Brooks Vapor 10

Para la mayoría de los corredores, oír hablar de la Brooks Vapor les dejará fríos, seguramente. La mayoría de los runners de hoy en día desconocen la existencia de este modelo, en buena medida porque muchos, o no han oído hablar de Brooks, o no las han probado.

Si tenemos en cuenta que España (y Latinoamérica, que algunos nos leen desde allí) son países donde encontrar una Brooks no es nada fácil, encontrar una Vapor ya es casi misión imposible.

La Vapor es un modelo que está entre los más veteranos del mercado. Como indica su nombre, este será el décimo aniversario del modelo, pero la saga Vapor tiene ya 14 ediciones a sus espaldas, ya que durante cuatro años fue reemplazada por la Brooks Switch, que era la misma zapatilla con distinto nombre, jugada de marketing que no le resultó muy beneficiosa a Brooks, así que en esta edición han vuelto a los orígenes y la Vapor ha vuelto a ver la luz bajo su nombre original.

Estamos ante una zapatilla de gama media, y por rango de precio y ubicación dentro del catálogo podría rivalizar con modelos como la Phoenix (tanto Asics, como Saucony), la Asics Virage, New Balance 660 V2 o la Nike Anodyne DS, pero sinceramente, tras probarla creo que podría competir cara a cara y ganar a muchas zapatillas del segmento inmediatamente superior, segmento en el que podemos encontrar modelos mucho más conocidos como las Response Stability, Mizuno Nexus, Asics GT 1000, etc.

Brooks ha conseguido un modelo equilibrado y que tiene un usuario tipo muy definido que apenas encuentra modelos específicos para sus características, la Vapor 10 ha venido para ocupar este hueco en el mercado y ofreciendo una relación calidad/precio muy competitiva.

Mediasuela

Cuando las marcas se disponen a diseñar un modelo de gama media o que tiene que ajustarse a un precio determinado, más aun si este precio es económico como en el caso de las Vapor 10, generalmente el primer paso es evitar usar las últimas tecnologías de la marca, algo que vemos constantemente en el mercado con multitud de ejemplos.

Brooks Vapor 10 - Perfil interior delante

En Brooks -como en el resto de marcas- también tienen este dilema con la Vapor, dilema que es entendible. Sin embargo, como también es habitual en Brooks, esto no les ha impedido hacer una zapatilla que tenga un rendimiento bueno y donde las tecnologías funcionen perfectamente.

Para ajustarse al presupuesto han decidido sustituir el BioMogo (o el Mogo) por una EVA avanzada propia de la Marca (S-257) para que forme el chasis de la Vapor 10. La verdad es que la EVA S-257 es de calidad y funciona bien. Evidentemente, tras probar modelos como la Trance o la Adrenaline, la ausencia del BioMogo se nota y le daría a la Vapor 10 una calidad y un nivel mucho mayor, pero entraríamos en el debate anterior: la Vapor 10 tiene que ser un modelo económico y los diseñadores sabían que prescindiendo del BioMogo -en favor de otras tecnologías punteras de la marca- conseguirían la mejor zapatilla dentro del presupuesto.

Gracias a ese esfuerzo, la Vapor 10 cuenta con la tecnología DNA, una de las más punteras del mercado y un sistema propio de Brooks que os explico brevemente. El DNA es un Fluido no newtoniano, un tipo de fluido que tiene una estructura molecular muy particular y no posee una viscosidad constante o definida.

Los fluidos como el DNA tienen unas propiedades muy especiales, una de ellas es la que le otorga al DNA el gran éxito que tiene como sistema de amortiguación, que no es más que la adaptabilidad de la amortiguación al corredor.

¿Cómo se adapta esta amortiguación? Los fluidos no newtonianos no responden siempre igual a la presión. De todos es conocido el truco de la maicena, la cual al disolverla en agua y golpearla fuertemente no permite la penetración, dispersando la presión y otorgando un rebote muy pronunciado, mientras que si introducimos la mano en ella poco a poco, apenas pone impedimento, algo así como unas arenas movedizas.

Pues el DNA funciona igual, otorgará más o menos impulso dependiendo del peso del corredor o del ritmo al que este corra. Cuanta más presión reciba súbitamente, más respuesta y estabilidad otorgará, mientras que cuando la presión descienda, el DNA se hará más suave, adaptándose así muy bien a diferentes pesos y diferentes ritmos.

Concretamente, la Vapor 10 posee DNA tanto en antepié como en el talón y, si bien fue diseñada para funcionar mejor con BioMogo, la verdad es que con EVA S-257 da muy buenos resultados.

Brooks Vapor 10 - Perfil exterior

La estética de la Vapor 10 también ha sido actualizada. Por fuera parece una zapatilla similar a las gamas más altas de la marca: Adrenaline, Ghost, Trance… esto es, en buena medida, gracias al Caterpillar Crash Pad, sistema que podéis diferenciar fácilmente en el talón, de color amarillo, y que ha sido una de las señas de identidad de la marca como tecnología punta.

El Caterpillar Crash Pad es de un diseño curioso. Como vemos en otras marcas, se segmenta el talón exterior de la zapatilla para absorber el impacto contra el suelo y aislar la deformación de esta zona con respecto al resto del chasis, además de favorecer el inicio de la transición de pisada.

Brooks ha ido un paso más allá en el diseño de esta zona. El resto de marcas suele modularizar el talón con 2, 3 o 4 grandes pilares mientras que Brooks tiene un diseño más redondeado y con muchos más pilares- o módulos- de menor altura, lo que limita el recorrido de deformación en vertical e intenta que éste sea algo más horizontal que en el resto de marcas, lo que mejoraría mucho la transición y el rendimiento de la zapatilla.

En la Vapor 10, la verdad es que el Caterpillar Crash Pad es de las tecnologías que más se nota, dado el contraste de dureza entre la EVA S-257 y la poca densidad del Caterpillar Crash Pad, que se hunde mucho más fácilmente.

¿Qué es lo que hace especial a la Vapor 10? Pues, sin duda alguna, el segmento de corredores que cubre. Durante años me he quejado mucho de que hay un buen % de corredores de menos de 75 kg con arcos bajos y pronadores que no encontraban una zapatilla adecuada para ellos, teniendo que recurrir a zapatillas de control de movimiento o arriesgarse a sufrir ampollas en el arco usando zapatillas de pronación pero no especificas para pies con arcos bajos o planos.

Brooks es, posiblemente, la única marca que cubre este segmento de corredores. Sí hay otras zapatillas aptas o susceptibles de funcionar bien a un corredor pronador con el arco poco marcado, pero solo la Adrenaline, la 940 de New Balance y la Vapor se pueden considerar específicamente diseñadas para este tipo de corredores. Solo por esto la Vapor es especial, pero si además tenemos en cuenta que la 940 es para gente de más de 75 kg y la Adrenaline es más cara, los corredores de menos de 75- 80 kg que no quieren gastarse 120€ en una zapatilla se quedaban sin alternativas… pero la Vapor 10 cubre este segmento de corredores a la perfección.

Cuenta con la Diagonal Roll Bar (DRB). Sin profundizar mucho y para ser claros, sería como la doble densidad de toda la vida que encontramos en zapatillas de pronadores. No es muy avanzada, al menos no tanto como la versión progresiva del mismo sistema que vemos en la Adrenaline con triple densidad, pero si tenemos en cuenta que zapatillas de tope de gama de otras marcas utilizan doble densidad, no creo que sea nada que achacarle a la zapatilla y menos cuando está ubicada en una zona más económica del catálogo.

Esta DRB, o doble densidad, cubre la parte del talón interior y la zona del arco de la zapatilla, es una corrección seria y contundente, empieza muy atrás y aumenta su presencia poco a poco hasta ser total casi a la altura de la mitad del talón.

Brooks Vapor 10 - Perfil interior

La Vapor 10 corrige la pronación media o media-alta, no es una zapatilla endeble ni que vaya a ceder con el paso del tiempo debido a la sobrepronación, pues el DRB tiene muchos años de experiencia y es toda una garantía de durabilidad y efectividad.

Como ha sido pauta habitual en Brooks desde hace muchos años, sus chasis -sobre todo en zapatillas pronadoras como la Vapor 10- son un ejemplo de funcionalidad y de estudio de la pronación y cómo combatirla eficientemente. Es casi imposible ver a Brooks cometer un error en las medidas a tomar cuando hay que corregir la pisada, siempre son muy efectivos en sus diseños de chasis y la Vapor 10 no es más que otro buen ejemplo de ello, a pesar de no ser el chasis más suave o amortiguado, la corrección es brillante.

Suela

La suela de la Brooks Vapor 10 ha sido probablemente la mejor de las sorpresas que me he llevado al probarla. Es verdad que la Vapor 10 no es una zapatilla de tope de gama, pero si hay algo que no tiene que envidiar a una tope de gama es, precisamente, la suela.

Nunca he sido muy fan de las redondeces en el talón de las zapatillas de running, si bien sé que es muy difícil que esto pueda provocar problemas (nunca he tenido el más minimo este diseño o acabado), estéticamente no me gusta demasiado a pesar de que la Vapor 10 -y muchas otras Brooks- cuentan con este acabado en los bordes del talón.

Brooks Vapor 10 - Talón

El talón cuenta con dos grandes piezas de caucho, la de la cara interna bajo la doble densidad y la exterior con forma estilo gusano. Justo debajo del Caterpillar Crash Pad, este caucho es HPR (High Performance Rubber), el caucho de máxima durabilidad de Brooks.

Cuenta con una pieza de TPU en el arco, conocida como DRB Accel, que tiene una dureza considerable y que se extiende lateralmente (también por el lado externo) y hacia arriba para apoyar a la doble densidad. Esta pieza hace una función clave a la hora de rigidizar y estabilizar el mediopié de la Vapor 10.

La parte delantera de la Vapor 10 es la que más me ha gustado, tanto por rendimiento como por diseño porque tiene detalles muy curiosos que no esperaríamos ver en una zapatilla de gama media. Por ejemplo, cuenta con unos surcos de flexión pronunciados, tres horizontales y uno logitudinal.

Hasta ahí nada anormal, pero el caso es que el surco longitudinal separa a la zapatilla en dos partes, una -la más exterior (1/3 de la anchura)- viene recubierta por Blown Rubber (es un tipo de caucho inflado con menos densidad) que, al estar situado en la zona externa (a priori de menor desgaste) proporciona un tacto más agradable y un mayor agarre en el terreno, mientras que la otra parte -la que ocupa los otros 2/3, desde el surco de flexión longitudinal hacia la cara interior- está totalmente recubierta por caucho HPR de más resistencia a la abrasión, ya que es esta zona la más crítica para los pronadores.

Brooks Vapor 10 - Suela

Otra de los detalles que me ha gustado es que los surcos de flexión horizontales que cortan el antepié no tienen la misma profundidad en su recorrido. Son menos prominentes en la parte cercana a la cara interna para reducir un poco la flexibilidad de esta parte a favor de la parte exterior, favoreciendo la efectividad de la corrección de la zapatilla y guiando ligeramente el pie hacia una posición más correcta de salida.

Toda la zona del antepié de la suela está cubierta de tacos rectangulares, y la puntera con unas pequeñas hojas de caucho. Este diseño hace que la Vapor tenga un rendimiento especialmente bueno en tierra, su agarre en esta superficie es tremendo y gracias a la estabilidad que posee es un modelo perfecto para todos los que entrenéis en caminos de parque o sendas no demasiado rotas. En estas superficie el rendimiento de la Vapor 10 se multiplica porque sus pros se ven maximizados y sus contras, como la amortiguación trasera, se ven minimizados al correr por terrenos más blandos que el asfalto.

También la he llevado por asfalto, carril bici y hierba, y se comporta bien en todas las superficies. Quizá el carril bici mojado es donde podría mejorar un poco, pero es algo normal en muchos modelos del mercado. Sin embargo, sí es una de las pocas veces que una zapatilla me da mejor resultado en tierra o hierba artificial que en asfalto, así que tenedlo en cuenta.

En cuanto a durabilidad, es difícil concretar -para mí- muchas veces. Con ninguna zapatilla de prueba puedo hacer más de 250 km antes de empezar con otra (si bien suelo hacer otras pruebas para ver la respuesta al estrés y a la compresión de los materiales), pero no le veo ningún problema. Es cierto que cuanto más talonador y más pesado sea el usuario más problemas va a tener el Caterpillar Crash Pad para recuperarse. La sometí a tres días de estrés intenso seguidos y noté síntomas de cansancio, por lo tanto, la valoro mucho como zapatilla de rotación y no solo como zapatilla única salvo que no se pase de 40 kilómetros semanales, en cuyo caso no veo problemas para usarla como zapatilla única.

Y, en cuanto a kilómetros de vida, ya sabéis que depende mucho de la eficiencia del corredor pero creo que aguantará perfectamente, como mínimo, 900 kilómetros, siempre y cuando el corredore que la use esté dentro del segmento que cubren y no tenga carencias notables de biomecánica.

Upper

En ocasiones, la sobriedad de los materiales no está reñida con el éxito en el ajuste. Este es el caso de la Vapor 10.

Este modelo no cuenta con termosellados, ni tiras sintéticas elásticas, ni materiales de última generación… todo eso queda reservado para los modelos de tope de gama, pero no por ello su efectividad en busca de un buen ajuste y rendimiento disminuye. En Brooks han conseguido un upper sobrio pero muy efectivo.

La malla de la Vapor 10 otorga una buena ventilación a la zapatilla, sobre todo gracias a la capa exterior, bastante abierta y muy abundante en toda la zapatilla (algo, por cierto, sorprendente ya que estos modelos de gama media principalmente están hechos para durar y aguantar un trato bastante peor que las zapatillas más caras).

La capa interior es mucho más cerrada que la interior, bastante consistente y, aunque no es garantía para aguantar roturas, si la comparamos con la mayoría de zapatillas rivales en cuanto a consistencia contra rasgaduras interiores, la Vapor 10 saldría muy bien parada. Sin embargo, hay que hacer dos apuntes concretos respecto a la malla:

  • El principal defecto del upper, aunque no es un defecto en si, sí es una cosa que no me ha gustado. Si os fijáis en la parte baja del sistema de cordones, existe una ojetera intermedia en la parte más baja del sistema de cordones, una tira por la que pasa el cordón. Esta tira tiene un refuerzo de malla cerrada que recorre toda la malla, desde el sistema de cordones hasta la puntera por el interior de la zapatilla, y que se puede tocar con los dedos y diferenciarla fácilmente. No esperaba un upper sin costuras dado el precio, pero tampoco un acabado tan malo de esta solución. Si necesitan dar apoyo a esta ojetera del sistema de cordones, se me ocurren otras soluciones menos chapuceras y, aunque es muy poco probable que lo notéis al correr, con el tiempo los malos acabados no dan buenos resultados.
  • Al igual que me pasó hace poco con la NB 1080 v3, me di cuenta de que la Vapor 10 cambia ligeramente dependiendo del color. Hay colores de la Vapor que tienen la zona media que rodea el arco de otro color que el resto de la malla, una zona que suele ser un poco más tupida en los modelos “bicolor” que en la que hemos probado, que solo tiene un color de malla. Aunque en este caso la diferencia es mínima, ahí queda el apunte y es posible que las “bicolor” sujeten mejor el arco y, la que tenemos en la prueba, mejore la ventilación.

Brooks Vapor 10 - Detalle

El sistema de cordones funciona muy bien, con una buena lengüeta que resulta bastante confortable. Todo ello reforzado con tiras sintéticas que dan consistencia al upper para ser efectivo con la corrección de la zapatilla.

La zona media cuenta con cuatro tiras de plástico pegadas y bastante finas que unen el sistema de cordones con la mediasuela. Estas tiras funcionan muy bien en la cara exterior, pero en la cara interior se ven un poco condicionadas por la tira que va paralela y pegada a la mediasuela, tira que hace que en el apoyo completo del pie en el suelo, se abran hacia afuera ligeramente. Corriendo no me ha supuesto demasiado problema ni incordio, pero sí es algo que se podría mejorar.

La zona del collar de la Vapor 10 no cuenta con tecnologías especiales ni con espumas de último modelo, pero sujeta el talón de manera brillante. Es agradable con el tobillo y con el Aquiles, y cuenta con un contrafuerte perfecto para una zapatilla antipronadora como la Vapor 10. La verdad es que me ha sorprendido mucho lo bien que se comporta esta zona de la zapatilla, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de desastres que se ven últimamente en zapatillas de 140€ (o más) y sus diseños del collar y del talón.

En global, el ajuste es muy bueno. El de talón es envidiable, bajito de altura, lo que reducirá mucho las rozaduras que un gran número de corredores tienen con la zona que rodea a los tobillos. El ajuste de mediopié es bueno, mejorable, pero no tengo mucha queja en esta zona. Y el delantero también es más que bueno teniendo en cuenta lo que comentaba acerca del espacio en esa zona.

Horma

La horma de la Vapor no es muy complicada de analizar, pero sí hay que tenerla en cuenta a la hora de comprar la zapatilla.

En gran medida es una horma estándar, tanto el talón como el mediopié se ajustan bien y no oprime ni queda suelta para un pie de anchura media.

La única duda que puede plantear la Vapor 10 a la hora de valorar la horma viene en el antepié. No es una zapatilla estrecha sino de anchura media, pero le va a ir mejor a la gente de pie normal o tirando a estrecho que a los de pie más anchos. Cubrirá exitosamente a los corredores con el pie de anchura media y estrecha y a una parte de los que tengan anchura media-media/ancha.

Lo que sí recomendaría, en caso de duda, es el elegir medio numero más del habitual en otras marcas como Asics o Nike, siempre dependiendo del modelo, pero la Vapor 10 talla un pelín corta y eso se nota con el paso de los kilómetros, sobre todo en tiradas largas. Así que, como también es habitual en la mayoría de Brooks, ante la duda, media talla más.

Amortiguación

La amortiguación no es el punto más fuerte de la Vapor 10, eso hay que saberlo desde el principio. Sin embargo, eso no quita para que la zapatilla tenga suficiente amortiguación para la mayoría de corredores.

Brooks Vapor 10 - Puestas

Como digo, este es un punto en el que la gente tiene sus propios gustos. Objetivamente, está demostrado que la amortiguación firme y de recorrido medio es la mejor en global, la que menos se estresa con los kilómetros, la más eficiente en la pisada, la más duradera… lo que no quita que a muchos corredores les guste salir a correr con un tacto blando o más suave.

Por lo tanto, hay que saber que la amortiguación de la Vapor 10 se localizaría en el segmento de amortiguaciones tirando a firmes. A pesar de la presencia del DNA y del CCP (Caterpillar Crash Pad), la Vapor 10 es una zapatilla firme y muy estable, sobre todo en el talón.

Viendo sus rivales, no tiene mucho que envidiarles (tampoco) en este apartado. Hay zapatillas, como la K-Swiss Stable, Zoot Kane o Mizuno Elixir (o muchas otras), que tienen también tacto firme y la Vapor 10 no está muy alejada de estos modelos, no cuenta con un recorrido muy grande en el talón y eso es, probablemente, lo que la separe de ser considerada una zapatilla de gama superior.

El DNA y el CCP son los que le dan a la Vapor 10 la amortiguación, y lo hacen de manera clara y dejándose notar. Son el DRB y la EVA S-257 los que limitan las posibilidades de que sea una zapatilla más amortiguada pues, sin lugar a dudas, el BioMogo la encumbraría.

Corriendo con ella, sobre todo en tierra, la zapatilla amortigua decentemente. Se nota como el CCP colapsa y el DNA actúa, pero como he dicho, si lo comparamos con las zapatillas más amortiguadas, la Vapor 10 se queda un poquito corta en recorrido y tacto, sobre todo en el talón donde la EVA S-257 y la entrada de la doble densidad la hacen parecer más firme de lo que es. En versión neutra, la Vapor 10 sería una zapatilla de tacto agradable y buen recorrido, pero la pronta entrada del DRB la limita mucho, aunque también aumenta de forma considerable la efectividad y nivel de la corrección.

El antepié es algo más normal. El DNA delantero, unido al sistema de taquitos de la suela le da un tacto más habitual, sin ser blando ni de mucho recorrido, pero suficiente para una zapatilla de hasta 80 – 85 kg.

La parte buena es la adaptación del DNA a los diferentes ritmos. Es una zapatilla de unos 330 gramos de peso, con flexibilidad mejorada, así que no es una zapatilla excesivamente pesada (sobre todo en los pies se nota más ligera) y gracias a esto se la pueden meter ritmos algo vivos, que la zapatilla va a responder bastante bien.

Algo que hay que detallar es que la Vapor 10 tiene una amortiguación adaptada tanto al género como a la talla de pie del corredor. Las mediasuelas de las zapatillas tienen polímeros que se clasifican en escalas de dureza y la Vapor 10 cuenta con polímeros de diferentes durezas.

Para el género femenino, la dureza es inferior que para el masculino ya que las mujeres suelen pesar menos que los hombres y el impacto y presiones que suelen hacer al correr son inferiores, pero Brooks también ha querido diferenciar dentro de un mismo segmento. En el masculino, hasta la talla 44’5, la zapatilla cuenta con una dureza del 54 en la escala Shore, y de la talla 45 en adelante la dureza pasará al 57, mientras que en el segmento femenino, la dureza es del 50 (para que os hagáis una idea, 50 es la dureza que posee el Boost de Adidas).

Conclusión

La Vapor 10 es una buena zapatilla a secas, y una gran zapatilla cuando vemos su precio. En relación calidad/precio es una de las 5 mejores zapatillas del mercado.

Brooks Vapor 10 - Vista global

Cuenta con una amortiguación firme pero suficiente para la mayoría. Su drop, aunque ha bajado a 10 mm, se nota algo alto. Estamos ante una zapatilla con corrección abundante y contundente en la parte trasera, con un arco no muy marcado, lo que la hace una gran opción para la gente que o bien tiene el pie plano, el arco bajo o simplemente es susceptible a sufrir rozaduras o ampollas en el arco del pie pero necesita corrección por su exceso de pronación.

Poniendo la Vapor 10 en perspectiva dentro del mercado, se come a todas sus rivales. Si buscamos las zapatillas que dentro de su marca ocupen el mismo espacio que la Vapor 10 ocupa en la línea de Brooks, no tiene rival. De hecho, para compararla a igualdad de condiciones tendríamos que irnos al segmento de las Response Stability, Nexus, Asics GT 1000… donde desentonaría poco con ellas.

Es una gran zapatilla de rotación, una jugadora de equipo, sobria, toda una garantía dentro de cualquier armario.

Lo mejor de la Vapor 10, sin duda es su chasis, su corrección, su ajuste, su precio y la presencia del DNA y el CCP.

¿Lo peor? De poco se puede quejar uno si se tiene en cuenta que es una zapatilla de gama media para pronadores y que en esa situación es de lo mejor que hay, pero sí hay cosillas a cambiar (como el acabado interior que antes comentaba, y quizá el intentar conseguir una amortiguación trasera algo más blandita) que le darían un salto de calidad. Sin embargo, entiendo que en Brooks tampoco quieran comer mercado de la Ravenna o la Adrenaline.

Otra cosa que podría mejorar con un cambio mínimo es su flexibilidad, que no es mala, pero a la gente más ligerita igual les resulta algo más rigida de lo que están acostumbrados.

Lo que está claro es que por su precio rinde a buen nivel, y si eres usuario de la Adrenaline y estás buscando una zapatilla de rotación, la Vapor es tu mejor opción.

Usuario tipo

  • Pronadores medios de arcos bajos o pie plano de hasta 85 kg (ideal de 65 a 75 kg) que busquen una zapatilla para entrenar en todo tipo de superficies a ritmos más lentos de 4.20 min/km.
  • Pronadores medios-fuertes de arcos bajos que necesiten corrección principalmente en la parte trasera, que pesen hasta 80 kg, para entrenamientos en todo tipo de terrenos a ritmos más lentos de 4.30 min/km.

Peso de la zapatilla: 332 gramos.

3 Comentarios

  1. Una de las grandes marcas del running, algo olvidada en este país. Sólo se encuentra en (algunas) tiendas especializadas. Me pregunto si será una cuestión de la distribución, más que de demanda o interés del público. Me llama la atención que no esté ni en Forum, ni Decathlon ni ECI ni otros grandes vendedores de por aquí¿?

  2. Estoy con Pufendorf. Es una pena que una marca que fabrica zapatillas de tantísima calidad esté tan olvidada en España.
    Muy buena pinta esta Vapor para ser una gama media. A veces nos vamos a los segmentos más altos, olvidando cosas importantes, como la relación calidad-precio. Jonatan, ¿crees que tendemos a irnos siempre a las gamas más altas por lo que nos venden, pudiendo quizás apostar por zapatillas más de este tipo?

    Como siempre, gran análisis, paisano!! Saludos!!!

    http://www.soy-cobarde.blogspot.com.es

  3. todo depende de las necesidades.

    hay muchisimas zapas buenas que no son tope de gama, muchisimas…. gt1000, guide y ride, vapor, jazz, ultima, joma marathon…. que dan muchas veces mejor resultado a mucha gente que las tope de gama, sin ir mas lejos la sequence se llevo premio a la zapa del año y no tardando vereis la Sonic Boost que es la gama mas baja con boost y es muy buena zapatilla.

    e incluso alguna gama baja es más que decente, ahora bien sobre todo si pesas bastante, tu volumen supera los 40 o 50kms semana o tienes alguna molestia concreta quizá si te compense una gama más alta

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