2ª parte de Crónica de mi Maratón de Valencia 2014
Víspera de la Maratón
Sábado víspera de la Maratón, nos levantamos a las 09:00 horas, yo estoy desde las 06:00 horas dando vueltas, he estado cada dos horas en el baño, pero todavía no tiro la toalla del todo, desayunamos la family, maletas ya preparadas.
A las 10:00 horas ¡rumbo a VALENCIA!, hicimos una parada en el decatlón de Albacete para comprar los geles Power Gel sabor bananas (aquí creo que fue cuando Le di un toque a Valencia2103, para comentarle que llegaría más tarde de lo previsto), y otra parada en Almansa, y a las 14:30 horas llegamos a esa bonita ciudad, que con banderines adornados recordaban la maratón que se iba a celebrar el Domingo.
Nos esperaba mi cuñado que como buen anfitrión nos preparó un lujazo de arroz valenciano de aúpa, esta sería la primera comida contundente desde el jueves.
Charlamos de todo, pero al final ¡como no! llegó la pregunta, ¿cuando vamos a por los dorsales?, alargándose un poco la sobremesa a las 17:00 horas, me dijo mi cuñado que nos acompañaría a la ciudad de la ciencias, y así llegamos, sobre las 17:30 horas, tuvimos suerte de estacionar los vehículos relativamente cerca, los que conocéis los alrededores, mi coche lo dejé estacionado cerquita de un Piano de forja precioso que se encontraba en los jardines que te llevaban al evento. (Desde que he llegado a ahora he ido dos veces al baño).
Waseé con valencia 2013, para quedar en la puerta. Pero allí había tantísima gente que era imposible, lo primero que se podía ver era un grupo de Rock con el escenario sobre el agua,
y animando el evento, primero subimos al pabellón de arriba por unas escaleras y unas vistas preciosas hacia el Centro de Alto Rendimiento de Javier, ja ja ja, y luego a la derecha se encontraban los Stand para la entrega de dorsales, al fondo te comprobaban el chip.
Había que bajar de nuevo, para recoger la bolsa de corredor, en esos momentos vi a Valencia 2013, lo conocí yo antes, le chisté, y allí estaba con su señora, hicimos presentación de nuestros respectivo familiares, una pequeña charla, y fue una pena, es lo de ir con niños y gente, estuvimos muy poco tiempo, “pero oye Javier menos es na, me alegré mucho de verte y conocer a tu señora”.
En el pabellón de abajo, donde se recogía la bolsa de corredor, fue algo caótico, al menos a la hora que yo fui, eran las 18:10 horas, más o menos y había que recoger dicha bolsa donde iba la camiseta al fondo del todo del todo, y había que sortear cientos y cientos de personas, que se encontraban paradas y deambulando de un stand a otro, y todo a tope.
Recogemos por fin las bolsas de corredor, mi señora se prueba la camiseta, perfecta y a mí ídem.
Había varios juegos para participar niños, como una videoconsola, pero sobretodo donde se lo pasaron estupendamente fue en las pruebas de tiro de baloncesto, yo no sé las veces que hicieron cola mis hijos con las sobrinas, se lo pasaron en grande, también llamaba mucho la atención un tío vestido de purpurina plateada imitando a un running, como estos artistas callejeros que posan en las plazas de las grandes capitales, subido a un altete, que a todo el que pasaba muy cerquita le daba una colleja de cariño, y la sorpresa que se llevaban era mayúscula.
Luego me acordé, que un policía local me comentó que a partir de las 19:00 horas, había que quitar los vehículos que era la hora tope.
Ya sin poder ver a Valencia 2103, nos llevó mi cuñado al hotel Melia Convenciones, y él se volvió con los niñós a su piso en Bachiller (no sin antes hacerme un pequeño plano para ir con mi coche al lugar de salida), quedando solos ya en el hotel alrededor de las 20:20 horas, uuuuuaaafff que peazo de hotel, nos quedamos impresionados, por 67 euros sin desayuno,( nos llevamos lo que siempre solemos tomar), pero yo creo que no he estado en una habitación de hotel mejor que esa o no lo recuerdo, aunque aprovecharla lo que se dice, pues lo necesario.
Deshicimos una maleta, para preparar la indumentaria runeril, dorsales, geles, gorra, bolsa, curiosamente a ninguno de los dos, nos venía la pegatina para el dorsal, y con un boli, apuntamos el número en el bolso, para luego en los guardarropas no tener problema, mira que miramos y requetemiramos, pero a ninguno de los dos.
Nos arreglamos y sobre las 22:00 horas, nos fuimos a cenar a un restaurante italiano, que desde aquí lo recomiendo RESTAURANTE RIGATONI, a unos 200 metros del hotel, aquí nos metimos una buena ensalada, y mi mujer un plato de pasta del que quiso je je , y yo el que me aconsejó el camarero por mi delicado estado, que rico estuvo.
Volvimos al hotel, ultimamos las cositas, todo bien colocaito, leo un poquito propagandas de la bolsa del corredor, y un periódico que había comprado, y en definitiva, estábamos tranquilos, extraños de no tener a niños y yo en esos momentos me encontraba un pelín mejor. Comentando junto a mi mujer que iba a salir con ella y hasta lo que el cuerpo me diera.
Y así apagamos la luz y a dormir……………


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