Joma Sprint I

Seguimos destripando el catálogo de zapatillas de Joma y esta vez nos vamos a poner con la Sprint I, un modelo introducido por primera vez a mediados de 2012 y que, como vamos a ir viendo a lo largo de esta prueba, presenta una serie de novedades muy interesantes que no hacen sino confirmar que en la marca española están poniéndose las pilas, que va mejorando iteración tras iteración sus modelos, que cada vez se asientan con mayor fuerza y que ya son capaces de pelear de tú a tú y sin ningún tipo de pudor con las zapatillas de su segmento sin tener que renunciar por ello a su gran baza de mantener un precio muy contenido.

En general, las Joma se han ubicado siempre entre el grupo de zapatillas resultonas y con una gran relación calidad-precio (a veces prácticamente imbatible) pero que quizá no llegaban a estar a la altura de las grandes referencias del sector pero, poquito a poco, están consiguiendo confeccionar un catálogo con modelos cada vez más completos y está dándose la vuelta a la tortilla, tal como vamos viendo en los análisis que estamos haciendo últimamente donde salen a la palestra zapatillas que serían capaces de poner en apuros a más de una de las “intocables”, o de las que suelen venirnos a la cabeza en primer lugar cuando pensamos en cambiar de zapatillas.

Pero, bueno, como esto hay que demostrarlo con hechos y no con palabras, vamos a dejarnos de parloteo y vamos a meternos en faena con ellas, a ver qué os parecen.

Mediasuela

Como he dicho en la introducción, algo está cambiando y lo vamos a empezar a ver ya desde la mediasuela, donde se empiezan diferenciar avances interesantes respecto a otros modelos.

Se sigue confiando en el phylon como polímero base y se trabaja con dos densidades de éste: una más blandita que vemos en blanco (que se encarga de las tareas de amortiguación) y otra un poco más dura que es responsable de dar un toque de estabilidad y respuesta (y que podemos ver en rojo).

Ojo, no hablamos de una doble densidad de las típicas para zapatillas pronadoras sinó que es que se recurre a dos tipos diferentes para jugar con sus propiedades en función de lo que se esté buscando: mayor o menor amortiguación, mayor o menor respuesta, etc.

Al tacto se aprecia bastante diferencia entre los dos compuestos pero, al circular con ella, el tacto global es bastante blandito pero muy homogéneo a lo largo de toda la mediasuela: se nota muy agradable, pero no nos quedamos clavados sinó que va haciendo la transición poco a poco y, luego, aunque no haya una pegada contundente, sí que nos responde bastante bien.

El phylon blanco (blandito) recorre toda la mediasuela, se sitúa en la parte superior justo debajo de nuestro pie y luego vemos cómo queda por debajo de él, a ambos lados, el phylon rojo (el que es algo más denso), teniendo éste dos configuraciones diferentes: por fuera es más bien continuo y va decreciendo su tamaño desde el talón hasta la zona de los metatarsos y, por dentro, va haciendo una especie de arco, lo que le da ese punto de estabilidad que caracteriza a la zapatilla.

Joma Sprint I - Perfil interior

Además, si nos fijamos, el diseño de ambas zonas rojas es diferente ya que en el exterior, donde se quiere primar la amortiguación, vemos ciertas estrías mientras que en el interior (foto anterior) es más bien compacto.

La zona negra que observamos en el interior, en el metatarso y recorriendo el reborde alto de la mediasuela con un poco más de grosor en la zona del talón, aunque es también de la misma densidad que el phylon blanco, al estar estriado tiene un tipo de respuesta ligeramente diferente al resto y hace un pequeño efecto muelle. Por eso se ha ubicado en mayor cantidad en la zona de mayor impacto (talón) y en la interior del metatarso, donde se supone que imprimimos gran parte de la fuerza al impulsarnos.

No le he hecho kilómetros suficientes como para saber qué tal recupera este material cuando ya ha pasado una buena parte de su vida útil pero, por lo visto en otras zapatillas de la marca y contando la cantidad que hay de cada uno de los dos, diría que es una zapatilla que puede aguantar sin problemas una buena cantidad de kilómetros entregando ese tacto (al igual que ya comentó Jonatan Simon en la prueba de la Titanium XII). Seguramente, el final de la vida útil de la zapatilla lo marque la mediasuela, no el desgaste de la suela o roturas en el upper.

Para las tareas de amortiguación, en Joma trabajan, además, con cápsulas de silicona que ubican normalmente en el talón (el Pulsor) y que podemos ver al mirarlas desde abajo (el circulito verde). Sin embargo, en la Sprint I se ha incluido, además, una pieza en la zona central trasera del talón. Al venir en ese color anaranjado, me había pasado completamente desapercibida (confundiéndolo con el phylon rojo) hasta que las tuve en mis manos, empecé a cacharrear con ellas y descubrí esa pieza y, la verdad, me ha gustado mucho y me parece una idea muy buena.

Joma Sprint I - Vista Trasera e Inferior

No es una cápsula de gel ni una cámara de aire por lo que, aunque vaya tan expuesta, no hay ningún riesgo de pinchazo (algo que pasa en algunas marcas). Está bien protegida por debajo con una capa gruesa de caucho y por detrás es complicado que le peguemos un golpetazo, así que lo único que va a darnos es buen servicio y un punto de amortiguación muy progresivo en el caso de que peguemos el golpetazo con esa zona en el primer impacto de la pisada.

Está prácticamente centrada y no vemos apenas biselado en el talón, lo que nos confirma que es una zapatilla diseñada principalmente para gente neutra (o con ligeras necesidades de soporte tal como iremos comentando).

La mediasuela es muy generosa en altura y cantidad de material así que será mucho más apreciada por los que gusten de zapatillas con drop clásico y, aunque cualquiera correrá perfectamente con ellas, a los taloneadotes les encantará.

Hecho el recorrido por los polímeros, nos falta comentar la pieza de TPU (Stabilis) que vemos en la zona central de la zapatilla y que se encarga tanto de dar rigidez como de controlar la flexión y torsión. Tras un primer vistazo, podríamos pensar que quizá no es todo lo grande que podríamos esperar para el objetivo que tiene la zapatilla, pero hay que pensar que va combinada con una mediasuela bastante gruesa, con lo que es más que suficiente (como podemos comprobar si intentamos dolarla o retorcerla).

Joma Sprint I - Pieza TPU

A nivel de flexión se comporta muy bien y apenas cede (sólo cuando vamos avanzando y llegamos a las ranuras de flexión de las que hablaremos en el apartado de la suela) y a nivel de torsión, sí que permite alguna licencia, debido sobre todo a que en la parte central es más finita.

Sin embargo, si intentamos hacerle el sacacorchos, en seguida nos damos cuenta de que esas pequeñas concesiones sólo nos la hace si la giramos hacia fuera porque si tratamos de meterla hacia dentro (como si estuviéramos pronando), nos dice que ni hablar, que por ahí no pasamos.

Suela

Normalmente tengo mis más y mis menos con esta parte de las Joma pero en éstas, vuelvo a decir eso de “algo está cambiando” y ya empezamos a ver cómo se van corrigiendo cosillas que no iban del todo finas en otros modelos manteniendo, por supuesto, lo que funcionaba.

Vemos toda la suela completamente cubierta de caucho de alta resistencia (Durabilidad) y, además, con un grosor considerable, lo que nos garantiza una cantidad ingente de kilómetros y mucho aguante hasta para los que suelen “deslizar” un poco al pisar.

Vemos además que hay mucho contacto con el suelo y que, por ejemplo, se cierra bastante la zona del arco, algo que se está poniendo de moda en muchas zapatillas (sobre todo en las de entrenamiento) ya que da un punto muy bueno de estabilidad y una transición de la pisada muy homogénea y controlada.

Joma Sprint I - Suela

En el talón tenemos la parte interior con un único taco enorme y luego tres grandes tacos, uno en la parte central y otros dos en la parte exterior. Así, se consigue una segmentación de manera que al impactar como hacemos la mayoría (con la parte del exterior), la zapatilla se puede deformar y amoldar mejor a lo que necesitemos y, a medida que vamos pisando, cuando apoyamos la parte interior, ya se nos muestra de manera contundente dándonos el soporte necesario para que no se vaya el pie hacia dentro.

En la parte delantera se siguen manteniendo las tres grandes ranuras de flexión transversal que tan buen resultado dan en los demás modelos y se sigue conservando la estructura de taqueado en la que el centro es de cuadraditos pequeños mientras que en los exteriores son algo mayores.

Los del centro no llegan a ser independientes sino que están separados en tres bloques y en disposición de filas para poder ir flexando según avanza la pisada y, luego, en los exteriores, se han colocado en unos tacos de mayor tamaño, poniendo en la zona exterior dos de mayor tamaño.

Además, aquí tenemos otra de las mejoras que me han gustado mucho y que le demandaba a otras zapatillas como las Flash III y Flash IV, por fin creo que tienen una ranura de flexión longitudinal que funciona y que permite una caída de la pisada progresiva en lugar de “a bloque”.

Teóricamente, comparando la suela con algunas de las dos Flash (por poner un ejemplo), podríamos pensar que la flexión va a ser menos porque sólo tenemos la ranura en la parte exterior, pero es que en las otras era sólo un corte en la suela mientras que en ésta, cambia la densidad del compuesto (vemos que en el exterior es phylon rojo mientras que en el centro es phylon blanco) con lo que cede muchísimo mejor y nos permite apoyar el pie poco a poco.

Seguramente, los que pisen completamente plano o que vengan de un gran impacto de talón no noten tanta la diferencia porque ya llevarán centrado el pie desde atrás pero, para los que tiendan a pisar de mediopié o que entren con el pie muy supinado, les vendrá de lujo y seguramente dejen de pegar el golpetazo típico que suena cuando una zapatilla no flexa bien en este sentido.

Por último, en cuanto al agarre, que es otro de los caballos de batalla, decir que también se han puesto las pilas y manteniendo el buen agarre que ya se tenía en asfalto y en terrenos de tierra compacta, ahora ya no las notas flaquear en terreno mojado.

Upper y Horma

Venga, una única palabra para resumir lo que pienso del upper: contundente. Pero, ojo, contundente en el sentido más positivo del término, no en plan tocho, inflexible, caluroso… de hecho, de todas las Joma que he probado hasta ahora, el de la Sprint I es seguramente el upper más elaborado y completo que he visto hasta ahora.

Es un upper tricapa: una capa interior de nylon tupida y resistente y dos capas exteriores en forma de rejilla, siendo la exterior más abierta que la intermedia. Sobre todo esto, se va ubicando un compendio de tiras y refuerzos que, junto con el acolchado en determinadas zonas, hace que tenga un ajuste muy bueno y que sea bastante confortable.

Lo primero que llama la atención es que la rejilla exterior no es la misma en toda la zapatilla sinó que en la zona negra (zona delantera y dos tercios inferiores de la lengüeta), las dos capas están separadas mientras que en la zona roja (desde el talón hasta el mediopié y en la zona superior de la lengüeta), las dos capas están adheridas, amén de que la rejilla exterior es algo más tupida.

Joma Sprint I - Perfil exterior

Con esto se consigue darle un poco más de estructura allí donde más falta hace pero manteniendo una muy buena transpirabilidad y adaptabilidad, y la verdad es que da muy buen resultado.

Por encima de la rejilla encontramos infinidad de refuerzos y tiras de materiales plásticos o sintéticos para ir, bien protegiendo, bien colocando “nervios” que le den forma al chasis de la zapatilla pero permitiendo a su vez que se adapte al pie, ya no sólo en estático sinó también en dinámico.

En la puntera, como es norma de la casa, tenemos un gran refuerzo que la cubre completamente, bastante alto y hasta bastante atrás y, lo único que podría echársele en cara es la presencia de la protección para el dedo gordo (aunque me parece un upper lo suficientemente reforzado como para que no haga falta).

Justo donde termina la puntera y muriendo en la zona de la ojetera que coge a los tres primeros pares de ojales, tenemos una tira a ambos lados y una un poco más atrás que muere en el cuarto ojal, algo más gruesa y que sale desde el final de los metatarsos y que marca el cambio de la zona negra a la zona roja. Simplemente con esos dos tirantes consiguen mantener una buena amplitud en la zona delantera para que los dedos vayan holgados pero a la vez darle un mejor ajuste que el que tenemos en otras como, por ejemplo, la Carrera XII donde quizá los dedos van algo más sueltos de lo recomendable.

En toda la zona roja, vemos un conjunto de cinco tiras que salen desde la parte alta de la ojetera (mueren más o menos en el quinto) y que van abriéndose para llegar a distintas zonas de la mediasuela, desde el mismo talón hasta prácticamente los metatarsos. Las tiras se sitúan en la cara interna y la externa y, encima, tienen a media altura una tira longitudinal similar a las de las sandalias que sale desde el talón (desde la parte alta del contrafuerte) hacia delante, con lo que acaban haciendo una especie de exoesqueleto que envuelve el pie a la perfección, dando un ajuste tremendamente bueno.

Joma Sprint I - Tiras exteriores

La verdad es que la idea es más simple que el mecanismo de un botijo y no es sino una especie de entramado con tiras verticales y horizontales (lo que viene a ser una rejilla) pero, caray, vaya si funciona.

En el talón, a media altura del contrafuerte tenemos otra tira para darle algo más de estructura a la zona y ayudar un poco a esta pieza que, aunque es bastante grande, no es extremadamente rígida para permitir que se amolde mejor al pie.

La ojetera va prácticamente en línea y está toda montada sobre una única pieza plástica, con agujeros tradicionales pero no flaquea nada de cara a la flexibilidad y, sin embargo, sí que contribuye a ese gran ajuste en la zona del empeine.

En cuanto a la zona del collar, también es marca de la casa que sea bien mullidito pero, al contrario que en otros modelos, éste sí que vale perfectamente para todo tipo de tobillos, incluso para los más finitos y, ya no sólo por la abertura, sino porque el penúltimo ojal queda algo más alto así que ahora sí que son “para todos los públicos”.

La altura del aquiles queda perfecta y la “U” de detrás lo envuelve muy bien al igual que lo hace la curvatura del tobillo por lo que, como la tela es también suave, al final tenemos un collar tremendamente cómodo que no debería darnos problemas por más kilómetros que hagamos con ellas.

En la lengüeta, poco que reseñar porque es simple en el concepto pero tremendamente efectiva: acolchadita, transmirable, más reforzada en la parte alta, suave por dentro, relativamente ancha, no se desplaza, etc.

Lo que sí merece una pequeña reseña es la plantilla que, sin ser nada estrambótica, nos vuelve a demostrar el cuidado que están poniendo en Joma por mejorar y nos enseña una parte de lo que significa el concepto que llaman 360º (diseñas las piezas interiores para conseguir un mejor ajuste del pie del corredor): nos muestra una plantilla con una buena “cuna” en la zona del talón, unos bordes elevados hasta bastante adelante, diferentes grosores (llega a ser de unos seis milímetros en la parte delantera y con dos materiales diferentes), el estriado que vemos en la parte inferior, etc.

20120614 - Joma Sprint I - Plantilla

Por último, comentar que en cuanto a la horma, seguimos teniendo bastante amplitud en todas las zonas pero que al tener tan buen ajuste, no se nota perdido el pie dentro de la zapatilla sino que va perfectamente sujeto en todo momento.
Donde más se nota es sin duda en la parte delantera ya que cierra mucho mejor que otros modelos, lo que redunda ya no sólo en una mejor sensación sino que permite además, una mejor dinámica.

La Dinámica…

La Sprint I, a pesar de su nombre, no son unas zapatillas para ir a ritmos endiablados sinó que son unas zapatillas de entrenamiento con una gran cantidad de amortiguación y que gustarán más a los que prefieran un tacto tirando a blando.

Además, aunque una vez puestas no aparentan el peso que marcan en la báscula, ir con una zapa que ronda los 350 gramos en cada pie se deja notar (nota: en catálogo y en todas las referencia que veo por ahí en internet pone lo mismo, 298 gramos, pero las he pesado en tres básculas diferentes y salen alrededor de los 355 gramos para el 8.5 USA de la prueba, así que ese es el peso que he querido reflejar).

Joma Sprint I - Puesta 1

Sin embargo, cuidado, que aunque den para rodar millones de kilómetros con un confort muy grande, no son unas “percheronas” sinó que tienen cierta dosis de carácter que sacan a relucir si empiezas a pisarles un poco el acelerador ya que, una vez hecha la recepción de la pisada, transicionan bastante rápido y luego ya empiezan a flexar delante y, como tienen la puntera relativamente levantada, permiten lanzar bastante bien el pie.

Son unas zapatillas neutras pero, como hemos comentado en el apartado de la mediasuela (juegan muy bien con los compuestos, la pieza de TPU, tienen buena base, etc), tienen un punto majete de estabilidad así que pueden llegar a dar gran servicio incluso a los leves pronadores o a los que simplemente quieran tener un poco de soporte.

Por último, de cara a decidir por dónde las metemos… pues por donde nos dé la gana porque se defienden muy bien tanto en asfalto (obvio con esa amortiguación y esa suela) como en terrenos sin asfaltar, ya que con el taqueado agarran bien prácticamente en todas las superficies y no se desenvuelven mal cuando necesitamos ratonear con ellas o les pedimos que se amolden a firmes irregulares.

Usuario Tipo

Son unas zapas de entrenamiento para gente neutra (incluso con una leve pronación) que quiera bastante amortiguación y de un tacto relativamente blando, con una horma generosa pero con buen ajuste y que ande en pesos por encima de los 65 kg (con los que ya se empieza a hacer funcionar la zapatilla) y que podrían estirarse quiza hasta los 75-80 kg (típica zapatilla de entrenamiento del segmento de “hasta 75 kgs”).

Con ese rango de peso podría ser una zapatilla “para todo” pero si lo que queremos es una zapatilla de complemento aguanta perfectamente unos cuantos kiletes más.

De cara a los ritmos, pues como hemos comentado, preferiblemente moviéndolas a ritmos medios-bajos (digamos que por encima del 4’30’’/km), pero si hace falta apretarles y acercarlas a los 4’/km no se nos va a amilanar y nos van a seguir la marcha sin rechistar mucho.

Y en cuanto a los terrenos, pues asfalto o tierra compacta por igual porque se defienden muy bien prácticamente en todos los terrenos.

En definitiva, son unas zapatillas de entrenamiento muy versátiles, con un rango de usuarios muy amplio y a las que si fueran capaces de rebajarle unos gramos manteniendo todo lo bueno que tienen, las zapatillas rivales las mirarían con mucho más miedo del que les tienen actualmente porque podrían robarle una buena parte del pastel.

Peso de la zapatilla: 355 gramos (8.5 USA).
PVP: 70 €.

19 Comentarios

  1. Lo dicho tantas otras veces: Joma va poco a poco, pero con paso firme, mejorando su catálogo de zapatillas de running incluyendo modelos que cada vez se lo ponen más complicado a las “habituales” porque no le andan a la zaga en calidad y la relación calidad-precio de las de la “J” es poco menos que imbatible.

  2. hace 2 o 3 meses compré estas zapatillas, las habré usado unas 10 veces en recorridos (voy alternando 3 juegos) que oscilan entre 10 y 20 kms y me parecen de una calidad excelente y a un precio razonable.
    nunca había usado Joma pero a partir de ahora voy a confiar en esta marca.

  3. Gracias por tu comentario robertollhdez!!!

    Me alegro de que te estén funcionando bien y de que hayas decidido darle más oportunidades a la marca.
    Un servidor, como pone en las pruebas, es de la misma opinión y está la mar de contento (y sorprendido) con el rendimiento que acaban dando ;-D

  4. de momento les voy a dar 2 oportunidades ya que compré dos pares (unas las rojas de la prueba y el mismo modelo en amarillo/blanco)
    en mallas y camisetas ya había depositado mi confianza en esta marca y genial, pues ahora han ganado un cliente con las zapatillas.

    por cierto Felicidades por el análisis.

  5. soy pronador leve de peso 69-72 kg , las tengo desde septiembre del 2012 ,entreno a ritmos 4:30 – 5:30 hice con ellas unos 400 km . estoy muy contento con ellas , me compre en rebajas dos pares mas para tenerlas guardadas cuando estas que lleguen a su fin. para mi la mejor zapatilla que use mirando calidad precio

  6. Gracias por tu comentario bodek!!!

    Me alegro de que te estén dando tan buen resultado y tomo nota de la combinación “pronador leve + Sprint I” (más el resto de datos que aportas) porque intuía que podían ir bien al ir probándolas pero no estaba del todo seguro ;-D

  7. dragon, el tacto es “tirando a blando” pero no es chicloso y no es tan blando como el que tienen otras Joma, básicamente en la parte delantera porque en la trasera, tienen mucha.

  8. Compré las Sprint II hace tres meses. El chasis parece exactamente el mismo que el de la sprint I, y aunque el upper ha cambiado algo, sigue transmitiendo esa “contundencia” de la que hablas, y ajusta la mar de bien. En su momento ya solté un tocho infumable en el foro sobre cuánto me había gustado la gran estabilidad de la zapatilla, su ajuste tan apeñadete y las buenas sensaciones que me daba al ratonear por terrenos de todo pelo.

    Sin embargo, Morath, no termino de coincidir contigo en el tema de la amortiguación. Peso 71 kg y la amortiguación no me ha maravillado. Es blandita en la parte de delante, sí, hasta el punto de que puedes llegar a notar el terreno cuando te metes por trochas y berenjenales, pero en la parte de atrás no termino de encontrar esa gran cantidad de amortiguación de la que hablas, y -sin saber mucho del tema- me atrevería a achacarlo al phylon de doble densidad.

    Uso estas zapas para corretear y guarrear por carriles, donde se manejan bien y tienen la amortiguación necesaria, pero las alterno con Adidas Glide (voy por el segundo par) en asfalto, y, francamente, la amortiguación de las Glide es SENSIBLEMENTE superior. Es verdad que esto es comparar un Renault con un Mercedes -siendo el Renault un coche más que digno-, pero precisamente porque puedo comparar me chirría un poco lo de la amortiguación y la agilidad de las Joma.

    Por otro lado, son zapas más que cumplidoras, capaces de bregar con lo que les eches. Y ahora están a 29,95€ en el Sprinter. En esas condiciones -y aun más caras-, creo que son simplemente IMBATIBLES en calidad/precio.

  9. Gracias por el comentario Strangefruit!!!
    Viene genial porque así hay más puntos de vista y ayudan a ver el montón de puntos subjetivos desde más perspectivas.

    Siento si transmití la idea de que tienen amortiguación blanduja porque lo que quería dar a entender es que tienen mucha y que tira a blanda, pero que no lo es tanto como en otras de la casa, en parte, para dar ese punto de estabilidad.
    Lo que está claro es que tiene mucha cantidad y que sí que tiene gran parte de ella blanda (la pieza que comento del talón, la que va internamente en el talón, …) pero, efectivamente, al dar ese punto de soporte, por dentro no cede tan fácilmente.
    Y luego hay que sumar el efecto del resto de la zapa (básicamente el upper), que es lo que creo que le da esa sensación de ser más recias que otras Joma y que me ha sorprendido y gustado mucho.

    En cuanto al tipo de pisada, comparto lo que pone en el catálogo de que creo que son buenas para neutros y leves pronadores.

    Lo dicho, gracias!!!

  10. Hola llevo corriendo mucho tiempo con zapatillas Joma y estos modelos de la pieza en la zona central trasera del talón con la pieza de silicona, me parece que no sirve de nada, al ser una pieza suiperficial a la estructura.
    Y ojo, sobre todo no se os ocurra descalzaros “como casi siempre hacemos” pisando con la otra zapa, pues te quedarás con la pieza en el suelo, como a mi me ha ocurrido con una zapatilla practicamente nueva. es mi opinion. Suerte y buen camino a todos.

  11. javiervalfer, esa pieza que comentas del talón sí que tiene su función y amortigua mucho así que a los que entran impactando con esa zona les es muy confortable.

    Si no sirviera de nada, ninguna marca pondría “mecanismos blanditos” en esa zona o en el exterior.

    En cuanto a lo de descalzarse pisándolas, no es una buena práctica, no es cosa de la zapa y, en principio, salvo determinados modelos de competición de triatlón como p. ej. las Zoot, no suelen hacerlas pensando en esa forma de quitárselas ;-D

    Gracias por tu comentario!!!

  12. Hola.

    Tengo las Sprint I desde hace bastante tiempo y me han ido muy bien, pero ahora quiero dejar estar para entrenar y comprarme unas Joma un poco mejores para combinarlas en los entrenamientos y para competir en duatlones y en carreras de 5km y 10km.

    Peso 65kg, mido 1,80, pisada neutra y hago una media de 5′ en 10km.

    Por lo que he leído las Joma Shark podrían ser el siguiente paso pero no las encuentro en ninguna tienda. He visto que ahora las Marathon están a muy buen precio pero creo que sería demasiada zapatilla para mi ritmo. ¿Me podéis recomendar alguna otra Joma?

    Muchas gracias.

  13. Almorca, las únicas zapatillas de competición que tiene Joma ahora mismo son las Marathon y si le echas un vistazo a la prueba a fondo que le hicimos aquí en ForoAtletismo verás que, aunque las clasifiquen como voladoras, son casi más unas mixtas así que te valdrían para lo que estás buscando.

  14. Gracias por responder tan rápido.
    Las Marathon me daba cosa comprarlas porque con mis tiempos pensaba que no irían bien pero si me las recomiendas a por ellas que voy.

Escribir respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Notificarme los nuevos comentarios por Email. También puedes suscribirte sin comentar.