K-Swiss Blade Light Run II

En la Blade-Light Run II, K-Swiss ha sabido aunar todas las enseñanzas que han ido adquiriendo desde con los modelos que han ido sacando. Esta zapatilla cambia prácticamente por completo respecto a su primera versión, corrigiendo todos aquellos puntos en los que andaba algo flojilla pero sin perder en ningún momento ninguna de las virtudes que tanto gustaron de sus predecesoras y, por extensión, de todas las zapatillas de la marca.

Ajuste infinitamente mejor, un poco más de chicha pero sin perder nada de respuesta, mayor estabilidad, flexibilidad y torsión más conseguidas… en definitiva, unas zapatillas de ésas que se mueven entre las mixtas y las ligeras de entrenamiento y que pueden valer tanto para lo uno como para lo otro o, incluso, como zapatilla “para todo”.

Sin ninguna duda, una de las mejores renovaciones que ha presentado últimamente K-Swiss en su catálogo y un hueso duro de roer para sus posibles competidoras.

Mediasuela

La tecnología Blade ya está más que asentada entre todos nosotros pero no solo porque ya haya pasado tiempo suficiente desde que se presentó sino porque ha ido evolucionando de una forma muy buena, dando rendimientos más que interesantes gracias a los apaños y modificaciones que le van haciendo con lo que, lo que muchos pensábamos al principio que iba a ser un fiasco, ahora resulta que casi lo adoramos.

Aunque oficialmente no tiene esta denominación por parte de la marca, me gusta decir que en este modelo hay un “Blade-Light 2.0” ya que es significativamente diferente a lo que veíamos en las primeras que lo implementaban, primero las Blade-Light Run y luego las Kwicky Blade-Light.

Las blades están mucho menos marcadas (no tienen tanta profundidad, tanto surco) y, curiosamente están aparentemente orientas en el sentido contrario al que estaban en los otros modelos, tanto delante como detrás: las del talón apuntan hacia atrás y las de antepié hacia delante.

K-Swiss Blade Light Run II - Perfil interior

No he sido capaz de encontrarle una justificación que me permita argumentar contundentemente a favor de esta orientación porque la lógica me dice que las colocaría al revés para favorecer el agarre, pero después de ver que agarran tanto o más que cualquier otra K-Swiss (lo que no es decir poco porque, en general, agarran perfectamente en todas las superficies, incluso en mojado), me fío completamente del criterio de quien las haya diseñado así.

Posiblemente, lo que pasa en realidad es que ha cambiado el concepto de las blades y que, con la profundidad que tienen ya no se comportan como las demás sino que se acercan más a lo que sería un taco normal de cualquier otra zapatilla con lo que ya no es tan crítica la orientación de cara al agarre, y con esta orientación que tienen vale igualmente. Lo que sí hacen es mejorar la transición durante el ciclo de la pisada, algo que han bordado porque es tremendamente homogénea y muy fluida.

La mediasuela está hecha con K-EVA, la EVA específica de K-Swiss que vemos presente en muchos de sus modelos y que es de un tacto intermedio, con no demasiado recorrido, resiste bastante bien la fatiga, es ligerilla, etc.

El tacto global es intermedio (no es tan blando como parece cuando las chafas con la mano), recibe muy bien los impactos amortiguando lo justito y devuelve muy bien la fuerza que imprimimos, algo básico porque estamos hablando de una zapatilla ligerita y de las que deben permitir ir rapidillo.

Aunque la mediasuela pueda parecer más gruesa de lo recomendable para una zapatilla medio mixta medio de entrenamiento, no hay tanta altura como parece y el drop se queda en diez milímetros, cifra que no requiere ningún tipo de adaptación para quien no esté acostumbrado y que, con este tipo de mediasuela, funciona muy bien porque da sensación de ser incluso menor.

De hecho, como mejor se va con ellas es con una pisada de mediopié (o antepié) porque es una suela muy continua, bastante plana, se va cerquita del suelo, flexa sin cortes bruscos (curvándose)…

Terminando con el tema de la amortiguación, hay que añadir el toque extra que introduce el Superfoam Lite que se encarga de “ablandar” ligeramente la zona de la cuna donde se asienta el pie (debajo de la plantilla) pero, ojo, no como si hubiéramos puesto una de esas plantillas blandurrias sino simplemente permitiendo un pelín de amortiguación extra, lo justo para que el pie no pegue en una superficie demasiado dura.

Suela

Al ver las primeras fotos de la Blade-Light Run II pensé que en qué habían pensado los de K-Swiss, que si no habían aprendido después de ver cómo cojeaba un poco la primera versión y lo bien que funcionaba la Kwicky Blade-Light poniéndole simplemente un poco más de protección en determinados sitios pero, después de haber estado usándolas, tengo que retirar todos los improperios que solté entonces.

Es cierto que queda mucha EVA expuesta, que hay pocas zonas de caucho específico y que no son muy gruesas pero el caso es que ni se desgasta rápidamente, ni falla en el agarre así que no se puede tallar de mal enfoque.

K-Swiss Blade Light Run II - Suela

Como hemos comentado antes, en la zona del talón tenemos varios blades orientados hacia atrás y en la zona trasera del talón se ha añadido un taco con forma arqueada de Solid Rubber, un caucho diferente al Aösta II que habíamos visto en casi todas las demás K-Swiss, más otro pequeñito en la parte exterior.

El talón está curvado, con lo que la entrada es muy limpia, tanto para los que taloneen como para los que pisen de mediopié ya que ni se enterarán de que tiene talón y, en el caso de impactar con éste (bien porque se talonea, bien porque se corre así), el impacto se lo lleva la zona de este caucho resistente.

Tiene mucha base (también en antepié) y al tener una estructura tan sencilla y tan “cortada” (por los blades), ofrece una estabilidad inherente que ya querrían algunas pronadoras (hablaremos de ello en el apartado de la dinámica).

La zona del mediopié es muy amplia pero está muy segmentada para permitir que, sin flexar fácilmente, sí que pueda curvarse según vamos haciendo la transición de la pisada y que pueda apoyar esa zona en el suelo dando un punto de estabilidad muy bueno sin limitar por ello la agilidad.

En el antepié, tenemos un enfoque que me recuerda mucho al de las Kwicky Blade-Light ya que en la cara exterior se han dejado únicamente blades y en la cara interior se han puesto tacos de caucho para dar un mayor agarre y resistencia justo en la zona en la que se produce el último impulso.

K-Swiss Blade Light Run II - Suela delante

Entre ambas zonas, hay un surco de flexión que permite que el apoyo de la zona sea muy progresivo y que la pisada pueda ir evolucionando correctamente, ayudada también por las dos grandes ranuras de flexión transversales (una antes de los metatarsos y otra después), amén de la propia flexibilidad que permiten los blades.

Contando con que no son bloques grandes, ni gruesos, quizá le habría puesto algo más de caucho en la zona de la puntera (en el último, el de forma triangular) y uno en la zona exterior, para los que corren de mediopié y que tienden a desgastar justo en esa zona la suela pero, bueno, si la pisada es buena, tampoco es que sea estrictamente necesario.

Delante también hay mucho contacto con el suelo con lo que volvemos a notarlas estables (pero no limitantes) y donde sí que destacan claramente es en el agarre ya que, como es habitual, se aferran a cualquier tipo de superficie, desde el asfalto mojado a la tierra compacta pasando por sus versiones en mojado.

Respecto al problema endémico de recogida de piedrecillas de los blades, en éstas no existe ya que no tienen profundidad suficiente como para que se queden enganchadas.

Upper

El upper de las K-Swiss normalmente habla por sí sólo, tanto en la distancia gracias a sus bonitos y muchas veces llamativos diseños, como en la corta distancia por su buena manufactura, soluciones y demás, pero cuando la distancia se acorta aún más y te las calzas, es difícil no enamorarse de él ya que funcionan generalmente muy bien en todos los aspectos.

La gama de running va muy de la mano del triatlón por lo que siempre miman mucho aspectos como la transpirabilidad, tacto suave, buen ajuste, ligereza, etc., y, poquito a poco, versión tras versión, vamos viendo cómo van incorporando tecnologías y soluciones que dan cada vez mejor servicio a todas esas necesidades hasta el punto de que, posiblemente, si se le dijera a un usuario de K-Swiss que cuál es su parte favorita de la zapatilla, muchos optarían por destacar el upper.

K-Swiss Blade Light Run II - Perfil exterior

El upper de este modelo está basado en una doble capa, ambas sin costuras, donde la exterior (lo que vemos en azul) tiene una configuración de rejilla de “dobles hexágonos” similar a lo que tienen otras como la Ultra TT 5.0 y la interior es una especie de recubrimiento con una telilla fina.

Como hemos comentado varias veces en otros análisis, este tipo de rejilla de “dobles hexágonos”, bien diseñada, funciona muy bien y puede ser incluso más versátil que una doble capa con una rejilla exterior abierta y una interior algo más tupida.

La clave es conseguir el equilibro con el tejido utilizado ya que ha de ser resistente a los roces, permitir dar estructura al upper con su propia resistencia a la vez que permite deformarse para adaptarse al pie tanto en estático como en dinámico, que no penalice a la transpirabilidad, etc.

En este caso, la capa exterior de la Blade-Light Run II cumple con todos esos requisitos con muy buena nota y lo mismo hasta sería posible que con ella sola más un par de refuerzos bien colocados se pudiera haber confeccionado el upper de la zapatilla.

Sin embargo, ni cortos ni perezosos, en K-Swiss se han sacado de la manga una solución muy chula y efectiva para darle forma a los refuerzos, colocando esa especie de estructura exterior que vemos en negro envolviendo sobre todo la zona del empeine.

No es una estructura maciza con tiras continuas sino que es una amalgama de circulillos plásticos unidos entre sí, con lo que pueden deformarse prácticamente a todo siguiendo cualquier tipo de perfil, amén de que al dejar espacio entre ellos, no penalizan en absoluto la transpirabilidad.

K-Swiss Blade Light Run II - Detalle upper

Además, aunque sea todo una pieza, los cinco brazos (son cinco como corresponde según el logo de la marca) salen desde la mediasuela y van curvándose para volver a unirse a la altura de la ojetera, pero entre cada par queda un gran hueco sin cubrir. Haciendo una analogía un tanto burda, pero que me hizo gracia la primera vez que las vi: es una especie de caja torácica con cinco costillas.

K-Swiss Blade Light Run II - Detalle tiras

Esa estructura exterior hace la doble función de servir de refuerzo y de llevar gran parte de la responsabilidad del ajuste. Lo primero lo vemos claramente en la puntera, recubierta con una capa generosa de puntitos negros y, lo segundo es fácil de ver o, mejor aún, de sentir, en cuanto te las calzas y empiezas a tirar de los cordones para ajustártelas ya que los ojales segundo y cuarto tiran de esa estructura.

La ojetera es simétrica, aunque no sigue una línea recta y empieza relativamente atrás con lo que deja bastante espacio para los dedos, como veremos más adelante al hablar de la horma.

Los cordones son semiplanos y, como en casi todas las K-Swiss, en la parte final se arrugan para que sea más difícil que se desaten inesperadamente.

La lengüeta es bastante mulludita y de un tacto exquisito, nada rígida, de unas dimensiones muy buenas y, aunque suene a tontería, creo que contribuye mucho al confort de la zapatilla.

En cuanto a la zona del talón y tobillo, vemos que los dos últimos brazos de la estructura exterior llegan hasta ella (o salen desde ella, según se mire) pero que en lugar de llegar hasta la mediasuela, quedan enlazadas a un recubrimiento sintético que tiene el contrafuerte.

Este contrafuerte, junto con el diseño de la base interior hacen que el pie asiente muy bien, con sensaciones similares a las que trasmiten las Kwicky Blade-Light y el puntito de amortiguación del Superfoam le da el toque de amortiguación justo para que sea muy agradable.

Además, se ha dejado la zona del aquiles muy ancha y con una “U” muy acolchada en la parte superior lo que, sumado a la gran cantidad de acolchado que recubre todo el collar y lo bien que cierra la ojetera, hace que el tobillo quede perfectamente ajustado como queramos, tanto si preferimos un ajuste ceñido como si queremos optar por algo más sueltecillo.

Hablando de unas K-Swiss, huelga decir que son fresquitas, que transpiran muy bien, que es poco menos que imposible que hagan rozaduras… porque eso se le presupone.

Horma

En general, la filosofía de la horma de las K-Swiss me encanta y, quitando un par de modelos, me parece que son válidas prácticamente para cualquier tipo de pie porque consiguen conjugar muy bien el ofrecer bastante amplitud con muy buenos ajustes, refuerzos o acolchados donde hace falta, etc.

K-Swiss Blade-Light Run II - Vista General

En este caso, tenemos una horma bastante recta y planita, y relativamente holgada porque lo que puede ir muy bien a los que normalmente no encuentren zapatillas alegres, bien por tener pies anchos, bien por tener plantillas.

En el antepié queda espacio suficiente en la zona del metatarso y para que los dedos no estén agobiados, con la ventaja de que la parte final de la puntera va cerrando de una forma relativamente marcada con lo que, unido a un upper que cede muy bien y los refuerzos de la puntera, consigue evitar que los dedos vayan bailando o que notemos falta de seguridad en esa zona cuando corremos rápido con ellas.

En el mediopié están “en su punto”, ni muy amplias ni muy ceñidas algo que consigue básicamente gracias a que marca muy bien la parte inferior (tanto en el exterior como en el arco, en el interior) y luego abraza muy bien toda la zona del empeine gracias a la estructura plástica exterior que hemos descrito anteriormente.

Por último, en el talón, se notan bastante desahogadas, algo que se pueden permitir gracias a que el pie asienta muy bien en la base y luego queda bien abrazado el tobillo con un collar acolchadito y muy bien diseñado para que podamos dejarlo exactamente como nos guste a nosotros.

Me encanta la horma y cómo ajustan tanto en empeine como en tobillo y éste es uno de los puntos que más han mejorado respecto a la primera versión en la que quizá se les fue un poco la mano cuando decidieron dejar tanto espacio libre al pie, al menos pensando en ellas como unas zapatillas rápidas.

En esta segunda versión, son capaces de ofrecer ese mismo desahogo, pero dando a la vez un ajuste que permite correr con ellas todo lo rápido que se quiera sintiéndolas casi como una prolongación de nuestro pie.

Corriendo con las Blade-Light Run II

Es curioso pero, cuando una zapatilla es tan versátil como ésta, a veces me cuesta centrar el foco en el apartado de la dinámica, no porque no tenga rollete que contar porque podría llenar páginas y páginas sino por la cosa de que muchas veces parece que se demanda que se clasifique la zapatilla de manera un tanto encasillada en unos ritmos, pesos y demás y no siempre es posible hacerlo con rigor porque depende de muchos factores como pasa con éstas.

La Blade-Light Run II se mueve en una difusa línea entre las mixtas no radicales y las zapatillas de entrenamiento ligero, lo que hace que su “clasificación” dependa casi más del usuario que de ellas mismas.

K-Swiss Blade-Light Run II - Puestas Vista General

Por peso (unos 265 gramos), tacto de la amortiguación, ritmos, respuesta y demás, perfectamente las podemos meter a pelear con muchas de las mixtas actuales y no tienen nada que envidiarles porque se puede rodar con ellas metido holgadamente en el “tres y pico por kilómetro” (les he hecho rodajes entre 3’30’’/km y 3’45’’/km muy bien), pero si uno tiene una pisada mínimamente eficiente, se rueda ligerillo (ritmos que no suelan pasar de 4’30’’/km) y no se anda muy pasado de peso, a poco que se lo proponga, puedes utilizarlas prácticamente como zapatilla para todo si te gustan las de este tipo.

Como mejor se aprovechan es corriendo de mediopié o antepié y, aunque tengan un drop de diez milímetros, no he notado que interfieran en la pisada más de lo que lo pueden hacer otras de cuatro o seis milímetros, lo que puede ser una gran ventaja para los que, estando acostumbrados a zapatillas con drops de 10-12 milímetros quieran tener algo con un poquito menos, bien para cambiar sensaciones, bien para ir tanteando de cara a ir reduciéndolo progresivamente.

No pasa nada por talonear con ellas porque tienen chicha suficiente y están preparadas para aguantar envites en esa zona pero, sin ninguna duda, rodar con ellas con una frecuencia elevada y pisando planito es una delicia y es cuando notas su tremenda versatilidad, cómo flexan independientemente de si vas llaneando, p’arriba o p’abajo, de que te pongas a hacer giros bruscos, etc., ya que responden muy bien a todas esas variaciones.

Todo eso lo ofrecen gracias a la buena flexibilidad que hemos descrito antes (no son de las que se pueden hacer un gurruño, ni mucho menos, pero sí que flexan y torsionan con relativa facilidad).

Además, la estabilidad que tienen, basada en la amplia plataforma, no demasiada altura, tacto de la mediasuela, etc., le confiere ese punto de estabilidad inherente que tantas veces alabo porque permite que gusten por igual a los que son puramente neutros o a los que necesitan algo que no les desestabilice la pisada (por ejemplo, con grandes recorridos en la amortiguación, torsionando fácilmente por el mediopié, etc.).

Por más que sean neutras y que dejen claramente libertad de movimientos, cuando vas cascadete o si necesitas que se pongan serias y no dejen que te baile el pie, cumplen con nota muy alta.

Su terreno natural es el asfalto o superficies de tierra compacta, no porque al meterlas por pedregales se vayan a comportar mal, sino porque está bastante expuesta la suela y le podemos ir dando bocados aunque es cierto que en este modelo se ha mejorado bastante la durabilidad.

En definitiva y por intentar ubicarla, para los que conozcáis otras zapatillas de K-Swiss, podríamos meterla entre la Kwicky Blade-Light y la Blade-Max Glide, tendiendo más hacia la primera por comportamiento y prestaciones.

Usuario Tipo

Ideales para los que busquen unas zapatillas mixtas no radicales o unas zapatillas (casi) de entrenamiento, neutras pero estables, planitas (intermedias en drop y en altura total), ligeritas, tacto intermedio, con buena respuesta, relativamente amplias de horma pero con muy buen ajuste y con un upper tremendamente agradable y fresquito.

Para gente ligerita y que ruede rápido, pueden ser unas zapatillas prácticamente para todo y para gente de algo más de peso o que ruede a ritmos más “humildes”, pueden ser una buena opción como segunda zapatilla, para entrenamientos cañeros o incluso competiciones.

Muy interesante en cualquiera de los dos casos para quienes necesiten plantillas porque son amplias, con horma plana, buen ajuste y buen chasis.

Por último, a tener muy en cuenta por lo que gusten o necesiten de ir sin calcetines o que sufran por rozaduras o ampollas ya que el upper es muy transpirable, suave y agradable al tacto como es marca de la casa.

Peso de la Zapatilla: 265 gramos.
Precio: 100 €.

34 Comentarios

  1. Tremendo cambio el que ha sufrido esta zapatilla.

    Han modificado justo lo que tenían que tocar para dejarla niquelada.

    A puntito de caramelo está ya la prueba a fondo… cosa e hacerle 3-4 saliditas más y de montarla para ver el resultado así que, que nadie se despiste mucho porque en nada vamos a la carga ;-D

  2. leololozone, aunque no tuvieran el refuerzo negro, serían muy duraderas porque el upper es muy bueno y muy resistente.

    En cuanto a la flexibilidad, no lo son tanto como la primera versión, que doblaba demasiado, pero sí que caen entre las flexibles, a pesar de aparentar tener bastante mediasuela.

  3. ¿Y dices que con estas zapas has echo ritmos de 3’30’’/km ? me parecen muy a tener en cuenta ¿A costa de tener poca amortiguación?.
    Por cierto que envidio mucho tus tiempos.

  4. Sí, leololozone, a 3’30”/km se puede rodar muy bien con ellas, aunque no sea su ritmo ideal porque a esos ritmos van mejor las Kwicky Blade-Light N.

    En cuanto a la amortiguación, no tienen ni mucha ni poca, sino la justa para moverse en ese punto intermedio entre unas mixtas y unas de entrenamiento ligero, de ahí que el poder llevarlas como mixtas o como de entrenamiento depende mucho del corredor.
    Es un tacto relativamente firme, pero no es nada seco, de hecho, es menos seco de lo que se puede pensar viendo cómo responden.

  5. Hola,
    Una preguntilla. Me he dado cuenta de que al correr talono, y quería poco a poco ir cambiando mi forma de correr, empezar a pisar más de mediopie. ¿Estas zapas son adecuadas para hacer esta transición? ¿ Alguna otra que me pueda servir?
    Un saludo y gracias de antemano.

  6. Estoy encantado con unas Kwicky (versión pronador), tengo en el armario unas K-Ona.

    Aunque soy pronador leve, uso también neutras puntualmente.

    Estas, las Blade light run ii, serían más de lo mismo?

    Cómo las ves para meterlas por tierra, no veo zonas “fuertes” en la suela.

    Gracias.

  7. Inkel, no son iguales a las Kwicky, tienen más chicha y son mucho menos rápidas.

    Si las vas a usar en tierra, no las veo por lo que pongo en la prueba de que no agarran especialmente bien al no tener apenas taqueado.

  8. Gracias Morath.

    Vale, perfecto. Digamos que las Kwicky son más agresivas, más mixtas y las Blade Light Run II más de entrenamiento, ¿no?. Aunque por lo que veo le has dado caña.

    ¿Para un pronador leve como yo van bien?

    ¿Le metiste muchos kilómetros? Lo sigo porque eso de que vayas casi sin suela, directamente en la EVA, me choca un poco 😉

    Gracias.

  9. Inkel, las Kwicky Blade-Light son mixtas, las Blade-Light Run II no, otra cosa es que les haya zurrado como si fueran unas de competi-entrenamientos (de las que casi pueden ser unas mixtas).

    Si valen o no, depende de qué tipo de pronación tengas y si necesitas soporte o no porque las zapas no lo tienen y, aunque no son inestables, no dan soporte adicional.

    ¿Cuántas zapatillas con tanta EVA expuesta quieres que te nombre? Virrata, Kinvara, Blade-Light Tun, SpeedForm RC, Monza, muchas de las minimalistas, todas las Skechers, …

    Lo que se pule la EVA no es la tierra, sino el asfalto, lo de no recomendarlas para tierra es por el tipo de taqueado que tienen, que no le da agarre especialmente bueno. No falla, pero no es una maravilla.

  10. Morath, a ver si puedes ayudarme.
    Para mujer, de unos 55 kg, a ritmos de 4:30 más o menos. ¿valdrían como segundas zapatillas de entrenamiento?¿o serían mejores unas K-Swiss Blade-Max Express? No sería para competir, sino para alternar con las mías (Glide Boost 6). Uso plantillas y necesito (según el traumatólogo) amortiguación porque corro por asfalto y ya he tenido muchas veces periostitis. Pero no deberían ser muy blandas (ya que me he lesionado el aquiles y aunque ya me han corregido las plantillas tengo entendido que no es bueno para eso que sean blandas o con mucho recorrido).
    Si se te viene a la mente algún otro modelo estoy abierta a todo!

    Muchas gracias de antemano!

  11. Correr por asfalto no implica que haga falta más amortiguación pero, bueno, eso es otro libro y uno de los típicos mitos del running ;-D

    En principio, las que son muy blanditas de amortiguación y ceden mucho, requieren mayor uso de la cadena posterior (isquios, gemelos, sóleos, aquiles, …) y por eso suelen dar problemillas, aunque también puede ser por falta de estabilidad (mucha amortiguación mal controlada).

    Entre las dos que pones, me inclino por las Blade-Light Run II.

    En otros modelos, valoraría Rider 17 y Defyance 7, que suelen ir muy bien para esos problemillas.

  12. Ya… Lo de la amortiguación lo sé… Y os he leído mucho por aquí debatirlo, por eso he puesto “según el traumatólogo”;). Pero como dije, yo estoy abierta a cualquier cosa que me ayude o me vaya bien.
    Puse esas dos porque tras unos días leyendo análisis me parecía que tenían buena pinta pero nunca he tenido unas k-Swiss la verdad. Tenía la espinita de las energyboost (eran como un guante), pero con mi problema me dio miedo que fuesen demasiado blandas y las descarté.
    Mizuno no me ha ido muy bien, pero si la rider 17 van bien para ese problema la incluyo en la lista. 😀 Voy a ver si encuentro en alguna tienda las Defyance para probármelas. 🙂
    Muchísimas gracias por contestar tan pronto.:)

  13. Ojo, ninguan regla es 100% aplicable, son sólo cosas que no hay que tomar como si fueran “leyes” cuando no lo son.

    Es como lo de que Rider 17 o Defyance pueden irte bien.

    Lo importante es ver qué necesitas y de dónde vienen esas molestias.

    Por cierto, añade las 1080v4. Sí, sí, aunque tengan drop de 10 milímetros que teóricamente exige un poco más al aquiles en caso de acortamiento ;-D
    Pueden ser una buena opción junto con las Rider 17, ambas estables, con buen equilbrio de amortiguación.

  14. Ya ya, como se dice “la ciencia médica es una ciencia inexacta”, y el cuerpo humano,(con sus zapatillas :D), cada persona es un mundo.

    Pues las 1080v4 las había barajado también, y las 890V3, (que casi las cojo hace un mes) pero precisamente drop de 7-8 de estas me echaba para atrás… Entonces no debo hacerle caso a esa cifra? O sólo lo “ignoro” en ese modelo en concreto.

    Yo tomo nota de todas.;)

  15. Lo de que es una “ciencia inexacta” cuesta hacérselo entender a la gente ;-D

    Lo del drop, no es que no importe, pero no se nota tanto como dicen algunos, hablamos de apenas 2-3 milímetros y luego no tienen tanto recorrido de la amortiguación así que no hay tanta diferencia, no necesitan adaptación.

    Hay mucho desconocimiento alrededor del tema del drop.

  16. Jajaja. Bueno, en la Glide Boost, que es la que estaba usando el drop son de 10mm así que supongo que irá bien. Sí, yo soy una de esas desconocedoras del drop. Por mucho que leo acerca del tema me sigue costando saber traducir el significado adecuado de las cifras de cada zapatilla.

    Pues una vez más, muchísimas gracias por todo. Tendré que ir a probarmelas con las plantillas, a ver cúal se ajusta mejor. 🙂

  17. Ahí le has dado raquelismos!!! Probar y lo que te vaya bien porque eso es lo que realmente vale, no lo que digamos los que leemos lo que escribís porque sin ver de cerca y sin sentirlo es complicado, no deja de ser más que una opinión.

    A ver si tienes suerte!!!

  18. Jajaja. Bueno, lo que nos decís nos ayuda muchísimo, al menos a mí un montón, y sin los análisis no conocería muchos de los modelos y estaría perdidísima. Y sobretodo sin las respuestas (u opiniones) que nos dais. Yo así aprendo mucho y cuando voy a comprar algo sé exactamente lo que estoy buscando y lo que necesito.
    ¡He de decir que ya he comenzado las pruebas hoy por la tarde!:D
    Quería hacer una última consulta que me reconcome estos días y sobre la que no encuentro información, ¿cualquiera de estos modelos (o cualquier modelo en general adaptado a mis características) podría usarse en el caso de que tuviese que correr en la cinta algún día?

    Gracias! (de nuevo 😉 )

  19. Gracias raquelismos, un placer que te seamos útiles!!!

    ¿Para correr en cinta? Sin problemas con ninguna de las que estamos hablando y, en general, con ninguna zapatilla.
    No obstante, para correr en cinta, creo que es mejor hacerlo con zapas más bien firmes porque, si no, hay demasiado rebote al sumar lo que rebota la cinta y lo que añada la propia zapatilla.

  20. buenas. soy pronador leve, peso 64 kg, voy a correr mi primera maraton, la intencion es hacerla en 3h.10 – 3h.15, me podrian valer para hacerla? es que hasta ahora he usado unas kwicky para competir hasta media maraton y estoy encantado con ellas. muchas gracias de antemano.

  21. txerra1976, si vas a ir preguntando en cada página de zapatillas que puedan acercarse, mejor abrir un hilo en el foro de zapatillas, es donde más participación encontrarás ;-D

    Ya te he contestado en la de las Ravenna 4 solo que, en este caso, veo menos la opción de las Blade-Light Run II.

    Puesto a cambiar, preferiría las Ravenna 4 aunque, como te decía, a tres semanas, ni loco me pongo a buscar unas nuevas zapatillas para una maratón y si toca comprar, iría de cabeza a lo que sabes que te funciona, es decir, Kwicky Blade-Light.

  22. Me hice con unas kwicky dejándome guiar por vuestros comentarios y estoy más que encantado con ellas tanto para competir como para entrenos rápidos. Ahora necesitaba unas nuevas para los entrenamientos más largos y me decidí por estas porque estoy evolucionando a ritmos más rápidos y haciendo transición hacia pisada de mediopié…y porque quería que fueran k swiss. Las anteriores que tenía para esto eran unas cumulus.
    ¿Cómo ves la elección?
    Gracias y un saludo.

  23. parealamud, las Blade-Light Run II son más rodadoras que las Kwicky Blade-Light, sin duda, pero sin información, no te sé decir si están dentro de su uso teórico.

    No obstante, tampoco es especialmente relevante porque si ya las tienes, nadie mejor que tú para ir probándolas y viendo qué tal te encuentras con ellas.

  24. Perdón, la verdad es que con los datos que he dado…
    Peso 65 kg y actualmente corro 4-5 días a la semana (50/60 km). Pisada neutra. Preparo especialmente medios maratones, donde ando por 1h35′ y este año quiero acercarme a 1h30′.
    Aún no las he probado porque estoy por recibirlas!

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