he comentado antes, contamos con la presencia de la ranura longitudinal que le confiere flexibilidad a la zapatilla, contrarrestando un poco la rigidez que pudiera conferirle la placa de carbono sobre la que está colocada. A ésta hay que añadirle las más que evidentes plaquitas rectangulares de caucho que van recorriendo de dos en dos la suela de la zapatilla: 6 en la zona del talón y 8 en la parte del antepié. Son de un caucho resistente a la abrasión, lo que hace sea una zapatilla de buena durabilidad, incluso mayor de lo esperado en una zapatilla minimalista.

En cuanto al agarre, he de reconocer que en pista es la mejor zapatilla que he probado (y no soy usuaria de zapatillas con clavos, eso se lo dejamos a la élite). Su agarre es perfecto. Las peores sensaciones las tuve con ellas sobre asfalto en plena tormenta de agua.

UPPER

El upper… aquí también tenemos trabajo. Es una zapatilla que de por sí entra por la vista, con un diseño realmente cuidado y, sobre todo, con unos materiales que responden a la calidad de los tejidos por los que es conocida la ropa de Under Armour.

Con todo ello han conseguido un ajuste perfecto y realmente confortable. La zapatilla se adapta a la forma de tu pie, y una vez puesta, te olvidas de que las llevas. Tal cual os digo. Nunca antes había tenido esas sensaciones con otra zapatilla.

En cuanto a la tecnología que emplean en el upper, deciros que está formado por dos partes: del antepié al arco y desde el arco al talón. Su principal objetivo es que el pie pueda flexar de forma natural, que es, al fin y al cabo, nuestra flexión más productiva, por así decirlo. La parte delantera está formada por un material sintético, todo termosellado (sin costuras), evitándonos las incómodas rozaduras y aligerando el peso de la zapatilla. Este material recubre a su vez una malla con dos capas con las que Under Armour consigue un ajuste tremendo a nuestra anatomía y unas excelentes ventilación y transpirabilidad.

La parte trasera poco o nada tiene que ver con la parte delantera. Básicamente es una única placa sintética. Para mí muy chocante en un principio al ser la primera vez que veía algo así. Sin embargo, Under Armour pretende conseguir así la simbiosis de ambas partes de la zapatilla: flexibilidad y ajuste en la parte delantera y rigidez y consistencia en la parte trasera. Esa simbiosis la han conseguido a la filosofía que mencionaba al principio, la EVOnatomy, y de la que aquí el FOOTSLEEVE es actor protagonista. El FootSleeve no es más que la tecnología que lleva la lengüeta (muy fina y elástica) y que se adapta al pie como si fuera un guante, a modo de funda interna que evita deslizamientos del pie.

Otra de las innovadoras tecnologías que ha incluido Under Armour en la Charge es la MPZ, que consiste en proteger zonas de posibles impactos de un material tal que absorbe el golpe sin sacrificar un ápice la consistencia ni limitar el movimiento. Lo podemos encontrar en la puntera, el talón y la lengüeta (con una curiosa disposición de zonas acolchadas para evitar diferentes desajustes o tensiones que generamos con los cordones).

El interior de la zapatilla es otra “pensada de las buenas” made in Under Armour. Ajuste perfecto, partiendo ya desde el talón y apto para tobillos estrechos y medios. A esto le sumamos el gran ajuste en la zona media gracias  al upper y la estructura base de la zapa y en la zona del antepié. La sensación, como comenté antes, es la de llevar un guante, debido sobre todo al material empleado.

Además, es una zapatilla muy cómoda debido a la tecnología 4D Foam que recorre toda la longitud de la plantilla y también algo bajo el Aquiles. Son una serie de bultitos con el fin de masajearnos la planta y activarnos la circulación, además de absorber muy bien el exceso de humedad. Vamos, que no será por tecnologías…

PROBÁNDOLA A FUEGO

Es sin lugar a dudas una zapatilla rápida, no sólo por la calidad de los materiales y su diseño ergonómico, sino también por conseguir una transición ágil y rápida al contar con una puntera muy levantada en relación a otras zapatillas, por tener un drop de 6mm y por poseer una adaptación perfecta a la anatomía del pie. Sobre todo, el ajuste es lo que más llama la atención (lo consiguen por el upper, la estructura de la zapa y los materiales utilizados).

Cuenta con una amortiguación excelente dentro del marco de zapatillas en las que la podríamos englobar y se nota desde la primera zancada. Realmente sorprende que una zapatilla tan ligerita pueda conferirnos tal amortiguación. El Micro G, sin duda, realiza su función a la perfección. Este material es muy reactivo, es decir, cuanto más le demos, más nos va a dar.

Es una zapatilla que responde muy bien a ritmos altos, pero aquellos que tengan una técnica más depurada podrán explotarlas a cualquier ritmo. Personalmente, cuando más rendimiento las estoy sacando es en entrenamientos de pista, donde se agarran a la perfección.

USUARIA “TIPA”

Es una zapatilla para corredoras neutras y más bien delgadas. Es apta para corredoras que entren o no de mediopié, pero son estas últimas las que les sacarán más partido. Incluso podrían usarlas aquellas que estén pensando pasarse al minimalismo, como transición.

La Under Armour Charge RC pide ritmos altos, idónea para entrenamientos de series, intervals y competición.

11 Comentarios

  1. Preciosas y, sin duda, una auténtica orgía de tecnologías e I+D.

    Casi se podría decir que con las Charge RC se le ha ido un poco la mano a Under Armour porque no le ha dejado ni una sola cosa estándar a la zapatilla… como mucho, los cordones… y vienen con dos así que también en eso se sale de lo habitual ;-D

  2. “Zapa del año” es complicado porque es muy particular pero un “best debut” o cosas así, sin duda porque es una auténtica pasada y una apuesta muy arriesgada.

    pufendorf, no estoy seguro de si esta Charge RC se mantiene o si desaparece para dejar paso a las dos sucesoras que vienen para primavera-verano 2013 y, ojito a esas dos Charge RC que vienen porque son aún más impresionantes que ésta ;-D

  3. malísimo, te copio-pego lo que le ponía a pufendorf, por si se te pasó el comentario: “…para dejar paso a las dos sucesoras que vienen para primavera-verano 2013 y, ojito a esas dos Charge RC que vienen porque son aún más impresionantes que ésta…”.

    Es decir, en primavera-verano habrá, al menos, dos Charge RC en el catálogo de Under Armour, ya están desarrolladas y estarán a la venta y, no sólo tienen ADN de las Charge RC sino que son evoluciones reales, es decir, nuevos modelos (una voladora radical y una con soporte para pronadores).
    Es decir, que no es un “remake” cambiándole los colorines y p’alante sino que son nuevos desarrollos casi por completo.

    Se podrá acusar a Under Armour de muchas cosas pero, de ser lentos, poco innovadores, de estancarse, … o cosas así, pues creo que no.

    Otra cosa es si hablamos de la “sustitución” directa de las Charge RC, mismo modelo, mismo concepto y demás, que es de lo que, a lo mejor no hay aún planes cercanos porque no tendría mucho sentido pulirse una zapatilla que funciona tan bien (a nivel de resultados, rendimiento, ventas, etc.) cuando aún no tiene ni un año de vida y que, no se ha mantenido estática sino que ha seguido sacando versiones como las Storm, las reflectantes, etc.

    Cada casa hace lo que le place con la vida de cada uno de sus modelos (a nivel de modelo y de versión) pero, volviendo a lo anterior, no creo que se pueda echar en cara a Under Armour lo de que mantengan durante mucho tiempo un mismo modelo de zapatillas estancándolo en el tiempo sin hacerle modificaciones.

  4. P.D.: Por favor, malísimo, sin ninguna acritud por mi parte pero pidiéndotelo por el buen funcionamiento de todo esto: ¿sería posible que moderaras un poco tu actitud?

    Lo siento, sé que no debería poner esto porque ni es mi función ni gano nada con ello pero es que si no lo digo, reviento.
    ¿Te das cuenta de que sólo escribes en las pruebas de las zapatillas de Under Armour y que siempre lo haces con unas formas un tanto despectivas o fuera de tono (no encuentro el término exacto).

    Sí, comentaste no sé qué de que eres muy directo al decir las cosas pero se puede decir lo mismo sin faltar al respeto a nadie y creo que algunos de tus comentarios rozan la falta de respeto.

    Una cosa es echar una chanza (se pueden decir auténticas barbaridades “de buen rollito”) pero cuando se hace siempre y empieza a notarse esa tendencia que le das a los comentarios, al final ya empieza a dejar de ser una chanza y toma otro cariz completamente diferente un comentario como el que acabas de poner, el que pusiste en las Storm, etc.).

    Como te he dicho más veces, me es completamente indiferente tu actitud, formas, fondos y lo que sea y siempre contestaré a tus comentarios lo mejor que sepa y pueda y siempre lo haré sin perder ni un segundo los nervios (e incluso de buen rollito y de buen humor) pero eso no quita para que te diga lo que acabo de poner en este comentario porque un servidor, aunque sea muy “polite” y muy moderado, también es de los que saben decir las cosas bien claritas y que siempre intenta decir lo que piensa realmente así que, lo siento, pero no podía aguantarme ni un segundo más para decírtelo.

    En cualquier caso, te lo creas o no, muchísimas gracias por tus comentarios porque aportan más de lo que posiblemente crees.

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