K-Swiss Blade Foot Run

De un tiempo a esta parte, un buen fragmento de los corredores populares ya conoceréis las andanzas de K-Swiss dentro de nuestro deporte. La marca californiana está haciendo un gran esfuerzo para darse a conocer al gran público runner en nuestro país.

K-Swiss destacó -y aún sigue haciéndolo- en deportes de raqueta, principalmente tenis y últimamente el Pádel. Durante años ha ido acumulando experiencia en este segmento y hace relativamente poco la marca dio el salto al triatlón y, posteriormente, al running.

Poco a poco han ido ampliando su línea de calzado y ya poseen una colección más que respetable en variedad y calidad. Zapatillas como la K-Swiss Blade Max Stable y su versión trail, la Blade Max Express, la grandísima Kwicky o la sorprendente Konesic son buenos ejemplos de lo bien que están trabajando para ofrecer al corredor lo que necesita.

Un mercado que les faltaba por cubrir era el de la transición al minimalismo o natural running, y la Blade Foot Run vino a ocupar ese espacio y competir con las mejores del segmento ya en su debut.

Al principio me recordó mucho a una K-Swiss que utilizo como calzado de recuperación y para caminar, la K-Swiss Blade Light Recover, pues compartían buena parte de las líneas de diseño y, tras las buenas sensaciones que estas zapatillas me dan a diario, tenía muchas ganas de probar la Blade Foot Run.

K-Swiss Blade Foot Run - Perfil interior

Chasis y mediasuela

Cuando hablamos de zapatillas de transición, lo primero que le viene a todo el mundo a la cabeza es el drop. En este segmento, el drop sí es un dato importante. Recordamos que las zapatillas de transición al minimalismo o para uso de natural running deben tener entre 0 mm y  6 mm de drop, por lo general.

A veces, este dato se valora en exceso o se le da demasiada importancia. También hay que valorar mucho el perfil de la zapatilla, pues hay zapatillas con bajo drop y mucho perfil (Saucony Virrata) y otras con muy poco perfil y drop relativamente marcado (New Balance MR10 v2), así que el dato del drop es relevante, pero siempre valorándolo en conjunto con el perfil. Estamos hablando de zapatillas de transición y hay que conocer muy bien en qué punto de esa transición o adaptación estamos ya que un drop muy alto o muy bajo puede forzarnos demasiado o frenarnos en la adaptación, y un perfil alto o bajo puede darnos problemas con la protección de impacto, que pueden traducirse en molestias o lesiones.

La Blade Foot Run viene anunciada como una zapatilla con un drop de 0 mm. La realidad es que su drop es de 1.9 mm pero las sensaciones que proporciona son muy cercanas a una de o mm reales y, dentro de los modelos de transición existentes, es una de las más agresivas en este aspecto.

En cuanto al perfil, la gente de K-Swiss ha sido bastante inteligente en este tema ya que no ha abusado por exceso ni por defecto, ni mucho ni poco.

K-Swiss Blade Foot Run - Perfil exterior

Esto le da a la K-Swiss una posición privilegiada en la categoría ya que es una zapatilla estándar, protege pero da sensaciones, no posee una suela excesivamente amortiguada y, gracias a su perfil 19mm – 21mm (parece bastante más bajo en sensaciones), el pie está despierto, notando el terreno, a la vez que goza de cierto nivel de protección y amortiguación.

El chasis no es demasiado complicado. Ya conocemos la tecnología Blade de K-Swiss de anteriores análisis: es una serie de hojas o columnas inclinadas en la dirección de impacto en el ciclo de pisada.

La Blade Foot Run posee unas hojas diferentes a los modelos de entrenamiento, están separadas entre sí mediante huecos, lo que permite mucha libertad y otorga ligereza. En el caso de la Blade Foot Run, las hojas no tienen huecos entre sí, están unidas por partes menos gruesas de K-EVA, lo que les sigue permitiendo movimiento pero, al tratarse de una mediasuela más fina cuyo impacto va a ser mucho menor a causa de la eficiencia biomecánica del usuario de este tipo de calzado, no necesita unas hojas gruesas, sino flexibles y sin mucho material.

El chasis se compone de dos capas bien marcadas y diferenciadas:

  • Guide Glide: es la capa de polímero negro situada justo debajo de la plantilla de la zapatilla, forma una especie de cuna alrededor del pie, es de tacto suave y blando, aporta cierto nivel de estabilidad a la vez que proporciona un tacto agradable y buenas sensaciones al corredor.
  • Blades de K-EVA: es la parte blanca de la mediasuela, una EVA evolucionada de la marca a la que le han proporcionado la forma de Blades en un molde, inclinadas en un ángulo ideal para la maximización de la flexibilidad de la zapatilla y la absorción de impacto. Se puede apreciar que, desde el arco a la puntera las hojas apuntan hacia adelante siguiendo el movimiento natural del ciclo de pisada, pero en el talón apuntan ligeramente hacia atrás para que, en el caso de utilizar esta zona en un primer impacto, la zapatilla funcione correctamente absorbiendo esa energía.

Afortunadamente, la gente de K-Swiss le ha echado bastantes horas a la zapatilla. Se ve, en cada punto, que ha sido diseñada para funcionar bien. Uno de estos detalles lo encontramos en la mediasuela, y es que es una mediasuela continuada, con contacto continuo con el suelo a la altura del arco, algo fundamental en una zapatilla de natural running porque muchísimos (la mayoría) de los corredores de este segmento van a aterrizar de mediopié, así que es una zona crucial en el diseño de este tipo de calzado. De hecho, sus rivales (Kinvara, Virrata, la línea Pure de Brooks…) le han dado especial atención a la zona central de suela y mediasuela, hubiera sido un error por parte de K-Swiss no haber hecho lo mismo.

Suela

La suela de la Blade Foot Run sigue una pauta ya conocida en la marca. Es muy similar a lo que vimos en la Blade Light, tanto en su versión mixta como en la versión de triatlón.

K-Swiss Blade Foot Run - Suela

Cuenta con un dibujo muy marcado de hojas afiladas estilo maquinilla de afeitar, este dibujo proporciona un agarre sobresaliente en la mayoría de superficies, destacando tierra en buen estado (camino de parque) y asfalto seco. Cuanto más rugoso sea el suelo, mejor es la tracción.

En las zonas de máxima presión y desgaste, como pueden ser el talón y la zona interior del antepié, posee unas piezas de caucho de alta resistencia a la abrasión (Aösta II) que garantizan una durabilidad mayor.

K-Swiss Blade Foot Run - Suela talón

La verdad es que la durabilidad de la Blade Foot Run es buena comparada con el resto de rivales pero, evidentemente, es inferior que la de zapatillas mixtas o de entrenamiento. En muchas ocasiones se acercan a los 1000 kilómetros de duración, pero las zapatillas de transición o natural running (Newton aparte) suelen tener una vida de entre 400 y 600 km. La Blade Foot Run estaría en este rango, su desgaste es muy similar al de la Kinvara 3.

Como siempre digo, el desgaste es, en su mayoría, cuestión de biomecánica. Si eres un corredor que entra de antepié supinado y, de ahí, pasa al apoyo de antepié completo y después apoya el resto del pie, el desgaste seguramente sea mayor de lo esperado, mientras que entrando de mediopié y saliendo por la zona interior, aunque no sea excesivamente marcada esa salida, la vida útil se multiplicará, y es que las zonas protegidas por el Aösta II tienen una durabilidad bastante superior que las que tienen la K-EVA al aire.

K-Swiss Blade Foot Run - Suela punta

Cuando hablamos de zapatillas de transición o natural running la gente siempre tira hacia sus preferencias. Los más minimalistas odiarán todo lo que sea un extra en la zapatilla, lo más conservadores verán el drop algo radical, etc. Comento esto porque la Blade Foot Run es una zapatilla que no llama la atención pero mezcla conceptos, consiguiendo un modelo bastante equilibrado para todos.

Es una zapatilla flexible, como casi todas las de este segmento pero, al contrario que otras, no es extremadamente flexible. Se sitúa en una zona intermedia y eso permite que su rango de usuarios sea mayor, pues su flexibilidad es buena para todo el mundo. Aunque estés acostumbrado a la extremadamente flexible MR10v2, por ejemplo, podrás utilizar la Blade Foot Run sin mucho problema, aunque al principio la notará más rígida (es cuestión de días). Por otro lado, si vienes, por ejemplo, de usar una PureFlow, verás que la Blade Foot Run es bastante más flexible. K-Swiss ha encontrado un punto intermedio en la flexibilidad (y en otros muchos aspectos), quizá no ha dado en el punto de satisfacción de nadie, pero tampoco será el centro de atención de las críticas.

K-Swiss Blade Foot Run - Flexibilidad

Esta flexibilidad la consigue gracias a tres particularidades. Por una parte, los Blades favorecen la flexibilidad de toda la zapatilla, si bien es un modelo que conserva la estructura de arco hacia atrás. En segundo lugar, la línea longitudinal que recorre buena parte del modelo, permite la expansión del pie horizontalmente en el apoyo delantero. Por último, no hay que olvidarse del gran surco de flexibilidad situado en la zona central del antepié, justo por delante del hueso sesamoideo, como debe ser.

Upper

El upper es la parte de la zapatilla que más me ha gustado, sin lugar a dudas (y eso que, en global, es uno de los modelos que mejor sensación me ha causado este año ya que no esperaba gran cosa y ha resultado ser mucho mejor de lo que cabía esperar).

Lo primero, lo menos bueno: el diseño. No el diseño en sí de la zapatilla en cuanto a líneas y estructura sino el diseño ‘aparente’, el de los colores. Entiendo que la gente también disfruta con modelos discretos, elegantes, sobrios… no lo pongo en duda y a todos nos gusta tener algún modelo así, pero también se podrían haber estirado y ponerle colores llamativos, por dos razones: 1) los colores llamativos son los que más venden (por tanto los más demandados, está comprobado) y 2) K-Swiss viene, un poco, del mundo triatlético y ha pasado de la noche al día con los colores de la Blade Foot Run. Ya sabemos todos que los triatletas, en general, discretitos no son, y la Blade Foot es un modelo que muchos de ellos con buena técnica pueden utilizar (de hecho, están preparadas para ello), por eso mismo no entiendo la razón de limitarse a poner colores sobrios, más aún cuando Kinvara, Virrata, Mr10v2, Skechers GoRun o muchas otras son muy llamativas per0 también tienen la variante más discreta.

Ahora, lo bueno que, básicamente, es todo lo demás. Para empezar, tiene una estructura muy marcada con una gran protagonista: la pieza sintética perforada que ocupa todo el mediopié de la zapatilla, tanto por la cara interna como por la externa. Se trata de dos placas pegadas y cosidas sobre la malla que son las responsables del gran ajuste de mediopié. Son flexibles pero con suficiente consistencia como para dar soporte, sobre todo el interno, mucho menos perforado y que también cuenta con una rigidización extra por parte de las cinco bandas típicas de K-Swiss y moldeadas en el mismo panel.

K-Swiss Blade Foot Run - Panel interior

Estos paneles me han recordado mucho a los que había en la Tangent 2, tanto en tacto como en forma, y todo lo que recuerde a esa zapatilla siempre es bienvenido. Los paneles son muy protagonistas, incluso lleva un par de días hacerse a ellos, sobre todo si vienes de algún modelo rival en el que el upper es mucho más flexibles y minimalista (como Kinvara o cualquier New Balance Minimus). Son más rígidos que los uppers de las rivales, muy similares a lo que podemos encontrar en mixtas “consistentes” o zapatillas de entrenamiento. Esta es una de las muchas razones por las que digo que la K-Swiss mezcla conceptos, pero de una forma brillante ya que dan mucho soporte a los menos experimentados y no perjudican los movimientos del pie.

El sistema de cordones es otra de las muchas buenas cosas que tiene la Blade Foot Run. No vais a ver dos agujeros paralelos en ningún momento, ni los que están enfrentados, ni los de la misma fila.

K-Swiss Blade Foot Run - Cordones

No están colocados en línea recta o casi recta que es lo habitual, el sistema de lazado de los cordones de la Blade Foot Run está estudiado para dar un ajuste bueno, anatómico y para reducir presiones de los agujeros contra el pie.

Cuenta con seis agujeros incluyendo el superior para lazados con bucle que, sinceramente, no mucha gente utilizará ya que el ajuste de los paneles en la parte superior de la lengüeta es bastante marcado, pero como el talón también tiene estructura, nunca viene mal esta opción alternativa.

Como decía, los cordones son redondos y con estrías, no soy muy fan de los cordones redondos pero entiendo lo que ha querido hacer K-Swiss en este modelo, y es que ha desarrollado un sistema de lazado por el cual los agujeros son de menor diámetro que los propios cordones, así se evita que estos deslicen más de la cuenta al correr (esto, con unos cordones planos, sería mucho más complicado).

La lengüeta es muy cómoda, de grosor adecuado con suficiente acolchado para proteger de los cordones redondos y que cuenta con una anilla en la parte superior para un calzado rápido, supongo que con la mente puesta en su uso en triatlón, y es que los triatletas últimamente cuidan mucho su técnica de carrera, seguramente muchos utilicen la Blade Foot Run en competición.

He de decir que una de las razones por la cual me ha gustado tanto la Blade Foot Run es por su estructura en el talón. Estoy, desgraciadamente, muy acostumbrado a que, con la tendencia de reducir pesos últimamente (más que tendencia es carrera suicida), las marcas descuiden algunos aspectos de sus modelos, principalmente el contrafuerte de talón. K-Swiss siempre lo ha cuidado mucho, pero no esperaba que la Blade Foot Run tuvieran un contrafuerte como el que poseen, es un ejemplo a seguir para muchos, le aporta una estructura fuerte y protegida a la zapatilla para que el upper no se convierta en papel de fumar pero, a su vez, no influye en una técnica adecuada de carrera, por lo que los menos experimentados tendrán una seguridad propia de una zapatilla de entrenamiento, y los corredores más acostumbrados a zapatillas de transición no van a notar, en la mayoría de los casos, la presencia de un contrafuerte tan rígido.

El collar es muy acolchado para ser el de una zapatilla de transición, y es que la presencia del contrafuerte requiere un plus de confort. Ya os decía que han pensado en la zapatilla a fondo, su collar es bajito, con una protección de Aquiles nada intrusiva, razón por la que el contrafuerte no molesta a los que no lo necesitan o no les gusta su presencia.

K-Swiss Blade Foot Run - Collar

La malla de la zapatilla la recubre al 100%, el resto de materiales van pegados sobre ella. A simple vista y, sobre todo, con los colores de la zapatilla utilizada para el análisis, parece una malla demasiado cerrada (sobre todo en negro), pero su ventilación es buena, seca relativamente rápido y no es tan fácil de romper como la de muchas de sus rivales, un punto a favor muy grande. No es que no se rompan (si se tiene tendencia a ello, al final uno se las carga), pero en comparación  con su competencia, la durabilidad de la malla es mayor.

Otra de las tecnologías estrellas de la marca es el Flow Cool System, presente en esta zapatilla. Se trata de una serie de agujeros en el refuerzo de la puntera que deja pasar el aire sin oposición, este sistema funciona maravillosamente bien en la mayoría de modelos que lo tienen y, la verdad, no entiendo como el resto de marcas aún no lo utiliza porque funciona a las mil maravillas.

K-Swiss Blade Foot Run - Flow Cool System

Horma

Uno de los aspectos prioritarios a tener en cuenta a la hora de elegir un modelo de transición o natural running es la horma. ¿Por qué? Muy sencillo: debemos saber cómo tenemos el pie, cuáles son nuestros gustos y cuál es nuestro objetivo. No es lo mismo estar en transición para, en el futuro, utilizar un calzado minimalista o barefoot, que querer correr con técnica eficiente pero con protección y no ir más allá, hacia el minimalismo.

La gente en transición debería ir acostumbrándose a antepiés amplios, uppers poco restrictivos y, luego, a una serie de cosas no aplicables en esta sección respecto a perfil, drop, etc. En cambio, los que tienen como objetivo ser más eficientes pero correr protegidos, pueden optar por varias opciones: antepié amplio como los minimalistas, o antepié normal con uppers permisivos.

K-Swiss Blade Foot Run - Puestas

La Blade Foot Run, como no podía ser de otra manera, trata de conseguir un punto intermedio que pueda ser utilizado por todo el mundo. Cuenta con una horma protegida (ya hemos hablado de la estructura de sus paneles laterales y de su talón) pero, a su vez, ofrece un antepié bastante amplio.

Creo que las dos corrientes (corredores en transición y eficientes pero protegidos) pueden aprovechar este tipo de horma sin problemas y con éxito y por eso mismo le dimos la mejor puntuación en la ‘Guía definitiva de zapatillas de ‘natural running‘ ya que, aunque no estés acostumbrado a un antepié ancho, tu pie se va a mantener en el sitio porque el resto del upper no permite movimientos indeseados, mientras que si lo que buscas es libertad para que tus dedos se expandan, la Blade Foot Run no va a ser impedimento para ello.

Está claro que no es el paradigma que busca cada corriente, no es una MR10 V2 con antepié ancho, upper sin casi estructura, maleable e hiperflexible; tampoco es una PureFlow, amortiguada, más rígida, con horma algo menos permisiva… la Blade Foot Run ha intentado y ha logrado conseguir una horma intermedia aplicando lo mejor de los dos mundos, algo que en un segmento (entre las zapatillas clásicas y las minimalistas) suena a lógica y a un acierto.

Un detalle que sí quiero resaltar es la altura del arco, suele ser importante en cuanto a temas de confort y también contribuye mucho al correcto ajuste en muchos tipos de pie (sobre todo con arcos marcados). El arco de la Blade Foot Run es medio tirando a bajo, no es protagonista ni quiere serlo. La estructura de apoyo de arco no está presente, como buena ‘zero drop’ el arco no es esencial ya que, a estas alturas de la adaptación o transición, el cuerpo no debería necesitar estructura en el arco.

Amortiguación

La amortiguación en este tipo de zapatillas es relativamente importante porque la cantidad ideal depende de lo que cada uno busque, de la eficiencia que haya adquirido, de su peso, etc.

Se podría decir que hay tres tipos de zapatillas de transición o natural running: las muy amortiguadas (33 lyte 2, PureFlow 2), las intermedias (Kinvara, PureConnect) y las más cercanas al minimalismo (Mr10 V2, Inov8 Road X233).

La Blade Foot Run se situaría entre las intermedias y las cercanas al minimalismo, sería algo entre Kinvara y Mr10 V2, un modelo con poco recorrido de amortiguación, que aporta buenas sensaciones pero con la suficiente protección para cualquier corredor con una técnica medianamente avanzada. Por eso las veo como un paso en progresión despues de utilizar Kinvara (por la que la mayoría de la gente pasa).

La K-EVA es el material que más trabajo lleva en este proceso de amortiguación, es la que aporta la consistencia y la protección al pie, mientras que el Superfoam -situado bajo la plantilla- y el Guide Glide son los que aportan buen tacto y sensaciones agradables.

El talón es ligeramente más consistente y amortiguado que el antepié, no lo suficiente como para aterrizar de talón continuamente pero sí perfecto para los que aterricen de mediopié y necesiten cierto nivel de tacto en esta zona. En cambio, la amortiguación de antepié es suave y progresiva, muy agradable aunque no abundante, lo ideal.

El tacto, recorrido y cantidad de amortiguación van muy acordes con el perfil y el drop, eso hace de la zapatilla un espacio harmonioso. Cuando todo lo que diseñas tiene un objetivo común, al final se nota en el resultado. El perfil no es bajo pero sí que transmite muchas más sensaciones de lo que marcan las mediciones lo que, unido a un drop bajo y un tacto agradable de recorrido corto en la amortiguación, concluye en una zapatilla muy completa.

Conclusión

La Blade Foot Run es uno de esos modelos desconocidos que no tienen nada que envidiar a las líderes del segmento. De hecho, en muchos aspectos son mejores (estructura, horma, durabilidad del upper y precio) y, en cambio, se le ha dado mucho menos bombo que a otros modelos.

K-Swiss Blade Foot Run - Par

Es una zapatilla perfecta para los corredores que no quieran transicionar más alla de este tipo de modelos ya que, si se desarrolla una técnica buena, es una zapatilla que te aportará mucho: protección, permisividad con drop 0 mm y arco poco marcado, upper duradero y consistente, sensaciones de terreno, algo de amortiguación, buena ventilación.

Es cierto que le falta marketing y algo de “aura” y fama que sí tienen otros modelos como la Kinvara, las Minimus o la Pure Connect. Sin embargo, en rendimiento están a la altura, su fuerte es la polivalencia de usuarios, aúna una serie de conceptos que ninguna otra zapatilla del mercado ha combinado tan bien: estructura/drop 0 mm, apoyo de upper/amplitud.

Siempre he sido muy fan de la Kinvara, ahora también de toda la línea Pure y, cómo no, de la Inov8 Road y las Minimus, pero la Blade Foot Run es uno de esos modelos que utilizo mucho y al que le tengo un aprecio especial (me pasa cuando una zapatilla te sorprende y te da un rendimiento por encima de lo esperado).

Su problema y su éxito es que no es extremista. Digo problema porque quizá no será la primera opción de la mayoría de corredores. Otros modelos más extremistas (y no hablo de drop, sino de especialización en algo concreto) como una PureFlow 2 (si estás empezando y quieres protección), una Kinvara (si quieres un modelo paradigma de la transición) o una MR10 V2 (si quieres acercarte al minimalismo) puede que sean las primeras opciones, pero creo que la Blade Foot Run es, probablemente, la mejor zapatilla de rotación para complementar con cualquiera de estos modelos, siempre con el conocimiento de que tiene un drop 0 mm y que requiere preparación. Por todo lo demás, como zapatilla de rotación es perfecta.

En cuanto a diseño se puede mejorar, quizá también se le puede rebajar el peso con materiales más modernos (ahora pesa 226 gramos) pero la verdad es que es un modelo muy equilibrado, que no tiene puntos débiles y que, aunque no es la mejor en nada, sí se defiende bien en todo.

Usuario tipo

  • Corredores de natural running o en transición hacia el minimalismo que busquen un modelo con buena estructura, drop bajo, ligero pero con suficiente protección para el entrenamiento (requieren cierta experiencia previa, el peso es algo secundario a la experiencia pero, por chasis, lo ideal sería hasta 80 kg).

 

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Jónatan Simón
Jónatan Simón lleva coleccionando zapatillas desde hace casi 18 años, teniendo ahora una coleccion de mas de 400 pares. Ha estado federado de muchos deportes: futbol, baloncesto, natación, artes marciales, rugby, futbol americano, atletismo... Ha competido en velocidad (60-200m), medio fondo (1000m), saltos (longitud y altura) y, como afición, larga distancia y trail. Tiene en su haber 3 medallas de bronce en los mundiales de bomberos y policia (Nueva york, Liverpool y Pontevedra).

5 Comentarios

  1. Buena revision jonatan,

    Yo anadiria que tambien valen como zapatilla de rotacion para corredores en zapatillas convencionales que quieren probar drop “0” sin arriesgar demasiado (como serian unas innnov o mr10 v2), sin olvidar como dices que siguen siendo drop 0 y hay que tenerlas respeto si no estas acostumbrarse (esto es empezando en tiradas cortas y rodajes muy relajados).

    Y como bien dices la duracion de las suelas es mucho mayor entrando de mediopie con la pronacion habitual.

    En mi opinion, este segmento (el de las intermedias entre maximalistas y minimalistas mas radicales) es interesante y habra que seguirle pues tiene su interes para corredores populares que no quieran atreverse/arriesgarse al minimalismo mas radical pero quieran probar zapatillas con menos chicha incluso para rodajes y mejorar tecnica.

  2. Me he pillado un par de zavvi.es por 26,48€ puesto en casa (incluyendo un descuento extra del 15% de una web de descuentos) y me parecen una compra magnífica.

    Las voy a usar para una media maratón ya que me veo algo justo para esa distancia con mis Merrell Flux Glove.
    Además con semejante precio no escuece arriesgarse.

    Señalar que voy a mas a gusto con ellas con las plantillas quitada. Supongo que será de que estoy ya acostumbrado a llevar zapas carentes de ella.

    De construcción, aspecto y calidad de acabo solo decir que irreprochables. En marcha se me hacen “amortiguadas” pero precisamente por eso las compré.

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