Las Salomon S-Lab Sonic son unas zapatillas voladoras muy buenas, unas de las que más me han sorprendido en los últimos meses. ¿Cómo, unas zapatillas voladoras de asfalto de Salomon? Pues sí, señores, como lo leéis así que, id apartando los prejuicios que os podrían hacer eliminarlas de vuestro radar por el hecho de ser de una marca de trail running porque os podrían dar una sorpresa si os las calzáis.

Salomon se inició en el asfalto puro hace poquito y le echó mucho valor porque se metió en el segmento de las voladoras con las X-Series. No les fue mal pero quizá les faltó rematar así que, ni cortos ni perezosos, en lugar de amedrentarse y recular, decidieron ir aún más allá y lanzar una terna de zapatillas cañeras, todas ellas bajo la denominación Sonic y entre las que destacan con luz propia las S-Lab Sonic.

Salomon S-Lab Sonic

Cuando los de Annecy le ponen S-Lab a uno de sus productos, significa que está pensado por y para la competición, para exigirle el máximo pero, ¿serán estas S-Lab Sonic unas voladoras de competición de las que muerden? ¿Estarán a la altura de las rivales de este segmento? Seguid leyendo porque os aseguro que se os van a poner los dientes largos.

Mediasuela

La mediasuela de las Salomon no tienen compuestos de renombre y, de hecho, a la mayoría les sonará a desconocido el EnergyCell porque, incluso los habituales de la marca se suelen centrar en los nombres de otras tecnologías de la casa francesa (ya las iremos viendo más adelante).

En las S-Lab Sonic podemos encontrar dos compuestos o dos versiones del EnergyCell, como prefiráis verlo. El mayoritario es el Energy Cell + y, aunque veamos toda la mediasuela en colorado, si os fijáis un poquito, veréis que en talón hay una especie de cuña: ese es el EnergyCell.

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Ambos son derivados de la EVA con una pequeña diferencia en la dureza, unos cinco gradillos a favor del EnergyCell + que es quien se encarga de la respuesta mientras que el EnergyCell es quien de dar un plus de amortiguación. Este tipo de combinación y ubicación de compuestos es clásica, lo han utilizado mucho algunas marcas en el pasado y la verdad es que da muy buenos resultados si se tienen buenos compuestos, como sería el caso.

El tacto es más bien firme, que no duro, no nos confundamos, y es sorprendente lo bien que han conseguido combinarlos para que sea agradable en la recepción, que no tenga apenas recorrido y que responda con muchas ganas. Al tocarlo con la mano pensé que iba a ser más blandito y al calzarlo pensé que, al contrario, que iba a ser muy firme pero no, reconozco que es un tacto de los que me encantan para unas zapatillas cañerillas.

El diseño es tremendamente simple, sin florituras de ningún tipo y con un descenso más o menos lineal pero, ojo, que el pie no va tan alto como parece al ver el perfil exterior de la mediasuela. Aun así, el talón se va por encima de los 20 milímetros, concretamente a los 24 milímetros incluyendo la plantilla fija, que no se puede despegar y que si se mueve en alrededor de los 3 milímetros de grosor (por ahí andan las S-Lab Sense 3 Ultra), dejaría el pie en unos 21 milímetros. El drop es intermedio, 8 milímetros, con lo que el antepié se movería en los 16-13 milímetros, una altura suficiente para darle ese toque racing pero no agresivo que caracteriza a las S-Lab Sonic.

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El “acunamiento” que tiene el pie con esa subida de los bordes de la mediasuela es algo que me ha sorprendido mucho y hace que se sienta mucha estabilidad al correr con ellas. De hecho, es una de las cosas que más me han sorprendido y que más me chocan respecto a las voladoras que tienen para trail running en Salomon, que suelen pecar de lo contrario, de dejar el talón muy libre, con poco apoyo. Es curiosa la sensación porque aparentan ser más amplias de base de lo que son en realidad ya que apenas pasan de los 80 milímetros así que esa sensación de apoyo creo que lo  da por cómo abrazan el talón y por cómo queda abrazado el talón, no tanto porque sean especialmente amplias. También puede influir algo la ligera inclinación hacia fuera que tiene el borde de la mediasuela, que se repite en el antepié donde volvemos a tener unas sensaciones similares.

Creo que es una muy buena jugada porque dota a las S-Lab Sonic de una estabilidad implícita que da mucho juego cuando las quieres utilizar en distancias medias o incluso largas y la consigue sin que le reste dinámica. De hecho, de cara a la torsión y la flexión no son excesivamente exigentes así que digamos que combinan lo bueno de unas zapatillas estables y de unas dinámicas. ¿Zapatillas ideales para medias maratones y maratones para corredores rapidillos? Ahí lo dejo, que seguro que alguno ya lo estáis pensando.

Para controlar la flexión, tienen una pieza algo más rígida en el mediopié que denominan 3D ProFeel Film y que poco o nada tiene que ver con la placa antirrocas con la que comparten nombre. Es lo que vemos en gris en el mediopié y no os penséis que es una pieza de plástico rígido (típicamente de TPU) sino que simplemente es algo más dura que el resto de compuestos que usan en mediasuela y suela.

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Aunque no sea rígido tal como lo han diseñado es capaz de comportarse casi como una placa y dota a las S-Lab Sonic de un buen efecto catapulta que tiene la ventaja de que no es tan agresivo como en otras zapatillas más agresivas, no requiere tanta fuerza en la pisada para hacerlo vencer y eso se agradece mucho cuando llevas un rato con ellas o cuando estás ya cansado. Otra ventaja es que, aunque vaya descubierto (sin tapar por la suela), no desliza al pisar sobre piedras así que, minipunto para Salomon.

La puntera está bastante curvada en la parte final así que la salida de cada zancada se puede hacer con mucha energía, es una gozada ir con ellas con una buena pisada y un tobillo reactivo. Además, por cómo es la mediasuela, da igual con qué parte del pie impactemos porque podemos ir cómodos de talón, mediopié o antepié. El único requisito para poder exprimirlas es que se tenga un tobillo reactivo pero incluso los que no tengan una pisada eficiente podrían utilizarlas, por ejemplo, para cuando quieran unas voladoras para carreras cortas.

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Suela

Si la mediasuela de las S-Lab Sonic me ha sorprendido porque no me esperaba tanto de ella, con la suela no pensaba tener piedad y le iba a exigir un comportamiento impecable, algo que no sólo han conseguido sino que lo han mejorado con creces.

salomons-labsonic-sueladelante

Me ha dejado alucinado cómo agarran, es increíble, sobre todo en superficies mojadas donde he tratado de buscarle las cosquillas y no he sido capaz. Lo he intentado de todas las forma posibles y ni siquiera en carril bici mohoso, loseta de acera y en pasos de peatones, todos ellos mojados, no han deslizado ni un sólo milímetro. ¡Im-preZionantes!

Huelga decir que en asfalto van de muerte y no sólo no desmerecen en la tierra compacta sino que valdrían para corretear por pistas si hiciera falta. Vamos, que son unas zapatillas perfectas para llevártelas a una competición sin preocuparte lo más mínimo por cuál es el terreno y qué climatología va a tocar porque tienes la seguridad de que van a agarrar bien.

El compuesto que han utilizado es el Contagrip que tan buenas referencias tiene en el mundillo del trail running (es uno de los mejores compuestos de la actualidad). Al igual que en la mediasuela, se han utilizado dos variantes con cinco gradillos de diferencia entre ambas y, como es tradición, el más duro (Premium High Abrasion Contagrip) está en talón y puntera) y el que es un pelín más blandito y agarra más (Premium High Traction Contagrip) está en la zona media.

Aunque veáis tanta uniformidad, hay cuatro piezas: una en talón y tres en la parte delantera.

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La del talón tiene mucho más trabajo del que parece porque no está únicamente bajo la cuña de EnergyCell sino que, por el interior, también monta un taco sobre el EnergyCell +. Tiene un gran taco central con mucho contacto con el suelo para que el pie apoye bien en el momento del impacto en el caso de que taloneemos y, por la cara interna, han puesto dos grandes tacos partidos en cuatro también muy planos con lo que el apoyo es muy firme y contribuye a lo que comentaba antes de la gran sensación de estabilidad que transmiten.

Lo bueno es que no lo han dejado como un bloque sino que está segmentado, por la pieza de Energy Cell y por un cortecillo que hay entre el taco grande y el que hay al lado, lo que permite que el apoyo sea muy progresivo. Lo que me ha mosqueado un poco es que le ha salido una arruguilla en esa pequeña separación, no sé si por cómo dobla o porque haya deslizado el caucho.

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En la parte exterior han aplicado una solución similar pero, curiosamente, con un corte menos marcado, huyendo de los típicos crash pad. Aun así, no se echa en falta y el apoyo es muy bueno incluso entrando con el talón clavado en la esquinita. De hecho, para esos casos, como el apoyo se produce sobre el Energy Cell, ya se encarga él de que la recepción sea agradable y progresiva. Es más, para que no haya problemas en ese apoyo, el taco tiene múltiples taquitos pequeños muy unidos entre sí con lo que se tiene lo bueno de un taco grande y de los pequeñitos. Otro minipunto para Salomon porque incluso la gente con buena técnica, en competición clava la espuela por el exterior y no siempre le diseñan bien esa zona en las voladoras.

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En el antepié han seguido una línea argumental similar: taco plano donde hace falta apoyo y en las zonas donde se quiere primar la tracción, el multitaco que se comporta casi como un taco grande porque quedan muy juntitos y entrelazados.

En la mitad exterior, se han puesto tacos más o menos cuadrados (rectangulares si somos puristas) divididos internamente en cuatro para que puedan doblar y no se comporten como un bloque y para mejorar la flexibilidad, en lugar de ponerlos todos alineados, se han ido intercalando. De esta forma, la flexión no es brusca en ningún punto porque van encajando como si fueran piezas de un puzle donde la fila central hace la labor de enganche.

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De hecho, si miramos en las filas de los extremos, vemos que sí que se podrían llegar a dibujar las ranuras de flexión clásicas.

En la cara interna, protagonismo absoluto para el taqueado que vimos antes en la cara  interna del talón. Soy fanático de los minitaquitos en las zapatillas voladoras porque me parece que el agarre que pueden llegar a dar es impresionante. Pero, claro, suelen tener dos problemas: puede producirse flaneo y tienden a arrancarse con facilidad. Pues bien, en Salomon han evitado ambos problemas con un diseño la mar de práctico porque con esa especie de flechitas tan próximas las unas a las otras se consigue un minitaco que se adapta al terreno y que araña como si fueran garras pero que, al quedar tan juntitos entre sí, también se comportan casi como un taco grande con lo que hay mucho apoyo y se evitan el flaneo y los arrancamientos.

Además, como en algún caso son zonas bastante grandes (p. ej. en el primer metatarsiano), en la zona central han dejado un taco de mayor tamaño que sirve de apoyo global y así ya sí que no hay forma de que el pie baile hacia los lados.

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Hasta ahora sólo he hablado del rendimiento y diseño de la suela pero ¿qué hay de su durabilidad? Es que, hacer una suela que funcione bien sin pensar en que dure puede ser bastante fácil pero, claro, a los cuatro días la tienes pulida. Pero no, en las S-Lab Sonic vais a tener las dos cosas: rendimiento y duración. De hecho, aunque sólo les habré hecho unos cien kilómetros, diría que la duración va a ser muy buena y que vas a ser unas de las voladoras que más duran.

La verdad es que es una suela “de diez” y no se me ocurre ponerle ni una sola pega, por más que lo intente.

Upper

Y, bien, si la suela es “de diez”, ¿qué decir del upper de las S-Lab Sonic? Pues la verdad es que diría que está casi a ese mismo nivel y, si dejo el “casi” es por una chorradilla que creo que, aun siendo uno de sus puntos más fuertes, puede ser también uno de los que le penalicen un poco. Me refiero al Endofit, pero no nos adelantemos, vayamos por partes.

Quien haya calzado unas S-Lab Sense Ultra en alguna de sus versiones encontrará muchísimas similitudes, en materiales, tecnologías y soluciones aplicadas.

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Hay una única capa de una rejilla tupida y nada elástica pero que es tan finita y maleable que se adapta al pie como si fuera un calcetín, en parte, gracias a que no tiene ni una sola parte rígida. Por encima de ella tiene un montón de termopegados que en realidad son una única pieza. Bueno, si somos detallistas, vemos que son dos porque en la cara interna hay una segunda capa de termopegados para darle una mayor estructura y sujeción. Esa segunda capa que se ve un poco más clara aparenta piel vuelta, aunque no llega a serlo.

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Son unos termopegados muy finitos y no se han andado con chiquitas porque, además de las típicas “zetas” que ponen en Salomon en la zona del empeine, han dejado los faldones y la puntera recubiertos como si las S-Lab Sonic fueran unas zapatillas de trail running.

Seguramente no las rocemos contra piedras o matorrales pero, con lo finita que es esa capa, bendita sea, sobre todo en la puntera.

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En la zona de la ojetera se ha reforzado un poquito, pegando por dentro una pieza un poco más rígida para que los ojales no se desgarren ya que van únicamente perforados.

La adaptación al pie es equivalente casi a la de un calcetín pero no se sienten tan agobiantes como las S-Lab Sense Ultra con lo que se evita el problema por excesiva presión que ésas producen en el primer ojal. Sin embargo, en la zona media el ajuste es prácticamente análogo y, gracias al trabajo del Endofit, es como si la zapatilla formara parte de nuestro pie.

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La lengüeta está unida por ambos laterales, aunque no llega a ser puramente un botín porque en la parte inferior está suelta. De esta forma, se evita que se desplace hacia los laterales y que se ciña muchísimo el arco, tanto por dentro como por fuera. El ajuste que se logra es brutal, rozando la perfección pero, como decía en la introducción de este apartado, es también un punto conflictivo porque hace que cueste calzarlas y que haya que hacerlo poco a poco y colocando con mimo la lengüeta.

Esto las hace, a mi juicio, imposibles de utilizar para triatlón, deporte para el que serían perfectas por lo suavitas que son por dentro y lo fácil y rápido que secan (amén de por su comportamiento en marcha y por el agarre de la suela). Y, además, en caso de que haya que parar a recolocar, te obliga a perder mucho tiempo. Para tiradas cortas no pasa nada pero para largas, me parece un claro inconveniente aunque es un precio que gustosamente pagamos muchos ya que el ajuste bien lo merece.

La lengüeta es bajita y muy finita y no sé qué material han utilizado dentro de ella pero me recuerda al 4D Foam que utiliza Under Armour en algunas de sus zapatillas. Es suficiente como para proteger de la presión de los cordones que son planos, nada elásticos y que deslizan con muchísima facilidad. De hecho, deslizan demasiado y, aunque eso facilita el ajuste del cordón, hace que sea obligatorio hacer un doble nudo para que no se deshagan. Insisto, doble nudo y bien apretado si no queréis tener que parar a volver a atarlas.

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Hasta aquí, ajuste sobresaliente, ¿verdad? Pues esperad a ver el talón y el collar porque me parecen magistrales y me sorprende que tan poca gente lo destaque, quedándose únicamente en el trabajo de la zona media. Unas buenas voladoras deben agarrar bien el tobillo y doy fe de que las S-Lab Sonic lo consiguen.

Tienen un contrafuerte grande y contundente, ligeramente inclinado hacia dentro por detrás y laterales para envolver bien al talón y, llegados al collar, es finito y agraza también muy bien con lo que tobillos finos o gruesos encuentran siempre el ajuste deseado. De hecho, se me antoja complicado que alguien pueda necesitar utilizar el ojal adicional.

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Perdonad que insista pero de veras que son unas zapatillas de las que da gusto tener puestas en el pie y no porque desaparezcan ya que se siente su contundencia en el ajuste sino porque son capaces de transmitir esa sensación de fijación sin que tengamos que sentir el pie encarcelado dentro de una jaula de refuerzos. El trabajo del Sensifit y Endofit es muy bueno, marca de la casa.

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Obviamente hay que pagar un precio por ello y es ese ajuste tan marcado aunque creo que el único punto conflictivo es la zona media, por la parte externa donde se nota más presión de la deseable y que a algunos puede agobiarles más de la cuenta.

También merece la pena dedicarle un poco de cuidado porque, aunque sea una tela tan finita y transpirable y seque tan rápido, es de las que, si se dejan embarradas o con salitre, pueden tender a cuartearse al volver a ponérnoslas. Así que, ya sabéis, si toca barro o playa, manguerazo para quitar los restos que, si no, pueden venir luego las sorpresas. De hecho, apostaría a que esa ruptura podría aparecer en primer lugar en el antepié en la zona donde se produce la doblez de los dedos. No me ha pasado pero por cómo dobla, es punto candidato a ello.

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Ah, que casi se me olvida, ¿habéis visto los reflectantes? Yo tampoco hasta que no le disparé una foto con el flash y, ¡magia! resulta que está ocultos y que son bien grandes así que, otro minipunto para Salomon.

salomons-labsonic-reflectante

Horma

La horma de las S-Lab Sonic puede engañar, mucho así que prestadle atención y probarlas con mucha calma antes de tomar ninguna decisión.

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Los que vengan del trail running y hayan utilizado alguna S-Lab Sense Ultra encontrarán unas sensaciones similares solo que con un antepié mucho más amplio en todas sus dimensiones, tanto a lo ancho como a lo largo. Por lo demás, tendrán lo mismo que ya conocen: estrechas y ajustadas en mediopié, arco marcado por ambos lados, collar relativamente bajo y ceñido, etc. En esos casos, ojito al tallaje porque esa ligera amplitud del antepié puede ser suficiente para que no necesitéis subir media talla, algo que mucha gente hace con las S-Lab Sense Ultra.

Para los que no se hayan calzado unas nunca, algo que le ocurrirá a quien sea puramente asfaltero, no os dejéis llevar por la sensación inicial al ir a calzarlas porque, aunque os cueste meter el pie, veréis que una vez dentro queda perfectamente ubicado, con una sensación de agarre, sujeción y seguridad brutal.

Salvo por la estrechez de la zona media, sobre todo en la base, creo que la horma es ideal para unas voladoras, muy versátil y perfectamente apta para volar bajo a ritmos todo lo rápido que se quieran y válida igualmente para largas distancias. De hecho, creo que el compromiso es buenísimo y que serían unas zapatillas ideales para quien se mueva en maratón por debajo de las 2h40’.

Lo que sí es una pega chunga es lo de la plantilla porque, aunque sean tan estrechitas y eso sea poco adecuado para unas plantillas personalizadas, el hecho de que no se le pueda quitar la que viene de serie hace que, aun teniendo unas personalizadas finitas no podamos hacer la sustitución. Ojalá le cambien la plantilla y se la dejen libre.

salomons-labsonic-upperplantilla

Ah, tened en cuenta que es un modelo unisex así que el modelo de chico y de chica es el mismo.

Dinámica de las Salomon S-Lab Sonic

Las S-Lab Sonic son unas zapatillas voladoras estereotípicas, rivales directas de las Adizero Adios Boost 3, Hitogami 3 y compañía, ahí es. Lo mejor de todo es que no tienen nada que envidiarles, que pueden pelear de tú a tú con ellas. De hecho, el parecido con las primeras en cuanto al perfil de uso es increíble y podrían ser unas sustitutas perfectas.

Son bastante ligeras para el empaque que tienen porque rondan los 220 gramos (206 gramos en el 8.5 USA que he estado probando) y, aunque alguno pueda pensar que es un peso alto para unas voladoras, que mire a ver cuánto marcan las dos que he citado antes o algunas de las que son voladoras “no radicales”. Pero, ojo, que no es sólo cosa del peso sino de ver qué tipo de ajuste, qué mediasuela y demás ofrecen con esos gramos porque las S-Lab Sonic no son precisamente de papel de fumar o de ésas que parecen un cachito de mediasuela con una telilla por upper.

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El ajuste que se consigue con ellas es impresionante y transmiten muchísima seguridad hasta el punto de que casi se podría correr con ellas sin atarlas. El abrazo del collar y el empeine es casi suficiente y, aunque requiere un poco de tiempo meter el pie y colocar la lengüeta, una vez atadas (con doble nudo, no lo olvidéis) ya podéis salir a toda mecha con ellas durante el tiempo que queráis porque el pie no os va a bailar en ningún momento y tampoco lo vais a sentir estrujado salvo que os paséis de rosca en el apriete central. Quizá vayáis pensando en la presión que ejercen en la parte exterior del arco pero salvo que tengáis el pie muy anchote, será algo más bien psicológico.

El pie no se va a ir dentro de las zapatillas ni ellas tampoco se van a ir por más rápido que vayáis y por más chunguete que esté el terreno. El primer día que os llueva, no lo dudéis, salid a probarlas y probablemente descubráis unas de las zapatillas que mejor agarran en suelo mojado algo a tener muy en cuenta de cara a competiciones porque llueva o no, siempre pasar por zonas así, al menos en los avituallamientos y, sea un riesgo o no, lo que supone seguro es una sobrecarga adicional para tus piernas, que tienen que lidiar con los resbaloncillos.

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El tacto de la amortiguación es muy agradable, pero no porque sea blandito sino porque la recepción es amable en el primer instante y luego ya se transforma en todo rebote, para que podáis sacar rápidamente el pie hacia la siguiente zancada. Le vais a sacar más partido con un buen tobillo reactivo porque aprovecharéis el efecto catapulta que, sin ser bestial, sí que lanza bastante el pie hacia delante.

Por el diseño de la mediasuela, alturas, drops y demás, son aptas para cualquier tipo de pisada y técnica o, al menos, yo he ido igual de cómodo con ellas de todas las formas en las que las he probado y, esto, nuevamente vale su peso en oro porque ¿alguno lleváis siempre el mismo tipo de zancada y pisada?

No os olvidéis del punto de estabilidad que destaqué al hablar de la mediasuela porque es un punto a tener muy en cuenta porque, siendo neutras, dan mucha seguridad en el apoyo y, de hecho, creo que gente con una pisada ligeramente inestable puede encontrarlas muy confortables (salvo que tengan el arco muy bajito).

Y, bueno, a modo de corolario, me gustaría hacer un inciso mencionando a las S-Lab Sense 3 Ultra que habéis visto nombradas varias veces en la prueba. El motivo es que, desde que las probé, dije que no sabía a qué esperaba Salomon para lanzarse al mundo de las voladoras de asfalto porque ya las tenía creadas, que lo único que tenía que hacer era ponerle una suela un pelín más lisa y hacerle el upper un poco menos rígido y que, de hecho, aun dejándolas tal cual, ya tenían unas zapatillas perfectas para correr a ritmos de vértigo por asfalto.

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Pues bien, eso parece que han hecho en las S-Lab Sonic que son una obra maestra y que introducen justo eso sobre sus primas de trail running. Sigo pensando que, quien quiera algo radical, podría calzarse las S-Lab Sense 3 Ultra (mejor en esa tercera versión, que es muy radical) pero si queréis unas que realmente sean de asfalto, que podáis utilizar en distancias mayores y demás, no lo dudéis, S-Lab Sonic y es imposible que os defrauden.

De veras, es una pena que los corredores tengamos tantos prejuicios. Del mismo modo que los de trail running miran con desprecio a las marcas que no son puras de ese terreno, los de asfalto miran con la misma desgana a las marcas de trail running y no le dan a estas S-Lab Sonic lo que se merecen. ¡Peor para ellos!

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Lo Mejor:

  • Tienen mucha respuesta.
  • El ajuste es excelente.
  • El agarre de la suela es brutal, incluso en mojado.
  • La calidad de los acabados es de matrícula de honor.
  • Son muy estables para la respuesta que tienen.
  • Muy frescas y transpirables.

A Mejorar:

  • El precio es exageradamente alto.
  • Marcan demasiado la parte externa de la zona media, a la altura del arco.
  • Hay que calzarlas muy despacio y con cuidado para colocar bien el EndoFit.
  • Los cordones se desatan con facilidad si no les haces un doble nudo.

Usuario Tipo:

  • Las S-Lab Sonic son para quien quiera unas zapatillas voladoras no agresivas y 100% fiables, que valgan para correr rápido pero sin que te dejen destrozado y que sean capaces de desenvolverse bien en todo tipo de terrenos.
  • Para quien tenga una buena técnica y ruede con soltura por debajo de los 4’/km pueden ser unas zapatillas de competición casi hasta la maratón (para media maratón, sin duda) y, para quien sea algo más modesto, pueden cubrir un rango muy amplio de competiciones y ritmos hasta la media maratón (se puede competir con ellas hasta los 4’15’’/km muy bien). Nota: He insistido en el tema de competición porque me parece que el agarre que tienen es un seguro de vida para esas situaciones, básico saber que las zapatillas no te van a fallar.
  • Como zapatillas para entrenamientos cañeros también dan mucho juego porque se puede rodar con ellas muy rápido en series medias (incluso cortas) y hacer entrenamientos de cambio de ritmo “medio largos” sin que nos exijan demasiado (los que tengan buena técnica, pueden usarlas casi como unas zapatillas mixtas cañeras).

Salomon S-Lab Sonic

Salomon S-Lab Sonic
9

Chasis y estabilidad

9/10

    Amortiguación

    9/10

      Ajuste y horma

      9/10

        Upper

        9/10

          Suela

          10/10

            Lo mejor

            • Mucha respuesta
            • Ajuste excelente
            • Agarre de la suela
            • Muy estables
            • Muy frescas y transpirables

            A mejorar

            • Precio muy alto
            • Marcan mucho exterior del arco
            • Cuesta ajustar bien el EndoFit
            • Los cordones se desatan fálcilmente

            4 Comentarios

            1. Muy buen análisis Don Rodrigo!! Dan ganas de ir a comprarlas nada más acabar de leer 👏🏻👏🏻👏🏻.
              Una duda, ¿ Hay algún modelo en esta línea mixto y alguno rodador?
              Y una pregunta, ¿ ves que como marca pueda competir cara a cara, con marcas “típicas” de asfalto ?
              Gracias y enhorabuena de nuevo por el análisis!!

              • Gracias Rober!!!

                En rodador, no tienen nada ahora y en mixtas, diría que las Sonic Pro aunque deberían cambiarle el lazado rápido por cordonera normal.
                No creo que se metan a sacar zapatillas de entrenamiento porque no les merece la pena, si acaso un modelo para estar por estar así que mejor que saquen sólo zapatillas voladoras y mixtas que pueden servir para pistas y tierra compacta. No me metería a pelear con los grandes del sector asfaltero.

              • Perdón, y alguna maximalista que pueda dar también juego de asfalto y trail fácil que no sé si ya saldrá para 2017 porque andan ahí “tonteando” con el concepto así que o sale o va a salir. En trail, seguro pero en asfalto, a lo mejor podría acabar saliendo.

            2. Ok !! Si acaso igual me apañaría con las mixtas, que si son de la calidad de estas que has analizado, ufff…tienen que ser muy buenas!!! Pena de unas rodadoras para hacer la parejita…Muchas gracias de nuevo y a seguir igual, que lo bordas !!👏🏻👏🏻

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