Durante los últimos años, los de Portillo de Toledo han mantenido una línea bastante conservadora en su sobrio catálogo de zapatillas para corredores. Las nuevas versiones de sus más famosos modelos (Joma Hispalis, Joma Carrera, Joma Titanium…) solían mejorar a la versión anterior, pero sin incorporar novedades extremas, y no aparecían nuevos modelos de cierta categoría.

Sin embargo, esta tendencia empezó a modificarse con la aparición de las Joma Supercross en el catálogo del año pasado, coincidiendo con el centenario de la creación de la marca, y se ha mantenido este año con las nuevas Joma Storm Viper.

Con las Storm Viper, Joma pretende cubrir un nicho que ha tenido algo descubierto en su catálogo durante los últimos años, el de los corredores a los que, por peso o por ritmos, les gusta entrenar con zapatillas ligeras. Para ello han creado una zapatilla en la que utilizan varias de las mejores tecnologías ya contrastadas en sus modelos tope de gama (Stabilis, Pulsor, etc) e incorporan alguna tecnología que todavía debemos considerar novedosa (Rebound). Joma Storm Viper

Veremos si en realidad se pueden considerar o no unas zapatillas de entrenamiento ligero. Por peso no será, puesto que las Storm Viper, con 290 gramos en una talla 9 USA, aunque no llegan al peso de otras del mismo segmento, rebajan considerablemente lo que vienen marcando en báscula los modelos tope de gama de Joma (Carrera o Hispalis), que superan los 300 gramos, alguno de ellos de manera holgada.

Mediasuela

Podemos observar dos partes diferenciadas de Phylon en la mediasuela. Una es una capa uniforme y relativamente blanda que, además de servir de base para la plantilla, proporciona la necesaria comodidad y estabilidad. La otra, algo más firme y constituida por bloques de Crash Pad independientes (recuerdan a los del Abzorb de las últimas versiones de las desaparecidas New Balance 890), además de amortiguar el impacto en la entrada y en el despegue, tendrá la misión de facilitar que la transición se realice de una manera fluida y cómoda.

Joma Storm Viper

Estos bloques de Crash Pad se constituyen con una de las nuevas tecnologías de Joma, el Rebound, un material que los de Joma dicen que proporciona un mayor impulso y al que han dado un aspecto exterior semejante al poliestireno expandido, es decir, el famoso corchopán o poliespán.

Además del Rebound, para reforzar la amortiguación dispone, como sucede en el resto de sus principales modelos, del sistema Pulsor, constituido por una pieza de gel alojada dentro de la mediasuela, a la altura del talón, que sirve para absorber mejor el impacto y proporcionar una mayor capacidad de amortiguación en esa zona, lo cual suele ir bastante bien para los más talonadores.

Joma Storm Viper

Por la parte interior de la mediasuela, la primera capa de phylon lleva varias rayas horizontales para reducir la flexibilidad (cosa que no sucede en la parte exterior).

Asimismo, incrustada en ella, se puede ver parte del Stabilis, la pieza que constituye el principal elemento del sistema estabilizador de la marca.

Suela

Pocas diferencias vamos a ver en la suela de las Storm Viper respecto a otros modelos de la marca. De hecho, tanto la mediasuela como la suela de este modelo son todo un calco de la mediasuela y suela de las actuales Joma Hispalis (o, al menos, lo parecen).

Joma Storm Viper

La parte de atrás mantiene la tradicional forma de herradura constituida con cinco bloques independientes, uno trasero, dos exteriores y dos interiores. El bloque central trasero, más grande y con la leyenda ‘DURABILIDAD’, así como los dos exteriores son de un caucho más duro que los dos interiores, el Durability, un material que garantiza una gran durabilidad, ya contrastada, de la suela. El material de los dos bloques interiores (en naranja), aunque también resistente, es más blando y flexible.

Otro bloque triangular independiente rellena parte del hueco interior de la herradura, proporcionando todavía una mayor estabilidad en la zona del talón. En él podemos leer el dato del drop de la zapatilla, D12 (drop de 12 mm), un detalle disponible en los últimos modelos de Joma.

En el hueco de la herradura podemos observar un agujero circular por el que se ve la pieza color verde de gel del sistema de amortiguación Pulsor. Ese agujero ha sido habitual en distintos modelos anteriores y varios corredores manifiestan, a modo de crítica, que las piedras se incrustan con relativa facilidad en él.

La zona media es discontinuada, algo que va siendo cada vez más raro. En esta zona se ubica el Stabilis, el sistema estabilizador de la marca, que principalmente está constituido por una de las habituales piezas de TPU que da rigidez a todo el conjunto e impide la torsión desequilibrada entre la parte delantera y la trasera. En las Storm Viper, al igual que en otros modelos de Joma, el Stabilis se sitúa en la parte interior de esa zona intermedia de la suela, expandiéndose un poco hacia la zona interior de la mediasuela, para dar también cierto soporte a la zona del arco.

La parte delantera de la suela está constituida por unos bloques exteriores (naranjas) que, a lo largo del borde, rodean a los cuatro bloques con pequeños tacos de forma hexagonal (azules) que se encuentran en la zona interior.

La forma de los bloques del perímetro es diferente según sea la zona y su función. En la puntera es un único bloque y más grande que el resto, pero con más relieves, para dar más agarre en el despegue. Los del exterior tienen menos superficie de contacto, son algo más blandas y disponen de unas ranuras transversales profundas, para favorecer la flexibilidad.

Los interiores son de forma cuadrangular y disponen de una mayor superficie de contacto con el suelo, para incrementar la estabilidad en esa zona.

Ni qué decir tiene que los bloques interiores con pequeñas piezas hexagonales azules tienen como principal función la de incrementar el agarre, independientemente de la superficie en la que se corra, pero que funcionan de maravilla en tierra.

Las ranuras de flexión distribuidas por toda la suela configuran el sistema Flexo, que es el encargado de dar flexibilidad a la suela y facilitar la transición de la pisada. En las manos la suela no se siente excesivamente flexible, sino más bien lo contrario. No es raro puesto que, como hemos dicho, monta la misma mediasuela y suela que las Joma Hispalis, que tienen un público objetivo más pesado y menos ágil de ritmos.

Upper

Pero si hay algo novedoso en las Storm Viper, es el upper. Constituido con un material totalmente diferente a las mallas tradicionalmente empleadas por la marca y que Joma menciona que es similar al neopreno, da un toque totalmente diferente al de modelos anteriores. Es algo similar en apariencia al techfit de adidas, pero de tacto más recio y tosco. Aunque en líneas generales presenta un buen aspecto no parece que, a priori, la ventilación sea su fuerte.

En esta ocasión Joma huye de las piezas cosidas y refuerza la mayor parte de la zona central con termosellados reflectantes de TPU (tecnología Sportech), incluido el logo de la marca. Estos termosellados van desde la ojetera (seis agujeros más el adicional) a la unión con la mediasuela, lo que da mucha consistencia en toda esa zona central.

Aun así, interiormente y en ambos lados esta zona central, el upper tiene tres tiras que, equivalentes a las tres famosas bandas de las adidas, parten desde la ojetera hacia la base de la plantilla, reforzando todavía más, si cabe, la zona media.

Joma Storm Viper

Solo mantiene sendas piezas de material cosidas en la puntera y en el talón, para proteger la primera y para dar estabilidad la segunda. Estas piezas cosidas tienen además algún punto de unión con los termosellados, configurando una red que da estructura a toda la zapatilla.

Además de estar presentes en las piezas de material mencionadas, también pueden observarse costuras como refuerzo de la ojetera y como unión de la lengüeta a la zapatilla.

Los acabados interiores del upper son buenos y el tacto del interior es suave, sobre todo en el retropié.

Horma

Joma Storm Viper

Pese a ser concebido como un modelo más ágil que Hispalis o Joma Carrera, mantiene una horma relativamente amplia, permitiendo su uso tanto por corredores con pies anchos como por plantilleros. El tallaje a elegir por sus futuros usuarios será el habitual.

No presenta restricciones en ninguna de sus partes e incluso podríamos tacharla de amplia en retropié, en donde el collar se antoja demasiado abierto, por lo que los corredores de pie estrecho precisarán hacer uso del ojal adicional si acostumbran a llevar esta zona sujeta.

El arco no es nada marcado y las plantillas, de 5 cm de EVA y de calidad aceptable, cubren perfectamente su cometido. Los cordones, de buena calidad, tienen longitud suficiente y también cumplen su función con sobrada solvencia.

La lengüeta es mullida, en la línea de Joma, y está construida con el nuevo material solo en la parte inferior y media del exterior, y con rejilla tradicional en la parte superior del exterior y por toda la parte interior, es decir, que mantienen la rejilla en las zonas que van a estar en contacto con el pie.

El sistema de ajuste del talón (Fix Counter) está configurado sobre la base de un contrafuerte rígido de PVC, cubierto por un cómodo almohadillado y reforzado por tiras de material cosidas por el exterior. El parte interior está recubierta de microfibra, bastante suave. Destacan los detalles reflectantes, uno central y dos laterales, puesto que son de tamaño considerable y se ven perfectamente en la oscuridad.

En marcha

Simplemente, al calzar las Storm Viper se siente que estas sobre unas Joma. Su horma ancha, su amortiguación tirando a firme, su relativa rigidez y su aspecto recio llevan el sello de la marca toledana.

Joma Storm Viper

El upper se ajusta al pie, pero no como lo hacen tejidos de este tipo de otras marcas ya que deja mayor libertad, supongo que por la amplitud de horma. Pero claro, no debemos obviar que el público fiel a esta marca busca algunas de sus habituales características: horma ancha, amortiguación tirando a firme, alta durabilidad, etc.

La amortiguación se siente menos firme que en otros modelos anteriores de la marca, no solo por los nuevos materiales, sino también por la distribución de los Crash Pad en la zona del retropié. La mejora en la suavidad y rebote de la amortiguación la podrán percibir mejor los talonadores, que son los que sacarán más rendimiento al modelo.

En movimiento se notan algo más livianas que los buques insignia de la firma (Joma Hispalis o Joma Carrera), pero no llegan a tener el carácter, ni mucho menos, de unas zapatillas mixtas.

Tampoco me parece que puedan hacer excesiva competencia como zapatillas de entrenamiento ligero a otros modelos como Adidas Energy Boost 3 o Asics Dynaflyte, salvo en su contenido precio.

La estabilidad es más que notable tanto en asfalto como en tierra, incluso en terrenos algo rotos, por lo que son muy aptas para su empleo por caminos. El agarre es bueno, pero en acera, loseta o adoquín falla un poco si están mojados, lo cual no deja de ser lo habitual. El ajuste en movimiento es más que aceptable, pero no llega al que precisan unas zapatillas de entrenamiento ligero, sobre todo si se tienen los pies estrechos debido, principalmente, a su amplitud de horma.

No he echado en falta ventilación, lo cual no es extraño debido a las fechas en las que se han probado, pero me temo que en periodo estival o en zonas de clima cálido la transpirabilidad que ofrece el upper, pese a disponer del sistema de ventilación VTS, será más bien insuficiente.

En ritmos moderados, alrededor de los 5’/km, se mueven bien, pero cuando los ritmos se tornan alegres, digamos que cercanos a 4’30”/km, la cosa se va complicando, aunque los usuarios más pesados todavía la moverán bien a esos ritmos. Moverlas por debajo de los 4’/km no es cómodo. Lógicamente, se pueden usar en pista, pero no busques en ellas las zapatillas que te den los mejores registros.

Como parte negativa, destaca que en la zona interior de la costura con la que se fija la lengüeta al upper sobra mucho material del extremo de aquella, lo que puede producir molestias en el empeine si este material “sobrante” no se queda ajustado al upper. Es una cosa muy subjetiva y solo me ha pasado en el pie derecho durante unos días, hasta que he localizado el origen de las molestias, pero no estaría de más mejorar ese aspecto en futuras versiones, que puede hacerse simplemente con rematar un poco mejor esa costura para que no quede mucho material libre.

Conclusiones de la Joma Storm Viper

Esperaba un poco más de las Joma Storm Viper. Quizás me había creado demasiadas expectativas y creía que serían unas zapatillas algo más ágiles, más cercanas a unas mixtas, pero sin dejar de ser zapatillas de entrenamiento.

Creo que el tener una mediasuela y una suela tan similar (o igual) a las que montan las Hispalis resta ligereza, flexibilidad y, en definitiva, algo de respuesta al modelo. Si realmente se busca algo más ligero debería aligerarse la mediasuela y, sobre todo, habría que modificar la suela en busca de una mayor flexibilidad, ya que se muestra excesivamente rígida a ritmos alegres. Aun así, las zapatillas son de las más ágiles del catálogo de Joma, pudiendo moverse a ritmos algo más alegres que a los que nos tienen acostumbrados otros de sus modelos más conocidos.

En cualquier caso, el paso adelante de Joma con las Storm Viper es evidente, ya que se había quedado bastante estancada en unos modelos que, aunque funcionan bien, por mera estética, parecían de hace algunos años. Juntar las nuevas tecnologías a algunas de las ya contrastada ha dado un buen resultado, aunque mejorable.

Por su horma, chasis y estabilidad, es una zapatilla muy apta para los entrenamientos habituales (rodajes) de corredores de pesos medios con pies anchos o plantilleros. Ni que decir tiene que, aunque las Storm Viper se mueven bien en asfalto o en pista, son unas perfectas “destripaterrones”, por lo que el mayor rendimiento, en lo que a superficie de entrenamiento se refiere, será en los caminos de tierra.

A destacar:

  • Upper novedoso.
  • Notable estabilidad.
  • Durabilidad de suela.
  • Elementos reflectantes.
  • Precio muy competitivo.

A mejorar:

  • Flexibilidad suela.
  • Reducción de peso.
  • Ajuste de collar y talón.
  • Acabado costuras interiores.
  • ¿Ventilación en periodo estival?

Calificaciones:

  • Chasis y estabilidad: 9.
  • Ajuste y horma: 8.
  • Amortiguación: 8.
  • Upper: 8,5.
  • Suela: 8,5.

Usuario tipo:

  • Usuarios neutros de 65 a 85 kg las podrán usar como zapatillas de entrenamiento en rodajes en los que se muevan a ritmos más lentos de 4’30”/km, sobre todo si la mayoría los hacen por caminos de tierra y buscan zapatillas estables de contrastada durabilidad.
  • Los usuarios de menos de 75 kg podrán usarla como zapatillas para todo siempre que suelan moverse a ritmos moderados y, pocas veces, a ritmos cercanos o inferiores a 4’/km.
  • Asimismo, los usuarios de más de 75 kg podrán usarlas a modo de mixtas para competir y entrenamientos de calidad si los rodajes habituales los hacen con zapatillas más lentas y pesadas.

Joma Storm Viper

Joma Storm Viper
8.4

Chasis y estabilidad

9/10

    Amortiguación

    8/10

      Ajuste y horma

      8/10

        Upper

        9/10

          Suela

          9/10

            Lo mejor

            • Upper novedoso
            • Notable estabilidad
            • Durabilidad de suela
            • Elementos reflectantes
            • Precio muy competitivo

            A mejorar

            • Flexibilidad de la suela
            • Reducción de peso
            • Ajuste de collar y talón
            • Acabado costuras interiores
            • ¿Ventilación en periodo estival?

            10 Comentarios

            1. Gracias Pamatati por mostrarnos las características y sensaciones de la Storm Viper. Me ha sorprendido bastante lo de los cordones. De lo que yo recuerdo cuando me las probé en tienda -aunque luego me decidí por unas Titanium, también con Rebound, pero de la que no he encontrado ninguna Review en Internet- éstos son los típicos cordones, que ha usado Joma en muchos de sus modelos (recuerdo las Shark por ejemplo), y que son más bien malinos como diría Morath. De hecho, yo siempre los he cambiado por unos New Feel del Decathlon, y cambia el ajuste y el comportamiento de la zapatilla de la noche al día, mejorándolo una barbaridad.

            2. Gracias por los comentarios Jose_Pedja,

              La verdad es que a mi los cordones no me han dado ningún problema y creo que tienen suficiente calidad. No son como los de las adistar boost, por ejemplo, que son unos cordones magníficos, pero para mi gusto no tienen carencias significativas,… quizás una capacidad de deslizamiento limitada.

              Puede que con otros cordones cambie algo el ajuste (probaré con los de las adistar, por ejemplo),… pero en el caso de las strom viper aquellos que, en su caso, pudieran tener problemas de ajuste seguramente ello se deba más a la amplitud de horma que a los cordones u otras cuestiones.

              Saludos.

            3. Enhorabuena y gracias por el analisis, cuesta informarse sobre Joma.
              ¿Podríamos decir que las storm viper son unas titanium con un “upper mas chulo”?

            4. Muchas gracias Correquetecorre,

              Creo que no,… las titanium están algunos peldaños por debajo de las storm viper en lo que a calidad y tecnologías se refiere.

              En ese sentido si que podríamos decir que son unas hispalis con un upper modernizado,… que las hace más ligeras y ágiles.

              Saludos.

            5. Pelotero82,

              Si, en principio para correr maratón a ese ritmo son aptas.

              Para los entrenos en asfalto y en pista, en ritmos más ágiles que los que indicas, también.

              Saludos.

            6. tengo unas hispalis 18 con las que empecé mis entrenamientos, ahora mis tiempos son de unos 5:30 y peso 75kg, me aconsejas pasar a las storm viper para seguir bajando mi ritmos hasta los 5 minutos?
              gracias y un saludo.

            7. Como en el artículo se incide mucho en la marca os pongo mi experiencia con unas JOMA Titanium. Como no sólo de correr vive el hombre os puedo decir que con mi bici de montaña no me las puedo poner porque las ranuras de la suela coinciden con la estructura del pedal metálico, con lo cual se clava en la suela y las destroza.
              Por otro lado son mi preferidas para hacer saco en la cochera. El suelo de la misma es muy deslizante y estas zapatillas se adaptan perfectamente. No se producen deslizamientos indeseados. Tengo unas Adidas con boost y unas Saucony y les da cien vueltas en este apartado.
              Ahora sí, para correr las noto un poco toscas, bastante inferiores a los otros dos modelos, Dan la sensación de pesar más, al mismo tiempo la parte delantera no parece amortiguar mucho y por caminos notas demasiado las piedras.
              De todas formas soy un corredor de los que se llaman populares, entiendo que no necesitamos demasiada tecnología, la principal mejora debería recaer sobre las piernas y no sobre las zapatillas, con lo cual estoy muy satisfecho con la relación calidad precio que me ofrecen.

            8. José Manuel,

              Lo de la bici es totalmente anecdótico,… evidentemente no configuraron las ranuras de flexión para montar en bici.

              Y sí, las titanium, como otras zapas de la marca toledana, en líneas generales son algo toscas y de confort limitado.

              De todas maneras, no hubiese estado de más que dijeses tus características, tanto físicas como “runiles”,… que siempre ayudan a hacerse una idea de lo que se habla en el caso de las impresiones personales.

              Gracias por los comentarios.

              Saludos.

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