Hace unos días estuvimos revisando a fondo las On-Running Cloudsurfer y ahora le toca el turno al otro modelo que tiene la marca suiza en su catálogo, las Cloudrunner.

Como ya repasamos con todo lujo de detalle los principales aspectos presentados por On-Running y su innovador sistema de amortiguación Cloudtec, en este caso pasamos directamente al ataque con las zapatillas (no obstante, para el que no leyera la prueba anterior, no está de más echarle un vistazo para poder hacerse una idea de qué va esto del Cloudtec, las “nubes”, etc. porque es realmente curioso).

Aunque las Cloudsurfer y las Cloudrunner son modelos diferentes (tanto en su concepto como en sus usos objetivos), son más sus similitudes que sus diferencias por lo que, para no repetirnos en exceso y tratando de no aburrir en demasía a los lectores, con vuestro permiso, esta prueba la vamos a enfocar centrándonos en analizar las principales diferencias que presentan las Cloudrunner respecto a las Cloudsurfer que ya habíamos revisado.

Veamos las Cloudrunner

Hecha la introducción y la declaración de intenciones, pasamos a la acción y, como no podía ser de otra forma, empezamos por las “nubes” que, como vemos en la imagen de las suelas, presentan también trece: cuatro en el retropié y nueve en el antepié. El comportamiento es muy similar y diría que sólo se nota algo más cantidad de amortiguación en la zona del talón, siendo la delantera muy similar.

Si ahora las miramos desde arriba vemos que la horma es muy similar pero que hay algunas pequeñas diferencias en el upper: la rejilla es algo más tupida y resistente (aun así sigue ventilando muy bien), tiene un refuerzo adicional en la zona de los dedos y la lengüeta es de piel (más finita y rígida, más parecida a las que tienen normalmente los zapatos).

Si ahora analizamos los “laterales”, vemos que se siguen manteniendo la premisa de dotar a la Cloudrunner (azul) de una estructura más reforzada, algo que apreciamos en el cosido del mediopié (el “sobretejido” que se encarga de reforzar el arco es más tupido), el grosor y dentado de las nubes traseras es mayor y la configuración del “tirante” que va hacia el contrafuerte del talón da algo más de rigidez.

Por último, ya sólo nos queda echarles un vistazo a “los culos” de ambas aunque, en este caso, podríamos llevarnos a engaño ya que podría parecer que las Cloudsurfer (negro) tienen un talón con un contrafuerte más rígido y sin embargo es al contrario ya que, aunque de tamaño son muy similares, el de las Cloudrunner es menos flexible y sujeta mejor el talón.

A modo de curiosidad, vemos que la tira del talón la llevan con diferente configuración… cuestión de gustos y mera estética porque ambas son igual de funcionales.

En marcha con ellas…

Donde sí que se nota una clara diferencia entre ambos modelos es al sacarlas a “pasear”, donde se nota que las Cloudrunner son más rodadoras, tienen una dinámica algo más tranquila y responden con menos brío.

Esta diferencia de comportamiento no la achaco a la diferencia de peso porque apenas son 25-30 gramos (paran la báscula en 320 gramos) sino que creo que está determinada por la menor flexibilidad que tiene. No es una zapatilla rígida pero sí es cierto que es menos flexible que su hermana lo que sumado a un upper un poco más reforzado hace que la sintamos algo más tranquilorra.

Todo esto no tiene por qué ser un punto negativo porque tiene la contrapartida de que, al ser menos ágiles, son también menos nerviosas y dan un punto de estabilidad superior al de las hermanas, algo que se agradece justo en los momentos en los que las otras más cojeaban (p. ej. cuando se sacan del asfalto).

En cualquier caso, las líneas generales se siguen manteniendo y son claramente unas zapatillas para rodar por asfalto y a ritmos no demasiado altos.

A modo de cierre, un par de “curiosidades”: 1.- sólo están en este color y en modelo unisex (no hay modelo específico de chica); y, 2.- me han coloreado los calcetines de azul (como pasa algunas veces con algunos zapatos, la piel han desteñido un poco).

Usuario Tipo

Aunque tienen algo más de empaque, pienso que son para corredores que no sobrepasen los 75 kg (ojo, peso orientativo), claramente neutros, que vayan a utilizarlas mayormente por asfalto y sin idea de moverlas por debajo de los 4’/km (por encima, diría que no plantean problemas).

Mantengo también lo de que no las tendría como “zapatillas para todo” sino quizá como una zapatilla “de complemento” para los días más tranquilos o en los que quisiera darle un estímulo diferente a mis pies.

Peso de la Zapatilla: 323 gramos (talla 8’5 USA).
Precio: 159’90 €

2 Comentarios

  1. liam, depende de cuánto sea ese +75 kgs y de para qué se vayan a usar.

    Si son “zapas para todo” y para meter grandes kilometradas, no me pasaría mucho de ese peso pero si hablamos de rodajes de hasta 1h – 1h15′, quizá podrían entrarle algunos kiletes más pero no creo que me metiera con ellas mucho más allá de los 80 kgs.
    Con las Cloudsurfer, sin ninguna duda y con las Cloudrunner, un poquito más de manga ancha pero tampoco demasiado.

    Sin embargo, como zapas de complemento, para salidas algo más cortas hasta 45′-50′ más ligeritas o de recuperación postcompetición, ya no me preocuparía tanto y ahí sí que se le podrían meter esos kgs sin problemas.

    Ojo, es la opinión de un servidor, que es un peso pluma y tengo que inferir cómo se van a comportar con gente de más peso pero es que si con mi peso noto que la amortiguación cede incluso cuando voy rodando, con este sistema de amortiguación me parece complicado que pueda comportarse de una manera solvente con gente de p. ej. 90-100 kgs para una salida de p. ej. 1h30′ – 2h.

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