Parece que fue ayer pero ya han pasado cinco años desde que, a mediados de febrero de 2013, concretamente el día 13, Adidas diera uno de los mayores pelotazos de su historia reciente dentro del mundillo del running presentando en sociedad el Boost e implementándolo de manera inmediata en un nuevo modelo de zapatillas, las Adidas Energy Boost.

Como escribí en su día, creo que la jugada fue magistral por parte de Adidas y les salió redonda porque fueron capaces de controlar muy bien los tiempos y la información. Apenas se había revelado nada no controlado antes de ese “día D”, sólo lo justo para que se escribieran ríos de tinta sobre esa nueva potencial revolución de la casa alemana. Las expectativas eran enormes con casi tanta gente a favor como en contra y parecía que se iba a paralizar el mundo de las zapatillas de running.

Parar, no se paró el mundo, ni mucho menos, pero lo que ha pasado desde ese día hasta la actualidad alrededor del Boost ha sido infinitamente mayor que lo que hubieran podido siquiera soñar en la marca. De hecho, el Boost pasará a la historia (si no forma ya parte de ella) como una de las tecnologías que marcaron un hito y que supusieron un antes y un después, no sólo dentro de Adidas sino a nivel global.

Seguro que a estas alturas conocéis ya de sobra todos los detalles sobre el Boost, ese compuesto derivado del poliuretano que BASF desarrolló para Adidas y del que muchos se reían por su apariencia exterior con el corchopán.

Amortiguación tremendamente confortable, con bastante recorrido, muchísimo rebote, durabilidad y resistencias prácticamente infinitas, apenas le afectan las condiciones externas y se comporta exactamente igual desde el primer hasta el último día de su vida.

El Boost es uno de esos compuestos que valen prácticamente para todo y al que pocas pegas se le pueden poner. Pero tranquilos, que no os voy a aburrir con detalles técnicos (qué es, cómo funciona, ventajas e inconvenientes, etc.) ya que eso ya lo hemos ido tratando en los análisis a fondo de las zapatillas que han ido pasando por nuestro “laboratorio”.

El poliuretano ya se utilizaba desde tiempos inmemoriales pero la EVA y sus derivados lo reemplazaron, así que podemos considerar también que el Boost supuso la reentrée del poliuretano como tecnología de amortiguación de las zapatillas. De hecho, muchas de las marcas han lanzado durante estos últimos años alguna tecnología basada en este compuesto, como el EVERUN de Saucony o el Ignite Foam de Puma.

Es más, no sólo han supuesto esta reaparición del poliuretano, sino que el impacto fue mucho mayor y supuso que todas las marcas pusieran una especial atención en los compuestos que estaban utilizando para su mediasuela.

De hecho, pocas, por no decir ninguna, son las marcas que no han lanzado en estos cinco últimos años algún nuevo compuesto o tecnología para tratar de, no sólo de modernizar y evolucionar sus mediasuelas, sino también de plantar cara al todopoderoso Boost:

El Boost desató la guerra de la amortiguación y de las mediasuelas”, sin duda.

La carrera del Boost ha sido meteórica y, si bien se presentó en sociedad con las Adidas Energy Boost, el boom definitivo llegó con las Adidas Ultra Boost que también tienen un sitio reservado en el hall of fame del running, no porque fueran las primeras que implementaban una mediasuela 100% Boost, sino por la brutal acogida que tuvieron.

Fue impresionante ver cómo fueron capaces de darle la vuelta a la tortilla porque muchos corredores se reían y ridiculizaban el claim de Adidas de que eran “las mejores zapatillas de la historia” lo que, sumado a su alto precio (180 € de salida), parecía que iba a suponer un batacazo de los buenos.

Pero no, era tal la comodidad que ofrecían las Ultra Boost, que se empezaron a vender como churros incluso para zapatillas de calle, y no sólo eso, sino que se convirtieron en unas de las más codiciadas por los sneakers freaks que hasta se permitían el lujo de personalizarlas.

Obviamente, los corredores no fueron tontos y volvieron a prestarle atención a este modelo y así han llegado a nuestro días, como unas zapatillas totales, capaces de gustar a prácticamente cualquiera, tanto para correr como para andar.

Es más, para aprovechar esa doble faceta, han ido lanzando versiones de todo tipo, con colores, acabados, adaptaciones, … que hacen que también sean unas de las zapatillas de running más versionadas: sin cordones, con cordones, all terrain, neutras, con soporte, etc.

Huelga decir que la apuesta de Adidas por el Boost ha sido total y absoluta desde el primer día y ya en 2013 lanzaron tres nuevos modelos (Adidas Energy Boost, Adidas Adistar Boost y Adidas Sonic Boost) que le sirvieron además para tomar el pulso al mercado y para no arriesgar en exceso metiéndolo en alguna de las por aquél entonces zapatillas franquicia: Adidas Supernova Sequence 5, Adidas Supernova Glide 5 Adidas Response Cushion 21.

El Boost funcionaba tremendamente bien y enamoraba a los usuarios hasta el punto de que una de las entradas más frecuentes del foro de zapatillas era algo en plan “quiero probar unas Boost, ¿cuáles me recomendáis?”. No querían otra cosa que no fuera Boost ni otra marca que no fuera la de las tres franjas.

Así que Adidas puso la directa y empezó a esparcirlo por todo su catálogo, tanto en modelos nuevos como “boosterizando” algunas de esas vacas sagradas que mencionaba antes que fueron las últimas de la “era no Boost”.

No ha sido todo un camino de rosas para el Boost porque también ha contado con un buen número de detractores o, al menos, con corredores que han tardado en dar su brazo a torcer a la hora de reconocer sus bondades. Uno de los ejemplos más típicos fue el de las Adidas Adizero Adios Boost, curiosamente, unas de las primeras en boosterizarse y que suponía un cambio radical respecto a sus predecesoras, las Adidas Adizero Adios 2.

Es algo normal cuando se habla de zapatillas fetiche como las de esta saga pero creo que a estas alturas ya nadie duda de las bondades de un modelo como las Adidas Adizero Adios Boost 3, poseedoras a día de hoy del récord en maratón.

Poco a poco han ido cayendo en las redes del Boost modelos icónicos y así hemos ido viendo aparecer las Adidas Supernova Glide 6 que han ido derivando hasta llegar a las actuales Adidas Supernova Glide 9 o las Adidas Supernova Sequence Boost (la séptima versión) que tres versiones más tarde se han convertido en las Adidas Supernova ST.

Las zapatillas mixtas no han sido ajenas a esta revolución y han querido aprovechar la gran capacidad de respuesta del Boost que ha contribuido también a hacerlas mucho más confortables, como salta rápidamente a la vista si te calzas unas Adidas Adizero Tempo 5 (tremendamente cañeras para ser unas mixtas) y unas Adidas Adizero Tempo 8 o, si no necesitas soporte, puedes hacer lo propio con las Adidas Adizero Boston 6.

Y, cuidado, porque ahí no queda la cosa ya que, incluso las zapatillas voladoras más radicales se han animado a incorporarlo aunque, en este caso, la presencia se limita únicamente a la zona bajo los metatarsos, dejando el resto del protagonismo al mítico Adiprene+.

Es una pasada ver cómo cambia el tacto de las zapatillas y lo agradables que se pueden llegar a volver amén por supuesto de que tienen tanta o más respuesta que sus versiones sin Boost y, si no, probad a correr con unas Adidas Adizero Takumi Ren 3 o, si os atrevéis con ellas, con unas Adidas Adizero Takumi Sen 3.

No han faltado las pertinentes sucesoras de las descubridoras del Boost que se terminaron de asentar con unas Adidas Energy Boost 2 un tanto continuistas y que en su cuarta versión (Adidas Energy Boost 4), además de incorporar el tan deseado Continental en su suela, también se han terminado de reposicionar como unas zapatillas de entrenamiento en vez de como las mixtas que eran inicialmente.

Tampoco podían ser ajenas a la moda del Boost sus abanderadas, que van también por la cuarta generación de Adidas Ultra Boost y que no sólo son unas de las zapatillas más vendidas de Adidas, sino que también son unas de las sagas más prolíficas y con más versiones del mercado actual.

Empezando por las Adidas Ultra Boost ST para los que necesitan un poco de soporte, podemos deleitarnos con las Adidas Ultra Boost Uncaged que son poco menos que un calcetín o sorprendernos con las Adidas Ultra Boost ATR, todas unas todoterreno y que no desentonan dentro del segmento de las door to trail.

Adidas Ultra Boost ATR

También ha habido tiempo para algunos lanzamientos un tanto extravagantes como las Adidas Pure Boost X con un diseño teóricamente enfocado específicamente para mujeres y un upper con un levantamiento un tanto extraño en la zona del arco.

adidas pure boost

Y no podemos olvidarnos de algunos de los modelos que han tenido una vida un tanto efímera y corta. Tenemos ejemplos que, como las Adidas Sonic Boost no cuajaron entre los corredores, en parte porque no parecían especialmente pensadas para un running intensivo, pero hay otros casos incomprensibles como las Adidas Adistar Boost, añoradas por muchos, sobre todo por los que gustaban de las zapatillas neutras amortiguadas y con muy buena estabilidad, tan bien representadas por las Adidas Supernova Solution 3 y las Adidas Adistar Ride 4.

Toda historia tiene su cara y su cruz y en el Boost no iba a ser menos, pudiendo encontrar algún que otro desliz, bien en forma de batacazo o bien en forma de modelos o segmentos en los que no han conseguido cuajarlo. El más representativo es el de las zapatillas de trail running donde no sólo no han sido capaces de hacerlo triunfar sino que incluso les hizo retroceder.

De una colección plagada de estrellas superventas como las Adidas Adistar Raven, Adidas Supernova Riot, Adidas Response Trail y Adidas Adizero XT se cayó en picado con sus versiones con Boost, no tanto por el comportamiento de este compuesto en la mediasuela, sino porque también se les fue un tanto la pelota con unos diseños  arriesgados (léase raros) de más como podemos ver en las Adidas Response Trail Boost.

Parece que en este 2018 vuelven a la carga (Adidas Supernova Trail y Adidas Response Trail de momento) pero no va a ser fácil por el regusto que dejó la primera intentona y porque la gama Terrex está cogiendo mucha fuerza y ya se deja oír en muchos sitios… “ves, si ya te dije que el Boost no iba bien en el trail running”. Discrepo totalmente con esa afirmación y estoy seguro de que, tarde o temprano, acabará apareciendo tanto como compuesto principal en zapatillas rodadoras y ultreras, como en zapatillas enfocadas al rendimiento y a la competición, ocupando determinadas partes estratégicas de la mediasuela.

También se ha visto muy afectada la llamada gama media, donde antes tenían caballos ganadores como las Adidas Response Cushion 20, infinitamente superiores a muchas de las zapatillas que han venido a continuación de ellas: Adidas Revenergy Boost Adidas Revenge Boost. Ojo, nadie discute lo bonitas y cómodas que son unas Adidas Response Plus o unas Adidas Pure Boost DPR pero, sintiéndolo mucho, pensando en unas zapatillas para correr, no están al nivel de lo que llegaron a representar las Adidas Response, que en algunas versiones le llegaron a plantar cara a las Supernova Glide.

En cualquier caso, estos no dejan de ser casos anecdóticos y no creo que a estas altura de la película haya alguien que se atreva a dudar de las bondades y beneficios del Boost y de su gran impacto en la industria de las zapatillas para correr.

¿Qué nos deparará el Boost en el futuro? No soy pitoniso así que no puedo adivinarlo pero, de momento, en el presente ya sabemos que tenemos una colección de zapatillas impresionante en Adidas, con modelos para todos los gustos y, en el futuro a corto plazo ya sabemos que vamos a tener a lo largo de este mes de febrero una colección especial 5º aniversario que incluye tres modelos: una reedición de las Energy Boost originales y otras dos zapatillas, con ligeras modificaciones, tanto de las Energy Boost como de las Ultra Boost. ¿Lo lanzarán el 13 de febrero coincidiendo con el “día D” cinco años después? Eso lo dejamos para el siguiente capítulo con el artículo que le dedicaremos en exclusiva a esta edición especial.

Más información: Colección Adidas Boost 5º Aniversario

Edición Especial Adidas 5º Aniversario Boost

7 Comentarios

  1. Gran artículo!!!

    Una pregunta, respecto a la durabilidad del boost.

    Es muy duradero, en cuanto amortiguación mantiene características similares al principio y al final de su vida útil.
    Cuando cambiar las zapas adidas con boost??? cuando muera la suela o el upper?
    Porque a la mediasuela le puedes meter 2000km y rendir bien, no?

    Es una duda que tengo.

    • AlfredoL.L, el Boost es prácticamente indestructible o, al menos, yo no he notado un deterioro significativo, ni por roces ni por fatiga así que, en ninguna de las zapatillas que he tenido hasta ahora el cambio ha sido por desgaste del propio compuesto. Obviamente, otras estructuras sí sufren (Torsison System, EVA, etc.) pero el Boost, nada, como si no se inmutara más allá del ensuciarse, es alucinante.
      De hecho, aún recuerdo lo de la prueba con la llave en las primeras Energy Boost que llegué a hacerlo con un destornillados hasta que conseguí hacerles alguna muesca poniéndome ya bastante farruco pero con un roce normal con las llaves, imposible marcarlas.

  2. Que me corrijan los entendidos, pero leí hace algún tiempo, que Adidas y Puma, de forma paralela, andaban desarrollando exactamente el mismo formato del Boost con BASF. Parece que Adidas puso más perras encima de la mesa. Creo también recordar, que Puma también sacó algunos modelos con las famosas bolitas en la mediasuela.

    • Harto, tanto el Ignite como el Boost vienen de BASF, cierto.
      Si salió primero uno u otro, si se pelearon o no… eso ya no lo sé ni creo que lo sepamos pero no me suena haber oído nunca nada de peleas legales y estoy seguro de que a esos niveles, si hubiera habido algo de eso, se habrían enfrascado como pasó con el Flyknit y el Primeknit no hace mucho.

    • Corrijo Hato, sí que hubo conflicto pero no trascendió mucho o, al menos, no hizo ni la décima parte del ruido de otros conflictos.
      Y lo de que salió primero por pagar más… pues no sé, eso ya es cosa de las “creidurías” y “radio patios” ;-D

  3. Buenas tardes. Veo que algunas webs sitúan las adidas supernova glide 9, por su gran aumento de amortiguación, en el grupo de las nimbus, glycerin o Sky, mientras que otros análisis las mantienen en el sitio tradicional de las glide anteriores, con las Cumulus, ghost o mizuno rider.
    ¿Cuáles crees que son sus competidoras reales, las del primer grupo o las del segundo?
    Muchas gracias.

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