6.69 km caminando (un poco más porque el gps tardó mucho en pillar señal), cerca del mar y con un calor terrible. Casi me derrito.
Edito para contar la historia de lo que pasé para poder comprar una botella de agua. Resulta que salí con un botellín de cocacola, de los grandotes, porque donde fui a comprar no tenían botellines de agua fría. A mitad del camino ya me había tomado toda la cocacola, porque hacía mucho calor y la botella se iba calentando más y más, así que me la terminé de beber rápido.
Total, que hacía mucho calor y pensé en comprar una botellita de agua fría. Por dónde estaba no había nada, así que caminé y caminé y encontré una gasolinera. Dentro de la gasolinera hay un bar y al lado la típica tienda de gasolinera. Me había dado cuenta de que cometí el error no no llevar más dinero en efectivo que el que gasté antes en la cocacola, pero llevaba tarjeta. Pedí el botellín de agua fría en el bar y pregunté si podía pagar con tarjeta. Un camarero me dijo que allí no cobraban con tarjeta, pero el otro camarero me vio apurada, y dijo que él me la dejaba llevar gratis porque hacía mucho calor y la necesitaba. Cuando me la fue a dar el compañero me insistió en que no, y que fuera a la tienda de la gasolinera que allí si cobraban con tarjeta. Cara de poker del compañero que me quería hacer el favor invitándome al agua y nada....oye gracias, muy amable, me voy a la tienda de al lado. Pues bien, en la tienda de al lado cojo una botella de la nevera, voy a pagar, y me dicen que solo cobran con tarjeta a partir de 3 euros. Pregunto que por qué hacen eso y me dice el chico que porque el banco les cobra un tanto por ciento de la compra con tarjeta. Trato de explicarle que ese tanto por ciento del precio de una botella de agua es una cantidad menor de dinero que si lo aplica a tres euros, pero no parece que ni a él ni a su compañero le gusten mucho las matemáticas....no lo entienden e incluso se ríen. Le dejo la botella en la nevera y me voy sin el agua, por lo de los tres euros y oye...por amor propio, que de mí no se ríen los analfabetos estos. Por momentos pensé que me daba un fatigón.
Camino, camino, y ya voy bastante tocada por el calor, hasta que a lo lejos veo una sucursal de un banco. Llego hasta allí, saco dinero en el cajero y compro una botella de agua fría en el pequeño supermercado que hay al lado. Por fin!
Media botella por arriba y la otra media pa' dentro. Ahora sí!![]()
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