La Joma TR-7 es parte de la familia TR de la marca de Portillo de Toledo que lleva un par de años muy volcada en el mundo del correr por la montaña y que está teniendo muy buenos resultados con su equipo profesional.
Lo cierto es que la Joma TR-7 era uno de los modelos que menos nos llamaba la atención de esta línea pero, tras probarla, hemos descubierto una zapatilla que vamos a recomendar mucho. Si bien no es un modelo exclusivo y puede utilizarla cualquier persona, creemos que para un nicho de corredores muy concreto (que más adelante desvelaremos) puede ser de las mejores opciones del mercado.
Joma define la TR-7 como un modelo de competición de media distancia, pero no estamos de acuerdo con sus fabricantes. Pensamos que la TR-7, aunque se pueda usar para competir, es más una zapatilla de entrenamiento. Además, su uso en competición no lo vemos en medias distancias, sino en ultras cortas o largas (si eres un corredor ligero). Más adelante entraremos también en detalle en este aspecto.
Chasis y mediasuela de la Joma TR-7
Aunque en la web de Joma podréis ver información escrita o visual sobre la zapatilla, lo cierto es que hay errores y ciertos aspectos a considerar, ya que pueden equivocar al corredor al elegir su próxima compra.
Tenemos una zapatilla de perfiles generosos pero no maximalistas con 38 mm en talón, 30 mm en antepié y un drop de 8 mm que, además, se transmite perfectamente en las sensaciones que uno saca al correr con ellas.
En cuanto a la amplitud de base, en talla 10 US tiene 116 mm en el antepié y 95 mm en el talón, lo cual nos indica tres cosas:
- Es proporcionalmente más ancha de talón. Esto, unido a su drop de 8 mm, indica que es un modelo hecho para gente que aterrice de talón, buscando además que esta amplitud le aporte suficiente estabilidad.
- La anchura de base delantera no es demasiado amplia para lo que se estila últimamente. Esto quiere decir que Joma ha querido darle precisión en terrenos técnicos (algo que sus atletas profesionales seguramente aprecien o hayan demandado). De hecho, la zapatilla se muestra precisa en ese apoyo delantero para la cantidad de amortiguación que tiene.
- El tercer aspecto es que Joma logra combinar una base no demasiado amplia (sin mucho flare ni estabilidad «artificial»), pero sin restar espacio a la horma. De este modo, el pie no va constreñido y puede expandirse para ganar estabilidad, mientras que la zapatilla, a su vez, aporta precisión.
En cuanto a compuestos de mediasuela o amortiguación, tenemos dos, los dos más clásicos ya de Joma: el Fly Reactive y el Phylon.
El Fly Reactive se sitúa en el talón, zona donde solo existe esta espuma plástica en bolitas y va disminuyendo su presencia progresivamente hasta desaparecer en el punto donde empieza el antepié.
La figura contraria la dibuja el Phylon. Para quien no lo sepa, el Phylon es una EVA que se procesa de manera diferente, con un paso extra; por tanto, es más avanzada, duradera, densa y uniforme, pero también más ligera.
Este Phylon ocupa todo el antepié y va disminuyendo progresivamente, situándose por encima del Fly Reactive en el mediopié hasta desaparecer en el talón, donde solo hace la función de tope lateral.
La TR7 da un peso en báscula de 332 gramos en una zapatilla y 343 gramos en la otra (talla 10 US), lo cual nos indica dos cosas: que se les ha escapado un poco la diferencia de peso entre zapatillas y que, desde luego, los 260 gramos que citan como oficiales para la talla estándar 9 US no son nada reales, sino que más bien pesará 310 gramos como mínimo.
Chasis: 7,2/10
- Estabilidad: 7,6/10
- Geometrías: 7,5/10
- Peso: 6/10
- Espumas: 7,8/10
Suela
La suela siempre es un aspecto que solemos criticar en la marca, sobre todo quienes las probamos en todas las situaciones climatológicas. Y si bien en lluvia no han conseguido dar con la tecla para ofrecer adherencia, lo cierto es que he acabado bastante contento con la suela de las TR-7.
Desde luego, no es una suela al uso o la que esperas ver en una zapatilla con el nivel de confort que tiene la TR-7. Tanto es así que, en cierto modo, me ha recordado a la Nnormal Kjerag Brut en cuanto a formas y distribución de tacos, pese a que la Nnormal es una zapatilla para terrenos húmedos y barro con taco muy largo: 7 mm frente a los 4 mm de la Joma.
A tener en cuenta que los tacos son de 4 mm (no de 3.5 mm como dice la web de Joma). Además, es cierto que ambas zapatillas comparten geometrías de taco: pocos tacos, muy grandes, con forma de chevron muy abierto o como un pájaro con las alas abiertas. Son tacos muy anchos y abiertos que generan mucha tracción y, al estar separados entre sí, tienden a no acumular tierra entre ellos.
Lo normal es ver una zapatilla de este estilo con suela de taco de chevron pequeño y múltiple, pero Joma, curiosamente, ha optado por esta distribución. Esto convierte a la TR-7 en una zapatilla capaz de defenderse en terrenos algo técnicos, especialmente en zonas de hierba, tierra seca, algo húmeda e incluso zonas de cresteo y bajadas técnicas.
Sin duda, la suela está más inclinada hacia zonas técnicas que corribles. Sin embargo, gracias al chasis y la espuma de la mediasuela, la zapatilla rinde espectacularmente en zonas corribles porque es muy cómoda y amortiguada. Sí que clapetea un poquito, pero solo en hormigón o asfalto; y, aun así, es más cómoda que la mayoría de zapatillas capaces de generar la tracción que ofrece esta suela.
Joma está trabajando en nuevos compuestos con mejor adherencia; esto es algo que les he preguntado recientemente y así me lo han confirmado. De hecho, las RS 9000 que acaba de presentar tiene CPU en la suela, por lo que sin duda están haciendo los deberes.
La pena es que el CPU es un material que no es apto para trail running, así que les costará un poco más, pero van a intentarlo.
Esto hace que la Joma TR-7 tenga un comportamiento concreto: es muy buena en seco en casi todas las superficies (sobre todo caminos, hierba y zonas algo sueltas) y se defiende bien en roca; sin embargo, en roca mojada sigue sin estar al nivel de Vibram, por ejemplo.
En términos de durabilidad, si bien el taco está muy expuesto al desgaste, esta va a depender mucho de cuánta zona de hormigón, roca o asfalto pisemos. Estas zonas son las más peligrosas para la suela de la TR 7, mientras que por tierra y hierba la zapatilla tendrá una vida útil larga.
Suela: 8/10
- Adherencia: 7,2/10
- Tracción: 8,6/10
- Polivalencia de terrenos: 8,2/10
- Durabilidad: 7,9/10
Upper de la Joma TR-7
La malla de la Joma TR-7 es un engineered mesh de doble capa, con la capa exterior algo más abierta en las zonas principales de ventilación (zona de los dedos) y más cerrada en los laterales del mediopié. Este upper es más complejo y protegido de lo que parece desde el exterior: sí que vemos el sistema ‘Protection’, que protege los dedos contra golpes típicos de piedras y ramas.
Este sistema es un termosellado externo, pero va reforzado internamente con una capa de tela extra que rodea la puntera y los laterales del antepié. Su función es evitar roturas, dar contención al pie, crear estructura y, por supuesto, ofrecer una protección adicional que no vemos pero que existe.
Lo que sí es de competición más que de entrenamiento es la lengüeta: es fina, cómoda, con un acabado aterciopelado y va sujeta a los laterales. Es el único punto que no grita «entrenamiento» en la zapatilla y, sinceramente, lo preferimos así.
La zapatilla ya tiene mucho confort en talón y amortiguación, y más acolchados al final lo que aportan es calor y absorción de agua, así que, incluso para entrenar, nos gusta más este tipo de lengüeta.
El sistema de cordones es simple, si bien hemos experimentado que genera mucha tracción, ya que los agujeros son redondos y pequeños y los cordones, planos y anchos. Por tanto, si quieres cambiar la distribución de presión, hay que trabajárselo un poco uno a uno, pues no deslizan fácilmente.
Esto es bueno para que no pierda el ajuste, pero lleva más tiempo ponérselas y ajustarlas adecuadamente. Por cierto, los cordones son ligeramente cortos y no tienen bolsillo en la lengüeta para guardarlos.
En cuanto a confort, destaca mucho dentro de su segmento. No tiene apenas que envidiar a modelos como la Cascadia 19 en este aspecto (modelo que es casi el summum de la categoría), y todo a los 120 € de PVP que cuesta la Joma.
Así que tienes una zapatilla muy acolchadita y agradable. Esto pone un poco en duda esa etiqueta de zapatilla para competir en medias distancias: tiene tanto confort que, nada más ponértela, vas a querer no solo competir, sino entrenar muy largo con ella.
De verdad que lo que está haciendo Joma me gusta mucho. Se nota su interés, su esfuerzo y, como español amante de las zapatillas, uno se siente orgulloso de tener una marca así en el mercado, que además tiene ambición de mejora.
Ahora bien, si tengo que darle un palo a Joma o a quien sea, se lo doy. Y es que no es la primera vez que me encuentro el mismo problema en zapatillas de la marca (lo vi en las R 1000 y R 3000).
El problema está en el collar. Es muy acolchado y tremendamente confortable, tiene un recubrimiento de lo mejor del mercado en cuanto a lujo (similar al de una Nimbus o Kayano): es una tela de tacto bidireccional, rugoso en una dirección y sedoso en otra.
Este diseño de esa tela no es así sin motivo, sino que lo que busca es fricción cuando el pie intenta salirse de la horma, algo muy importante en trail running, especialmente en subidas y con barro, pero por el contrario pretende ser súper agradable cuando introduces el pie en la zapatilla, facilitando ese movimiento.
Pues bien, Joma está cometiendo el error de no exigir en la fábrica de producción (China en este caso) que esta tela se coloque en el sentido correcto para que aporte al rendimiento global. Y es que es la tercera vez que me encuentro con la tela colocada al revés en una de las zapatillas.
En este caso, en la Joma TR-7, la zapatilla derecha está bien realizada, pero la izquierda tiene la tela al revés, lo que facilita que el pie tienda a salirse. Eso en barro se nota: cuando el terreno «chupa» la zapatilla, el collar tiende a no sujetar el pie.
Es algo que tenéis que tener en cuenta cuando las compréis y, si os pasa como a mí, yo las devolvería hasta que me llegase un par con esa tela correctamente colocada en ambos pies.
Upper: 7,8/10
- Ventilación: 7,7/10
- Confort: 8,2/10
- Ajuste: 7,6/10
- Durabilidad: 7,8/10
Horma
La Joma TR-7 talla un poquito grande, por lo que es una vez más ideal para entrenamientos y competiciones largas; está totalmente preparada para que el pie del corredor se hinche sin problemas mientras se corre con ella.
Además, es una horma tirando a amplia delante, sensación que se intensifica al tallar ligeramente grande. No es para nada angosta e incluso para caminantes y senderistas por caminos es perfecta.
Para los plantilleros también es una gran opción ya que el chasis es suficientemente robusto, no es una zapatilla de grandes curvaturas por lo que la plantilla tiene una base sobre la que apoyar y trabajar de manera adecuada.
La plantilla de serie es de EVA de célula cerrada de 5 mm, 24 gramos de peso y 50 c de dureza. Es una plantilla simple y firme que digamos ayuda a conseguir el PVP de 120 € que posee.
Esta plantilla no es para tirar cohetes, si bien el strobel es blandito y de célula abierta así que la plantilla hace un poco de contraparte para que la zapatilla no resulte demasiado blanda.
Ajuste y horma: 7,9/10
- Tallaje: 8,2/10
- Anchura antepié: 8,4/10
- Contención del pie: 7,7/10
- Plantilla: 7,1/10
Amortiguación y dinámica
La Joma TR+7 destaca sobremanera en el mercado por ser una de las zapatillas con mejor amortiguación (en tacto y cantidad), pero a su vez es suficientemente técnica para defenderse puntualmente en zonas complejas. Eso sí, para nada es una zapatilla muy técnica tipo Scarpa Spin Ultra o Dynafit Trail.
El Fly Reactive sin duda aporta una cantidad generosa de amortiguación con un recorrido elástico y progresivo de tacto blando y perfecta para todos esos corredores que no buscan marcas sino disfrutar de la carrera.
Su tacto progresivo y elástico con un buen recorrido y protección, un chasis amplio en talón, un drop de 8 mm (algo más alto de lo normal en trail, 4-6 mm), una suela completa de gran tracción y un precio muy competitivo de 120 €, nos hacen pensar que este modelo es posiblemente una de las mejores zapatillas para corredores que quieren iniciarse en las carreras de montaña.
Esto lo decimos porque la transición hacia una TR-7 prácticamente no existirá porque tiene una horma suficientemente ancha, el confort de un modelo de carretera, bastante amortiguación para una zapatilla de trail, es muy duradera, es económica, su transición es fluida y, para comenzar, es bastante polivalente en terrenos.
La transición, como digo, es muy buena y fluida; a pesar de tener dos materiales diferentes en el talón, la progresión de la pisada en el antepié (desde el aterrizaje al despegue) es también muy equilibrada.
El Phylon delantero es más estable y protector que el Fly Reactive. Es de tacto medio, pero no es escaso. Ahora bien, si pesas mucho (más de 80 kg) y haces tiradas muy largas, el Phylon tenderá a comprimirse mucho antes que el Fly Reactive: si haces más de 40 km con ella, quizá empieces a notar cómo se desequilibra un poquito esa amortiguación y no recupera tan rápido delante.
Es muy recomendable dejar descansar esta zapatilla al menos un par de días seguidos a la semana. Esto alargará la vida útil de la TR-7 y, sobre todo, ese equilibrio durará muchos más kilómetros.
En la introducción decíamos que no podíamos catalogar la TR-7 como lo hace la marca (competición de media distancia). Entenderíamos que Joma le pusiese esa etiqueta si fuese donde mejor se comportase, pero no es el caso: la TR-7 es una zapatilla de entrenamiento puro y duro.
Y como zapatilla de competición, se mueve mucho mejor entre los 50 y los 100 km que hasta el maratón, como dice Joma.
Para ultras también la vemos una gran opción. Su drop es muy agradable para zonas donde se camina, cuando el cuerpo va cansado y queremos un tacto más blando en talón. Si bien hay que hacer una pequeña aclaración: en ultra la recomendaremos hasta 70 kg sin problemas.
Ahora bien, si pesas 80 kg o más, quizá el Phylon delantero (EVA) pueda empezar a agotarse con el paso de los kilómetros, lo cual se acentúa por el contraste de la gran amortiguación trasera.
No es probable, pero nos curamos en salud advirtiendo que en algunos corredores de peso medio o alto esto podría darse, sobre todo si no la dejas descansar tres o cuatro días antes de la prueba
En cuestiones de dinámica, la TR-7 no busca grandes curvaturas ni mucho menos. Es un chasis de estructura clásica, ideal para empezar en el mundillo o si eres de esos corredores que prefiere drops altos. Es de las pocas opciones que equivalen a un drop 10-12 mm de asfalto.
Amortiguación: 8/10
- Recorrido: 8,5/10
- Tacto: 8,3/10
- Rebote: 7,8/10
- Dinámica: 7,5/10
Conclusión
Lo bueno de esta TR7 es que no solo es una de las mejores zapatillas para iniciarse en la montaña, sino que también es capaz de dar un servicio brillante a corredores experimentados, ya sea como zapatilla de entrenamiento o para competiciones de ultra distancia.
La amortiguación, la suela completa y la tracción que aporta sobre todo en seco, el alto confort y la horma agradable, así como su precio excelente, son argumentos muy buenos.
Es una zapatilla que empezamos a probar sin expectativas, pero que la verdad nos ha acabado de convencer como opción muy recomendable tanto para caminar, como para empezar a correr por la montaña o preparar la carrera más importante de tu vida.
Si bien no son todo flores para este modelo, hay cosas que en Joma siguen molestando más que la convocatoria de Morata con la Selección de fútbol: no es aceptable que los recubrimientos internos se pongan al tuntún y que si las pides por internet no sepas qué te va a tocar.
El peso es su mayor problema y la adherencia en mojado es algo que imaginábamos que iba a ocurrir (y así ha sido).
Puede que haya alguna cosilla más mejorable, pero es algo que no se puede exigir viendo el PVP tan competitivo que tiene: cuando ahorras 40 o 50 € respecto a otros modelos, puedes ceder en aspectos menos importantes.
Usuario tipo de la Joma TR-7
- Corredores neutros, supinadores o plantilleros de hasta 90 kg para entrenamientos y competiciones de hasta ultradistancia en terrenos variados a ritmos medios y lentos.



































Perdón por ponerlo aquí, es rápido.
Si cambias tu tecnica, te lesionas, pero tu cuerpo se ha adaptado a la nueva técnica y ahora te cuesta volver a la anterior (lesión de tendinitis y tenosinovitis de peroneos y entesitis de aquiles, por apoyar la cadera y el pie adelantado de más, por delante del centro de gravedad) deberia ir a Fisio o Podólogo? Hace nada me hice estudio de pisada y todo bien, puede ser algo de alineacion de pelvis/cadera?
Es porque al intentar volver a orientar mi cuerpo como era al inicio, me ha molestado el mismo sitio del otro talon y tengo miedo de caer en lo mismo del otro lado
puedes cambiar la técnica, pero si te lesiona el proceso, adaptado no estas, al menos aún no.
hay dos escuelas en esto, los que piensan que deberias buscar una técnica mejor progresivamente y los que piensan que deberias correr como corres naturalmente.
la nueva técnica que querias es la que dices de alargar la zancada o es la antigua?
Creía que pisaba mucho o apoyaba mucho peso en la izquierda, porque gastaba mucho la zapatilla en la cara externa del medio pie y antepie de ese lado. Por eso intente apoyarme mas sobre la derecha y empece al parecer a apoyar el pie algo adelantado o no se… El podologo me dijo q el tema del desgaste en una zapa no era un problema.
La cosa es que tras una semana que bajo el dolor, ahora a vuelto fuerte y tambien la hinchazon.
Hoy voy a hacerme una placa del tobillo, me dijeron si quería pedir alguna mas. Cadera? Espalda baja? Luego el viernes primera vez en mi vida de fisio.
Es cierto que no se queda en el tobillo, sino que tengo la espalda y core derechos contraidos y tensos y dolor en ambas patas por toda la cara externa de la pierna sobretodo con la cadera flexionada pero no al correr ni andar. Se q soy un pesau pero estoy hecho un lio.
no deberias forzar las cargas, el cambio de técnica no se hace así, es un proceso de muchos meses
Gracias, eso por descontado, pero que placas me recomiendas pedir? Es hoy, me dicen de si quiero alguna aparte del tobillo. Cadera, zona lumbar, etc.
yo no soy médico pero vamos, las placas no son inofensivas, si me hago una es porque algo concreto me duele bastante, no me haría placas en zonas que no me molestan
Hable con mis padres y quedamos en que no tiene sentido radiar sin motivo claro, gracias. Voy a un fisio (deportivo) mañana, espero que me pueda ayudar. Yo tras mucho invertigar pienso que quiza debilidad de gluteo medio,por los sintomas, pero… no se
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