Las Inov-8 Roadclaw 275 son unas zapatillas que, dependiendo de cómo se las valore, pueden quedarse en tierra de nadie o convertirse en una especie de navaja suiza que nos saque de más de un apuro.

Inov-8 las enmarca dentro de su gama de asfalto pero creo que eso no sólo no les hace justicia sino que les perjudica porque, para unas asfalteras, son demasiado contundentes, con excesivas protecciones, taqueado muy marcado… Lo que redunda en una menor agilidad y confort del que podrían llegar a ofrecer si prescindieran de todo eso.

Sin embargo, si nos olvidamos de ese road running y nos las calzamos pensando en que son unas todoterreno (o más bien unas todocamino como esos automóviles mitad vehículo de asfalto, mitad todoterreno), la cosa cambia radicalmente y nos encontramos con unas zapatillas que se defienden con muchísima solvencia en casi todos los terrenos, que no se amilanan ante las dificultades del trail running y que aguantan muy bien el paso de los kilómetros.

Quizá por eso salen tantas veces las comparaciones con las Inov-8 Race Ultra 290 que tantos éxitos le han reportado a esta marca inglesa.

Inov-8 Roadclaw 275

Lo que está claro es que Inov-8 está volviendo a poner los ojos en el mundillo asfaltero y que quieren hacerlo manteniendo sus raíces, tecnologías, filosofía, etc.

De hecho, no tiene pinta de que se vayan a quedar ahí sino que en ese camino hacia el asfalto parece que van a ir dejándonos perlitas como estas Roadclaw 275 que, si bien son asfalteras, no desmerecerían nada en una pelea entre las door to trail.

Mediasuela

El protagonista de la mediasuela de las Inov-8 Roadclaw 275, al igual que en la mayoría de los modelos que está lanzando Inov-8 últimamente, es el PowerFlow, un derivado de la EVA propietario de esta marca que, según ellos dicen, ofrece un 15% más de absorción de impactos y un 10% más de respuesta que otras EVA.

Inov-8 Roadclaw 275

Obviamente, esto no deja de ser un dato aportado por la marca y, en cualquier caso, habría que tomarlo con cautela porque depende de con qué EVA se compare pues las hay de muchos tipos como comentamos en el artículo en el que explicábamos las tecnologías de amortiguación de la mediasuela de las zapatillas.

Lo que sí es cierto es que es bastante blandito, con una dureza inferior a los 50º y se puede hundir el dedo con mucha facilidad con lo que, al calzarlas, te llevas una sorpresa porque el tacto final que percibes es más bien firme.

No son una piedra pero, al correr, las metería sin duda entre las zapatillas de tacto firme. Posiblemente sea por la combinación del resto de elementos: suela, la Dynamic Fascia Band, grosor de la mediasuela, etc.

Habrá a quien le guste y quien las note excesivamente firmes pero hay que tenerlo en cuenta, sobre todo si vamos a usarlas en asfalto, que es donde más se nota esa dureza. En tierra compacta, por el contrario, juega a su favor esa firmeza ya que no se hunden apenas y no se desperdicia fuerza.

Inov-8 Roadclaw 275

Las alturas son bastante bajitas, con un talón que queda a 19 milímetros y que, con el drop de 8 milímetros, baja el antepié hasta unos cortitos 11 milímetros.

En estas medidas están incluidos los 3-4 milímetros de tacos así que, como veis, aunque el PowerFlow sea blandito, es una capa bastante finita, por lo que se agradece mucho la gruesa plantilla de 6 milímetros que sube un poquito el pie.

La plantilla es blandita, de un material similar al Ortholite (si es que no lo es), entiendo que antibacteriana, y me ha llamado la atención que, en la parte delantera, es anchota y sin ondulaciones mientras que, en la zona del talón, se curva para envolver al calcáneo. También ayuda a que la plantilla quede perfectamente fijada, una de las que mejor he visto encajar en unas zapatillas.

Inov-8 Roadclaw 275

Esos ocho milímetros de drop es lo que Inov-8 considera como 2 Arrow, en su escala Shock Zone, su segundo nivel (o tercero si consideramos el zero drop como un nivel) y ofrecería el equilibrio entre amortiguación y respuesta.

Inov-8 Roadclaw 275

Aquí tengo una sensación un tanto agridulce y no sé si es que no he congeniado yo con las Inov-8 Roadclaw 275 o que no es tan claro como lo promocionan desde la marca porque, igual que me ha pasado con la amortiguación, que la he notado más bien firme, a nivel de respuesta no consideraría al PowerFlow como un material especialmente respondón.

Al menos, yo no he sentido veloces estas zapatillas, no sé si por falta de respuesta del polímero o por su construcción porque, además del propio PowerFlow, se supone que la Dynamic Fascia Band (DFB) también contribuye a aprovechar el efecto de la fascia plantar para darle un empujón a la pisada y permitir una dinámica ágil y rápida.

Si las hacemos flexar, notamos claramente el efecto de la Dynamic Fascia Band, por supuesto y, de hecho, hay mucha diferencia entre cómo flexa en la zona media, donde se ve claramente cómo arquea sin doblar bruscamente y cómo lo hace en el antepié, donde las ranuras del Meta-Flex facilitan que doble mucho más.

La dinámica es bastante homogénea, sí, pero eso no quiere decir que sea veloz. De hecho, diría que son más bien para ir a ritmos medios que para ir a ritmos rápidos.

Todo esto que comento de la firmeza juega a su favor a la hora de considerar la estabilidad porque, aunque sean unas zapatillas neutras, al ser bajitas, firmes y con buena base, se perciben bastante estables y son ideales para correr kilómetros y kilómetros sin tener problemas cuando vamos perdiendo algo la técnica.

Además, el pie queda un poco acunado con una subida por los laterales de la mediasuela, que también ayuda a dar un plus de estabilidad.

Cuando sí se nota un poquito más de amortiguación es al cantear, algo que hacemos más bien fuera del asfalto y es gracias al diseño de los rebordes de la mediasuela donde vemos, por ejemplo, el corte longitudinal de la cara interna.

Inov-8 Roadclaw 275

A nivel de durabilidad, también es bueno ese tacto porque, en el tiempo que las he estado usando, no he observado que se haya deteriorado nada en la mediasuela.

Suela

Al igual que me ha pasado con la mediasuela, la suela de las Inov-8 Roadclaw 275 me ha dejado un poco desconcertado, con cosas que me han encantado y otras que no han terminado de convencerme.

Lo más llamativo es su taqueado, con nada menos que 3-4 milímetros de profundidad (3’5 milímetros según Inov-8) que hacen pensar casi más en unas zapatillas de trail running o, al menos, en unas door to trail.

Inov-8 Roadclaw 275

Si las sacáis fuera del asfalto, rápidamente le sacáis jugo a esos tacos, que se clavan fenomenal en tierra compacta, arena e incluso césped y en asfalto no sólo no desmerecen sino que no sufren como sí les pasaría a unas zapatillas de trail running, que prácticamente se desintegran si las metemos por asfalto.

Eso sí, en terreno liso, mejor que esté sequito porque en mojado patinan muchísimo (son un peligro en loseta o paso de peatones mojados) y es una pena porque le hace perder, a mi juicio, muchos puntos a una suela que podría ser muy buena.

Todo ese buen comportamiento proviene de los compuestos que han utilizado y que denominan Tri-C, que nos indica que han recurrido a tres tipos de caucho diferentes (alguno de ellos mezclado con EVA).

Los vemos claramente identificados por colores, negro, rojo y gris, tal como quedarían ordenados según su densidad. Es decir, el negro es el más denso, calculo que un 25% más que el gris, que es al más blandito y, en medio de ellos, bastante cerca del negro estaría el rojo. Cuanto más blando, mejor agarre, de ahí que la zona gris la veamos en el antepié y los otros dos en las partes donde mayor roce hay (a priori).

Aunque no sean unas durezas exageradas, resisten muy bien a la abrasión y no he notado apenas desgaste amén de que, aunque lo hubiera, con ese grosor que tiene, daría para muchos kilómetros.

Antes he dicho que son muy estables y he hablado de la flexibilidad que tienen, y la suela también tiene mucha responsabilidad en ambas cosas además de que ayuda a que el apoyo sea muy seguro y muy progresivo, pisemos como pisemos.

Inov-8 Roadclaw 275

Si entramos de talón, la zona en negro, que está muy segmentada (el primer gran taco aislado lo denominan Terradapter), va apoyando poco a poco hasta que toca toda la base del talón, con un interior también cortado para que no caiga a bloque.

Inov-8 Roadclaw 275

Por el contrario, si entramos de mediopié, en la parte exterior del arco hay un doble taco que no tiene contrapartida en la parte interior para no restarle flexibilidad ni torsión. Este taco también ayuda en el caso intermedio, para que el pie vaya apoyando progresivamente hasta que se pasa la zona media.

En el antepié ya nos encontramos prácticamente una cuadrícula de tacos con grandes y profundas ranuras de flexión que configuran el denominado Meta-Flex y que permite esa dinámica final que comentaba en el apartado de la mediasuela, además de que también facilita que los tacos se claven en las superficies de tierra.

Inov-8 Roadclaw 275

La verdad es que, aunque estemos ante unas zapatillas de asfalto, el mejor rendimiento se le saca a la suela fuera de esta superficie, idealmente en pistas de tierra compacta, caminos de parque, etc.

De hecho, me plantearía muy seriamente las Inov-8 Roadclaw 275 como zapatillas para ultras sin demasiado desnivel, de las que permiten correr ligerillo por terrenos más o menos fáciles.

Upper

Del upper de las Roadclaw 275 destacaría su suavidad, transpirabilidad y la contundencia con la que sujeta y protege al pie.

De hecho, casi se pasa de contundencia en algunas partes como la puntera, donde tiene una protección casi más propia de unas zapatillas de trail running cañero que de unas zapatillas de asfalto: grande, plastificado, rugoso, con doble cosido… Una pasada que no sé hasta qué punto es necesaria para ir por asfalto.

Inov-8 Roadclaw 275

En todo el upper tenemos una doble capa con el interior bastante suave y el exterior transpirable, aún más transpirable -como vemos- en el antepié, con unos agujeros enormes que permiten que pase muy bien el aire.

En la lengüeta también hay ese mismo tipo de entramado solo que con un poco de acolchado intermedio para proteger de la presión de los cordones. De hecho, es una lengüeta más bien gordota y anchota.

Inov-8 Roadclaw 275

Los cordones parecen malillos al tacto, un tanto ásperos pero quedan perfectamente atados sin necesidad de hacer un nudo adicional así que, adelante con ellos. Aunque los veáis cortitos, como no hay ojal adicional, no pasa nada porque no hace falta mayor longitud.

Inov-8 Roadclaw 275

Lo del ojal adicional, lo he estado pensando y no sé si decir que le falta el ojal adicional o que es necesario utilizarlo porque, desde el primer día, utilicé los seis ojales y, contando con ese número, más bien me inclino por la opción del “no tienen ojal adicional”. No se lo he echado en falta pero es algo que nunca viene mal.

En la zona del mediopié, encontramos las cuatro tiras clásicas de Inov-8 que forman una única pieza, con dos grosores en cada una de las piezas: en el centro en rojo más grueso y en los bordes algo más finito para adherirse algo mejor a la tela del upper.

Entre cada par de brazos queda cada uno de los ojales y, aunque al final queden bastante abiertas en el empeine, la sujeción es buena. Curioso el cosido del reborde.

Inov-8 Roadclaw 275

Si vamos un poco más atrás, llama la atención que no existe el contrafuerte sino que la estructura la da la pareja de piezas plásticas que vemos en negro, una que recubre el talón propiamente dicho y otra que sale hacia delante hacia los dos últimos ojales, que quedan muy juntos, de ahí la duda que tenía entre si considerarlo ojal adicional o no.

Aunque no tengan contrafuerte y haga tanta curva en los maléolos, la sujeción del collar es bastante buena y atando los seis ojales no he notado falta de sujeción.

De hecho, la zona del collar es la parte que me parece más estándar de las Roadclaw 275, la que más me ha gustado. El acolchado es medio, muy suave y relajado en la zona del aquiles a pesar de ser alto. Es la única parte a la que no le pongo pegas, salvo en el caso de que alguien tenga unas plantillas con mucho grosor en talón porque pueden hacer que le suba un poco más de la cuenta y que se salga el pie un poco hacia arriba.

Inov-8 Roadclaw 275

A nivel de transpirabilidad, como he dicho antes, muy bien a pesar de que al tacto parecen demasiado recargadas y la suavidad me ha gustado mucho.

No he notado que cojan olores y no habría dado un duro por ellas viéndolas tan acolchadas, pero con la durabilidad he tenido mis más y mis menos porque se me han despegado dos ojales de los últimos y, en la puntera, a pesar de ser un súper refuerzo y unas zapatillas de asfalto, la tengo con un par de pelados que no creo que vengan de ningún patadón o roce fuerte o, al menos, yo no soy consciente.

Inov-8 Roadclaw 275

Creo que es una zona en la que hay mucho margen de mejora, no porque tengan un upper malo sino porque creo que está un poco desubicado y, sinceramente, es una pena porque la calidad es buena, los materiales también, tienen buenas ideas pero, ¿para qué recargarlo tanto, para qué tanta protección? Hablamos de unas zapatillas de entrenamiento en asfalto así que, por qué no simplificarlo.

Horma

Inov-8 califica la horma de las Roadclaw 275 como Standard Fit y la verdad es que podríamos considerarla como bastante estándar, aunque habría que matizar algunas cosas.

Inov-8 Roadclaw 275

Para quienes hayáis usado algo como las Inov-8 X-Talon 190, contad con que son mucho más amplias y, para quien quedara descontento con la enormidad de las Race Ultra 290, tranquilidad, porque ahora vais a tener un mejor ajuste, algo más equilibrado.

Sin embargo, me ha chocado mucho la gran diferencia entre la amplitud en anchura del antepié, que permite que los metas se expandan sus anchas, con lo bajitas que son a la altura del primer ojal.

Ni siquiera aflojándolas a tope he conseguido aliviar la presión. No roza ni hace daño, pero sí es molesto y hay que tenerlo en cuenta para usar calcetines gruesos o si se tiene el empeine alto.

La zona media es algo más desahogada, aunque en los primeros usos les notaba mucho el apoyo, tanto por dentro como por fuera. Con los kilómetros se ha relajado un poco pero no creo que vayan bien para arcos bajos o pies anchotes. Algo parecido en la zona trasera, mejor para tobillos no muy voluminosos.

Inov-8 Roadclaw 275

Todo esto es contando con que se mantenga la talla pero no descartaría la opción de subir medio numerillo para tener algo más de holgura. De hecho, en otras Inov-8 sí subí media talla y lo acabé agradeciendo así que no descartéis un aumento de talla.

Dinámica de las Inov-8 Roadclaw 275

Las Inov-8 Roadclaw 275 son unas zapatillas difíciles de clasificar, dicho esto no como algo negativo sino como algo positivo porque son capaces de defenderse muy bien en una gran variedad de situaciones, terrenos, ritmos, etc.

Quizá su mayor problema resida en que no quedan especialmente bien posicionadas si se las valora como unas zapatillas puras de asfalto, de entrenamiento, relativamente ligeras por su peso, y se atiende a los claims que le asocian una gran amortiguación y respuesta.

Sin embargo, si nos olvidamos de toda esa teoría y las valoramos por su verdadero potencial, como unas zapatillas de entrenamiento relativamente ligeras, de asfalto pero muy solventes fuera de éste, de tacto relativamente firme, muy estables, con un agarre muy bueno en terreno liso, con una horma con un ajuste contundente y muy protegidas a la vez que muy transpirables, ¡ay, amigos! Ahí ya cambia la cosa y las Roadclaw 275 entonces suben muchos enteros porque te permiten meterte por terrenos bastante complicados, agarran de muerte en asfalto y en tierra compacta, sientes una buena protección en la suela aunque haya piedras, vas cerca del suelo y con mucha estabilidad, si recibes algún golpe no pasa nada, etc.

Inov-8 Roadclaw 275

No te empeñes en atosigarlas porque, aunque pueden ir a ritmos medios, no son veloces así que, si hace falta ir por debajo de 4’/km, vale, pero no mucho rato, no os paséis.

Tampoco esperéis una dinámica de la pisada cañera, de las que te lanzan el pie hacia delante pero, si vais a ritmos medios (digamos que a 4’15”/km – 4’30”/km) ya sí se ponen interesantes así que las tendría muy en cuenta para pruebas de media y larga distancia o para rodajes de hasta un par de horas.

Van mejor con una técnica decentilla, no porque la exijan sino porque, con ese tacto firme que tienen, como peguéis mucho golpetazo, al final vais a notar los pies resentidos.

Pero si os gusta el tacto firme, adelante con ellas, muy buena opción, unas de las mejores dentro de las de entrenamiento ligero.

Inov-8 Roadclaw 275

Un detalle a tener en cuenta, el peso no son 275 gramos porque eso es lo que pesan las zapatillas sin plantillas y ninguna marca salvo Inov-8 lo hace así por lo que, para ser justos, estaríamos hablando más bien de unas zapatillas ligeramente por debajo de los 300 gramos.

O eso es lo que le calculo porque la plantilla pesa unos 22-23 gramos con lo que, si se lo sumamos a los 275 gramos, nos saldrían unos 297-298 gramos en el 9 USA de referencia (las mías son un 8.5 USA y han pesado 287 gramos).

Inov-8 Roadclaw 275

Creo que las Roadclaw 275 son un buen concepto de zapatilla pero que quizá necesita darle un repasillo o tratar de posicionarla más claramente como zapatillas no puramente asfalteras para que se las valore como lo que realmente son.

Si no, Inov-8 corre el riesgo de que no se les reconozca todo lo bueno que pueden llegar a ofrecer.

Inov-8 Roadclaw 275

Usuario Tipo de las Inov-8 Roadclaw 275:

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Inov-8 Roadclaw 275

Inov-8 Roadclaw 275
7.9

Chasis y estabilidad

9/10

    Amortiguación

    8/10

      Ajuste y horma

      8/10

        Upper

        8/10

          Suela

          9/10

            Lo mejor

            • Buen comportamiento en una gran variedad de terrenos, sobre todo, fuera del asfalto (son unas todoterreno).
            • Durabilidad de la suela elevada.
            • Agarre en seco.
            • Transpirabilidad.
            • Ligeras para lo contundentes que son.

            A mejorar

            • Agarre en mojado deficiente.
            • Demasiado firmes al correr en asfalto.
            • Muy bajas en el primer ojal.
            • Demasiados refuerzos para unas zapatillas de asfalto.
            • Despegado de algunos refuerzos.

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