Hay zapatillas que cambian cada dos o tres generaciones buscando un nuevo rumbo, otras que parecen quedarse congeladas en el tiempo y luego están las que, como las Mizuno Wave Rider 30, han ido evolucionando durante treinta versiones sin romper del todo con lo que son. Treinta, que se dice pronto.

En ese tiempo han pasado muchas cosas: cambios de compuestos, nuevas geometrías, obsesión por reducir gramos, etapas más conservadoras y otras más “modernas”, momentos en los que parecía que querían mirar a la competencia y otros en los que simplemente seguían a lo suyo. Y eso, visto con perspectiva, es probablemente lo más interesante de esta saga zapateril. Porque si hay algo que siempre ha definido a las Mizuno Wave Rider no es que hayan sido perfectas, sino que han sido reconocibles.

Ojo, eso no significa que todas las versiones hayan sido redondas. Ha habido generaciones discutibles, alguna con collares raros que no terminaban de encajar (qué controvertida fue la Mizuno Wave Rider 14, máxime después de la tan exitosa y añorada Mizuno Wave Rider 13), otras con sensaciones de mediopié algo extrañas, e incluso etapas en las que la búsqueda de ligereza las acercó demasiado a un concepto que no terminaba de encajar con lo que uno espera de una Mizuno Wave Rider (la Mizuno Wave Rider 17 la amabas o la odiabas, no tenía punto medio). Pero incluso en esos momentos, la sensación general era la misma: “esto es una Rider… aunque no sea mi Rider favorita”.

Y quizá por eso la llegada de las Mizuno Wave Rider 30 tiene algo especial. No porque reinvente nada, sino porque confirma que la saga ha encontrado un punto de madurez muy interesante.

Las Mizuno Wave Rider 30 no buscan sorprenderte en los primeros cinco minutos, no lo necesitan. De hecho, probablemente ese sea uno de sus mayores riesgos comerciales en un mundo donde muchas zapatillas parecen diseñadas para generar un ‘efecto wow’ inmediato, aunque luego esa magia se diluya con los kilómetros.

Aquí no hay trucos, no hay exageraciones, no hay sensaciones artificiales. Lo que hay es una zapatilla que intenta hacer muchas cosas bien sin destacar de forma exagerada en ninguna. Y eso, hoy en día, casi parece una decisión contracultural.

Porque el mercado ha ido hacia los extremos: o muy blandas, o muy rápidas, o muy maximalistas, o muy reactivas. Y en medio de todo eso, las Mizuno Rider siguen insistiendo en algo mucho más sencillo… Y mucho más difícil de ejecutar: equilibrio.

Eso sí, equilibrio no significa neutralidad aburrida. Significa control, significa coherencia, significa saber exactamente qué quieres ser. Y aquí es donde las Mizuno Wave Rider 30 me han sorprendido.

Mizuno Wave Rider 30 Despiece

Después de años sin calzar una Rider de forma continuada (las últimas fueron las Mizuno WaveKnit R2, coetáneas de las Mizuno Wave Rider 22), lo primero que me vino a la cabeza fue: “uy, esto ha cambiado mucho…”. Pero, en cuanto empecé a moverme y corretear un poco, rápidamente pasé a “…pero siguen siendo unas Rider, sin duda”. Ha sido como volver a casa por Navidad: todo te resulta extrañamente familiar, pero notas que han cambiado los muebles de sitio.

Y eso, curiosamente, es probablemente el mayor mérito de estas Mizuno Wave Rider 30. No que hayan cambiado mucho, sino que, después de cambiar tanto, siguen siendo unas Mizuno Wave Rider.

Dónde comprar Mizuno Wave Rider 30: evolucionando sin renunciar a su esencia

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Mediasuela

En la mediasuela está el corazón del cambio (y de la continuidad) de las Mizuno Wave Rider 30. Aquí es donde la marca japonesa ha hecho el trabajo importante sin romper la identidad, pero revolucionando el modelo más de lo que cabría esperar después de ver lo que hicieron en sus dos predecesoras.

Lo primero que llama la atención es el cambio de drop porque las Mizuno Wave Rider 28 fueron las últimas del clásico drop de 12 milímetros, las Mizuno Wave Rider 29 pasaron a 10 milímetros y las Mizuno Wave Rider 30 aumentan el envite bajando hasta los 8 milímetros.

Quizá estaban jugando a la oca, cayeron en la casilla seis y les tocó hacer un “de puente (12 mm) a puente (10 mm) y dos menos (8 mm) porque me lleva la corriente”. Lo sé, escrito no queda tan gracioso como cuando lo pensé al ver las especificaciones técnicas y comprobarlo midiéndolas, pero me apetecía que la chorrada quedara para la posteridad.

Mizuno Wave Rider 30 Drop

La razón de este doble salto tiene más pinta de venir de la decisión alinearse con la tendencia actual de drops más bajos para favorecer una pisada más planita, menos talonadora y puede ser un movimiento arriesgado para una zapatilla que, históricamente, ha sido el refugio de los talonadores de toda la vida.

No obstante, tranquilo, no te asustes si al caminar con ellas te dan sensación incluso de un drop menor de ocho (diría que de seis) porque se mantiene prácticamente igual en dinámico que en estático, con lo que no te van a exigir tanto como otras zapatillas con drops análogos pero mediasuelas mucho más blandas.

A nivel de alturas, me han salido unos 38 milímetros en el talón y 30 milímetros en el antepié que, sumándole los 5 milímetros de la plantilla se convertirían en unos 43-35 mm que ya cuadrarían bastante bien con lo que dice la documentación técnica de 42’5-34’5 mm.

No tengo la versión anterior para comparar, pero sobre el papel se mantienen prácticamente análogas en el talón y, debido a la bajada de drop, el antepié aumenta más o menos ese par de milímetros.

Y ya que estamos con los números, dejo aquí el dato del peso: 265 gramos comprobados en el 9 USA de este artículo (clavado en ambas zapatillas, izquierda y derecha). Se mantienen en la línea de sus predecesoras, en un peso que, teniendo en cuenta el empaque que tienen y todo lo que ofrecen me parece francamente bueno.

Hablando de la plantilla, como he dicho, es de 5 milímetros de grosor, microporosa y aquí tengo mi primer «tironcillo de orejas» serio para la marca. Es una plantilla orientada al confort inmediato al calzarse la zapatilla, pero penaliza notablemente la refrigeración y hace que la planta del pie se sienta calurosa con el paso de los kilómetros. Personalmente, le habría metido una plantilla algo más fina y de un material más avanzado (o una EVA clásica microperforada en lugar de este microporo) para favorecer la gestión del sudor y la humedad.

La base de la mediasuela sigue construida con Enerzy NXT, con la particularidad de que tenemos dos bloques diferenciados: uno superior con nitrógeno infusionado y otro inferior con un comportamiento algo más clásico dentro de lo que permite el material. Entre ambos, la Wave Plate que en esta versión es de longitud completa en vez de parcial, actúa como elemento estructural y dinámico.

Mizuno Wave Rider 30 Mediasuela Enezy NXT

El resultado no es una zapatilla blanda en el sentido moderno del término, ni tampoco una zapatilla firme en el sentido clásico. Es algo intermedio… pero no tibio porque, dependiendo de lo que le exijas, te muestra un carácter u otro.

El tacto es claramente más amable que el de las Mizuno Wave Rider de hace años, pero no cae en el terreno de la chiclosidad que a veces vemos en modelos maximalistas actuales. Aquí el recorrido existe, pero está controlado, hay compresión pero no hundimiento y eso es clave porque la mediasuela no colapsa.

Uno de los elementos más interesantes es cómo trabaja el sistema de vaciados. La zona trasera y media están profundamente aligeradas, lo que genera una especie de comportamiento tipo pistón. No es una geometría agresiva ni una placa radicalmente curvada, pero sí hay una sensación de progresividad muy bien medida en el apoyo.

Mizuno Wave Rider 30 Perfil

El talón entra con una lectura muy particular: sorprendentemente amable y confortable en estático, pero más firme y respondón cuando el ritmo sube. Es de esas zapatillas que caminando parecen más blandas de lo que luego son corriendo. Y eso tiene un punto casi engañoso, en el buen sentido, claro.

La combinación de geometría, placa y espumas permite una transición muy fluida, sin que tengas la sensación de estar “cayendo” hacia delante ni de estar empujado artificialmente. Es una zapatilla que no te lleva, pero te acompaña.

Otro punto importante es la estabilidad porque no hay correcciones, no hay elementos invasivos, pero sí hay estructura.

Mizuno Wave Rider 30 Base

La base real de apoyo es más coherente de lo que las formas pueden sugerir y no son tan tochotas como aparentan. La curvatura lateral y el diseño de la mediasuela hacen que la zapatilla parezca más ancha de lo que realmente es en apoyo efectivo. Y eso tiene un efecto muy interesante: estabilidad sin rigidez.

Al flexar la zapatilla con las manos, reconozco que me vino un ramalazo de «abuelo cebolleta». Pensé inmediatamente en aquel problemilla que planteaban algunas Mizuno Wave Rider y Mizuno Wave Inspire de hace una década: flexaban brúscamente en la zona media justo tras un talón hipercompacto. Afortunadamente, tras jugar cinco minutos con las Rider 30 en las manos y meterles kilómetros, descarto por completo esa queja.

No son unas zapatillas pensadas para pronadores, pero tampoco son unas zapatillas que se descontrolen fácilmente. Son de esas que, sin molestarte, simplemente funcionan.

Mizuno Wave Rider 30 Soporte

En marcha, las Mizuno Wave Rider 30 no son unas zapatillas rápidas… pero tampoco son lentas, y esto es importante matizarlo.

No hay sensación de explosividad, ni de rebote agresivo, pero cuando subes el ritmo, responden. No se hunden, no se rompen, no se descomponen, incluso a ritmos vivos (más rápidos de 4:00/km), mantienen la dignidad y coherencia.

No son unas zapatillas de series ni pueden competir con unas mixtas, pero tampoco son unas zapatillas trotonas que te penalicen si decides pisar el acelerador porque te toca en el entrenamiento o porque el compañero te echa un tiento.

Chasis: 7,9/10

  • Estabilidad: 8/10
  • Geometrías: 7,75/10
  • Peso: 8/10
  • Espumas: 8/10

Suela

La suela de las Mizuno Wave Rider 30 mantiene el ADN clásico de Mizuno en cuanto a durabilidad, adherencia y tracción, con un compuesto (X10) que prioriza longevidad frente a sensaciones ultrafinas de contacto, pero gracias a los ajustes que le han hecho, suben un puntito en la amabilidad y polivalencia respecto a sus predecesoras.

El diseño del talón es heredero directo de las Mizuno Wave Rider 29, aunque la clásica herradura o separación entre las piezas exteriores e interiores se encuentra ahora un poco más centrada.

Mizuno Wave Rider 30 Suela

La verdadera revolución la encuentras en el antepié: se abandona la configuración clásica de dos grandes placas para dar la bienvenida a un diseño de «tribrazo» perimetral con una banda o isleta central más ancha. Parece que Mizuno también se sube al carro de las islas centrales de tracción y “pistón” en la zona del metatarso.

Mizuno Wave Rider 30 Suela delante

Esta isleta central se podría haber vaciado para ganar un extra de amortiguación por colapso, pero al dejarla cubierta con caucho, los diseñadores han priorizado (y con acierto) la estabilidad del apoyo, una mayor superficie de tracción en asfalto y una durabilidad que apunta muy buenas maneras.

Hay un detalle interesante en la suela que casi pasa desapercibido si no te fijas bien. Si sigues con el dedo los «brazos» del antepié, verás que el espacio que queda entre las columnas de los tacos no es plano, sino que presenta un vaciado curvado hacia dentro (cóncavo) que se prolonga hasta la misma puntera. Es un detalle de diseño muy sutil que no resta ni un ápice de adherencia ni tracción en superficies lisas, pero que ayuda a guiar la flexión del pie.

Mizuno Wave Rider 30 Suela Detalle Curvaturas Antepie

La transición de la pisada es muy progresiva. Aunque en la zona media la suela hace una leve curva hacia arriba (no hay un contacto continuo total con el suelo), es tan sutil que no afecta para nada a la fluidez. Rompe de manera definitiva con ese comportamiento rudo de las Rider de antaño que caían a bloque.

Y como detalle anecdótico: es la primera Mizuno que, al calzármela por primera vez y dar cuatro pasos por el pasillo de casa, me ha chirriado en el suelo. Sin embargo, una vez en el asfalto, se agradece una cosa enormemente: adiós al clásico clapeteo ruidoso de las antiguas Mizuno Wave Rider. Estas son infinitamente más silenciosas gracias al tacto y el filtrado de la nueva mediasuela.

Eso sí, tengo una duda existencial sobre la durabilidad del pegado de los dos bloques de la mediasuela. Al estar curvados, parece que se podrían despegar con el tiempo y el mal uso. De momento, no he notado nada, pero es una incógnita.

Suela: 8,3/10

  • Adherencia: 8/10
  • Tracción: 8/10
  • Polivalencia de terrenos: 8,5/10
  • Durabilidad: 8,5/10

Upper

El upper de las Mizuno Wave Rider 30 sigue la misma filosofía que el resto de la zapatilla: equilibrio. No busca ser minimalista, no busca ser ultraligero, busca ser cómodo y funcional.

Mizuno Wave Rider 30 Upper Detalle Tejidos

Es un upper bicapa, con la capa interior super suave y la exterior muy suave también, con agujereados y entramados que juegan con la transpirabilidad. Es un upper que choca porque, si lo ves desde la perspectiva de zapatilla ágil y ligera, parece recargado, pero si cambias el chip y piensas que es de una zapatilla de entrenamiento, tiene todo el sentido del mundo.

El acolchado es generoso, especialmente en collar y lengüeta, pero sin llegar a resultar excesivo para una zapatilla de entrenamiento diario. Aquí se nota claramente que Mizuno no ha querido sacrificar confort en favor de gramos.

Mizuno Wave Rider 30 Detalle cordones

La ojetera es clásica y viene estructurada de manera magistral en tres bloques: 1.- Un primer par de ojales bastante separado del resto; 2.- Un bloque central de tres pares muy juntos para abrazar y dar seguridad a la zona del empeine, 3.- Un bloque final más separado con la configuración de 2+1 ojales para realizar el lazado técnico si se desea.

Mizuno Wave Rider 30 Cordones

Para rematar el ajuste, cuenta con refuerzos termopegados que unen ese primer par de ojales directamente con el logotipo del runbird. Esto crea una especie de tirante estructural que, al tensar los cordones (planos, no elásticos y de excelente guiado), tira del upper hacia abajo y hacia atrás, fijando muy bien el pie a la mediasuela.

Mizuno Wave Rider 30 Upper Lengueta Unida

La lengüeta viene unida a los laterales mediante un elástico que conecta con el recubrimiento del talón, impidiendo cualquier tipo de desplazamiento lateral. Cuenta además con un doble pasador (el central clásico y el del tirador) para dejarla soldada a tu empeine.

Quizás está acolchada de más para mi gusto personal, pero es tan cómoda que no le puedo poner ni una sola pega. Hablando de tiradores, el trasero es enorme, demasiado para mi gusto. Me sobra y me molesta, pero son manías mías, lo reconozco (nunca he usado un tirador, ni siquiera en mis tiempos de triatletoide).

Mizuno Wave Rider 30 Tirador

Pero no todo van a ser alabanzas.

El primer punto débil es la transpirabilidad: debido a la cantidad de acolchado y al grosor de la plantilla, no es una zapatilla que destaque por su ventilación, resultando algo calurosa en esos días cuarenta grados a la sombra como los que estamos teniendo en estos inicios del verano.

El segundo detalle es la ausencia total de elementos reflectantes. Sinceramente, pensaba que los refuerzos de la ojetera o la propia trama del tirador trasero tendrían propiedades reflectantes para salvaguardar nuestras salidas nocturnas, pero no ha sido así. Tironcillo de orejas necesario aquí para Mizuno.

Y el tercero, el material de la plantilla, pero de eso ya hablé en el apartado de la mediasuela así que no me repito.

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En cuanto a la durabilidad general, no aprecio puntos críticos evidentes, más allá del desgaste típico por fricción en zonas acolchadas si eres de los que tiende a romper los forros del talón.

Eso sí, planteo una hipótesis de resistencia a largo plazo: tengo dudas de cómo envejecerá el tejido a la altura del juanete, especialmente en la cara externa de la zona de flexión. No creo que llegue a ser un problema generalizado, pero en corredores de peso elevado, que no alternen zapatillas y que las sometan a mucho estrés biomecánico, es posible que el material sufra fatiga prematura o algún despegue estético.

Mizuno Wave Rider 30 Upper Problema Potencial

Nada grave, pero vayamos preparando una tila para relajar al personal por si acaso alguno se me escandaliza antes de tiempo.

Upper: 7,9/10

  • Ventilación: 7/10
  • Confort: 8/10
  • Ajuste: 8/10
  • Durabilidad: 7,5/10

Horma

La horma mantiene la línea clásica de Mizuno: ni excesivamente estrecha ni especialmente ancha. No news, good news, vaya.

No sorprende, no genera conflictos, no requiere periodo de ajuste, simplemente funciona.

El antepié ofrece espacio suficiente sin ser exagerado, el mediopié sujeta sin estrangular y el talón encaja con naturalidad una vez la zapatilla está correctamente ajustada.

No es una horma que busque seducir, es una horma que busca no molestar. Y lo consigue.

Mizuno Wave Rider 30 Horma

En cuanto a las plantillas personalizadas, siguen siendo, como siempre en esta saga zapateril, una grandísima opción, ya no solo por el propio diseño del chasis, sino porque la plantilla de serie tiene cinco milímetros de grosor con lo que, al quitarla, deja un espacio más que suficiente para la mayoría de órtesis que se quieran poner en su lugar.

Y, respecto a la talla, normalmente normal en todos los sentidos así que mi recomendación es que vayas a por tu talla habitual (medida en USA o centímetros).

Ajuste y horma: 7,5/10

  • Tallaje: 7,5/10
  • Anchura antepié: 7,5/10
  • Contención del pie: 8/10
  • Plantilla: 7/10

Dinámica de las Mizuno Wave Rider 30

Aquí es donde las Mizuno Wave Rider 30 muestran su verdadera personalidad poniendo el equilibrio por bandera. No impresionan por una cualidad concreta, convencen porque, cuando terminas de analizarlas, cuesta encontrar algo que hagan realmente mal.

Mizuno Wave Rider 30 Puntera

Caminando, la sensación es de mayor blandura de la que realmente ofrecen corriendo. Es curioso cómo cambia el comportamiento en función del ritmo: cuanto más rápido corres, más firme y estable se siente, pero sin que lleguen a limitarte el movimiento o estorbar en ningún momento.

No son unas zapatillas que se sientan naturales para alguien purista del mediopié/antepié, pero no molestan, no son toscas. El biselado trasero es intermedio y, gracias a la nueva geometría, el apoyo es muy progresivo.

No hay control, no hay inestabilidad, no hay sensaciones artificiales, no hay efecto “trampolín”, pero sí hay una transición muy coherente y una respuesta suficiente como para no sentirte limitado.

No son unas zapatillas que te hagan correr más rápido, pero tampoco son unas zapatillas que te frenen. Y eso, en el contexto actual, es toda una declaración de intenciones.

Las Mizuno Wave Rider 30 probablemente no sean las zapatillas que más titulares generen ni las que más impresiones causen en una primera puesta pero no creo que tampoco lo pretendan.

Cuando empiezas a acumular kilómetros con ellas, aparece algo que es más difícil de construir que cualquier espuma nueva o geometría revolucionaria: coherencia. Todo encaja, todo fluye, todo tiene sentido dentro de su planteamiento.

Y eso hace que, más allá de modas, tendencias o comparativas, sigan siendo lo que siempre han querido ser: unas Mizuno Wave Rider. Más modernas, más refinadas y, probablemente, mejores que hace muchos años, pero sin dejar de ser ellas mismas.

Y en un mercado donde muchas zapatillas parecen buscar constantemente reinventarse, quizá lo más interesante sea precisamente eso: que haya una saga que siga evolucionando… sin perder su esencia. Han reducido el drop, han aumentado la altura, han mejorado el upper y han hecho la transición más suave que nunca. No son revolucionarias, pero son excelentes.

Mizuno Wave Rider 30 Portada

Después de probarlas le pediría a Mizuno solo una cosa: ¿qué tal algo parecido, quizá un poco más fino aunque, si no, me da igual, pero sin el Wave Plate… y así recuperáis las míticas Mizuno Phantom (sin Wave) de hace tres décadas? Sería la leche esa zapatilla y seguro que muchos puretillas y dinosaurios nos tirábamos de cabeza a por ellas.

Pero, hasta que eso llegue, las Mizuno Wave Rider 30 son una opción más que recomendable. Si buscas unas zapatillas fiables, cómodas y versátiles para el día a día, no lo dudes. Estas son para ti.

Y si eres un fan de la saga, te van a encantar. No te dejes llevar por lo de que son blandas, porque en esencia no han cambiado tanto, no renuncian a los principios de las Rider. Son cualquier cosa menos polarizadoras y su único enemigo es que no son extremas en nada.

Amortiguación: 8,19/10

  • Recorrido: 8/10
  • Tacto: 8,5/10
  • Rebote: 8/10
  • Dinámica: 8,25/10

Dónde comprar Mizuno Wave Rider 30: evolucionando sin renunciar a su esencia

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Usuario tipo de las Mizuno Wave Rider 30

  • El usuario tipo de las Mizuno Wave Rider 30 es un corredor neutro o plantillero de peso ligero o medio que quiera una zapatilla de entrenamiento polivalente, que le permita correr por prácticamente cualquier terreno a prácticamente cualquier ritmo, incluso con achuchones esporádicos ligeramente por debajo de los 4:00/km. Sí, pueden ser las típicas zapatillas para todo para el que quiere tener unas únicas zapatillas de entrenamiento.
  • A tener en cuenta para los corredores de peso alto que necesiten unas zapatillas de entrenamiento solventes y estables, pero también relativamente ágiles para cuando necesitan ir más rápido que con unas maximalistas, pero no tanto como para tirar de mixtas.

Mizuno Wave Rider 30

Mizuno Wave Rider 30 Perfil
7.96

Chasis y estabilidad

8/10

    Amortiguación

    8/10

      Ajuste y horma

      8/10

        Upper

        8/10

          Suela

          8/10

            Lo mejor

            • Mantiene todo lo bueno de la versión anterior.
            • Equilibrio global muy conseguido.
            • Dinámica / Transición fluida y coherente.
            • Tremendamente equilibrada y polivalente.
            • Siguen siendo unas Rider.

            A mejorar

            • No te genera ningún “efecto wow”.
            • Ausencia de reflectantes.
            • Transpirabilidad mejorable.
            • Plantilla un tanto incoherente.

            15 Comentarios

            1. ¡Gran review Rodrigo!

              Para mis rodajes en Z2, tiradas largas de entrenamiento para maratón etc, era usuario de Brooks Launch GTS hasta que se descontinuaron, luego encontré refugio en las Saucony Tempus pero parece que después de las Tempus 2 Saucony no va a traer las Tempus 3 a España. ¿podrían ser estas Rider 30 una buen opción? Peso unos 73kg y mis ritmos son equivalentes a maratón sub 3h (2:59, jejeje)

              • Gracias, Salva!!!
                No he usado las Tempus así que no te puedo asegurar bien las diferencias, pero infiero que con las Rider 30 vas a sentir que tienes más chicha bajo los pies que con esas dos zapatillas que has usado, no creo que eches en falta recorrido de la amortiguación ni, por supuesto, amortiguación y quizá sí las notes algo menos ágiles, no en cuanto a la capacidad de ir rápido, sino por la rigidez al tener la el Wave Plate.
                Respecto a las Launch, que aunque moderadas, son mixtas, el cambio con Rider 30 es mayor, sin duda, pero si ya hiciste bien el cambio a Tempus, no me preocuparía tanto.

                Total, que amoldar, se amoldan a lo que describes pero el que te gusten o no dependerá de tu capacidad para adaptarte al cambio de estilo de zapatilla porque me imagino que sí que cambia bastante la dinámica y el comportamiento de la zapatilla.

                Lo que sí te dará respecto a esas otras dos es que, sin renunciar apenas a la capacidad para rodar rápido, de cara a rodar tranquilo y, seguramente, durabilidad, ganas bastante con las Rider 30.
                Para un maratoniano del rango de las tres horas son una navaja suiza y puede ser la zapatilla para todo lo que no sean series cortas o ritmos claramente por debajo de los 3’30»/km.

            2. Gran review, muchas gracias. Fui mizunero durante años y las WR mi zapatilla principal (11, 14, 15, 17, 18, 19 y 20) hasta que me pasé a drop más bajos. No he vuelto a pensar en las WR…, hasta ahora. Voy por mis segundas Skyrise 6, como zapatilla para todo (Ya no hago calidad, sólo rodajes que de vez en cuando alegro hasta 4:30 – 4:20 min/km), con unos 45 km semanales. Peso 72 kg. Crees que la WR30 me puede aportar cosas interesantes en relación con la Skyrise? Cuál tiene la suspensión más firme? Había pensado también en la Novablast 5, cuál de las tres te parece más adecuada para mis condiciones?
              Muchas gracias!

              • Gracias a ti, Daniel!!!

                Con ese pasado mizunero y presente de Skyrise, Rider 30 de cabeza y te ahorras tener más zapatillas.
                Las Novablast 5, si van a ser como zapatilla para todo, me cuesta verlas, salvo que te quieras pasar a ese estilo de zapatillas, claro.

                No te puedo comparar Rider 30 vs Skyrise 6 pero apostaría a que las Rider 30 tienen menos recorrido porque son más ágiles así que intentan que se aproveche más la fuerza que haces. No deberías notarlas duras, pero sí con una «suspensión» menos permisiva, con más rebote.

            3. Muchas gracias por la ayuda. Prefiero un tacto tirando a durillo aunque ya no sea el que era hace 10 años! Yo soy uno de los que amé las WR 17, qué locura de zapatillas!! Saludos.

            4. Las rider 29 me han encantado, drop accesible y muy buena estabilidad sin ser intrusivas, las sigo usando para rodajes y tempos (4:30-5-30min/km). ¿Qué zapatillas me recomendarías para entrenar a ritmos de 3:20-4:45min/km? Peso >80kg y tengo el pie algo ancho, con ligera tendencia a pronar. Estoy preparando un 1500m para bomberos en < 4:45, pero de momento necesito algo polivalente, reactivo y ligeramente estable para series de calidad y fartlek, no para competir en el propio 1500m. Gracias!!

              • Ástor, para ese rango, depende bastante de si vas a estar más tiempo cerca de los 3’20» o de los 4’45» pero, si sale por ahí el tema de oposiciones, me imagino que al final lo que necesitas es una navaja suiza.
                Ahí, san mucho juego cosas como las Adizero Evo SL, Endorphin Speed, Hyperwrap Pro, R1000, Megablast, Magic Speed, Deviate Nitro, Corre Turbo, FuelCell Rebel v5, Speedgoat 7…
                Para decantarme por unas u otras necesitaría saber un poco más del tipo de entrenamiento, pero intentando lanzarme a navajas suizas, posiblemente tantearía Corre Turbo, Deviate Nitro 3, Endorpin Speed 5. De ahí puede salir algo chulo seguramente.

                • Buenas Rodrigo, gracias por tu respuesta. Pues en principio algo más cerca de los 4:45 y a medida que va avanzando el año voy tirando hacia los 3:20/3:45, entreno mucho en cinta y en pista de atletismo sobre todo, no suelo salir casi nunca a caminos más irregulares. Había valorado principalmente Megablast y Endorphin Speed 5 por el tema de ser algo más estables y con caja de dedos + permisiva (algo como la rider 29 sería top), por eso había descartado modelos como Deviate de Puma que vienen más justos. Las Corre Turbo no las había oido nunca pero parecen interesantes, les echaré un ojo. El precio no es un problema, y para rodar o días de recuperación ya tengo las rider 29. Un saludo y gracias de nuevo!!

                  • Astor, si es para ese uso, entonces sí que puedes meter cosas como las FuelCell Rebel v5, sin duda.
                    Y las R1000 suben enteros si las pillas a buen precio (no a PVP).

            5. Hola Rodrigo, no encuentro información sobre el agarre o grip de la suela en mojado, parques, caminos con algún tramo de tierra, baldosa plana mojada, con arenilla, etc.
              ¿Las has probado en esos terrenos?¿Que calificación le pondrías?¿Comparadas con Asics Grip o el puma grip, Continental, que tan agarran?
              De paso, que modelos de zapatillas de similares características a la Rider ofrecen un mejor agarre en ese tipo de suelos.
              Un saludo,

              • Israel, no he hecho la descripción detallada de todas las superficies, cierto.
                En general, mientras esté seco, sin problemas en nada salvo, si acaso si hay mucha tierra (ahí no funcionan bien estas suelas ni ese chasis), o si hay mucha piedra suelta y vas rápido.
                En mojado cumplen sin problemas, al menos, en superficies «normales» porque en loseta lisa mojada no agarran más que los pies de gato.
                Le pondría una nota «normal», un 75 siguiendo los valores que le damos. Cumple sin fallos, pero no destaca en nada.
                Eso sí, me parece muy equilibrada, porque a nivel de durabilidad va bastante bien.
                Si te preocupa el agarre en mojado, seguramente una de las opciones que te pueden dar buen resultado son las Deviate Nitro y me parece que en las últimas Cúmulus también apañaron muy bien el agarre, aunque son algo menos ágiles.

            6. Hola!
              Ando dudoso tras ver esta nueva versión en irme a por esta o ir a la modernidad de la Neo Zen 2. Probé la primera versión y estuve encantado con su tacto y dinámica, sé que ahora es algo más “firme”
              Dudo bastante porque esta 30 con el nuevo material será más agradable, y probé también la 29 y quedé muy contento porque era la fiabilidad hecha zapatilla
              Siendo corredor de unos 67-70KG con una pisada de medio pie, que mayormente será en asfalto o caminos de tierra bien pisados (típicos de Casa de Campo), y unos ritmos que irán de 4.05 (poco si es en rodaje) a mayormente 4.45… y en vistas a enganchar la Neo Vista 3 cuando bajen de precio

              • Miguel, creo que la respuesta la tienes tú porque, ¿quieres que se parezca a Rider 29 o a Neo Zen?
                En función de eso, coge una de sus sucesoras porque, aunque hayan cambiado, el estilo de zapatilla se mantiene.
                Las dos te encajan bien y las dos te deberían satisfacer. Por eso la decisión es más del estilo de zapatilla que prefieres que de cuál pueda encajar mejor o peor en lo que has descrito.
                Ahora, si la idea es tener también Neo Vista, yo me iría a por Rider 30 para tener dos estilos diferentes de zapatillas.

            7. Buenos días. Para alguien de 76 kg. podrían servir como zapatillas para hacer 10k por debajo de 45 min. o irían justas. Actualmente tengo las novablast 5, me da la impresión de que estas rider son menos ágiles, más lentas, si me lo puedes indicar para tener con que comparar. Gracias. Un saludo.

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